Si queréis que Mi Espíritu os hable, entonces debéis guardar Mis mandamientos.... debéis vivir en el amor.... Pues el espíritu que hay en vosotros es Mi parte y solo se expresa cuando un ser humano se una a Mí a través de la obra del amor, para que su chispa espiritual pueda ser abordada de Mí, de su Espíritu Padre desde la Eternidad. Pero Yo os he dado esta promesa: que Me revelare a quienes Me aman y guardan Mis mandamientos. Y Yo cumplo Mi Palabra, toda promesa se cumple mientras cumpláis las condiciones que establecí para ello.
Vosotros, para poder oírme a través de la voz del Espíritu, tenéis que estar tan íntimamente conectados Conmigo que vuestra chispa espiritual pueda percibir Mi Palabra, y que esta la transmita a través de vuestro corazón, para que oigáis lo que el Espíritu os dice. Es un proceso muy sencillo y comprensible: que el espíritu que habita en vosotros pueda ser abordado por el Espíritu Padre y también lo entiende.... Pero casi nadie ya no entiende este proceso. Se rechaza como obra de espíritus inferiores; incluso lo niegan quienes afirman servirme. Lo niegan porque ellos mismos aún no han hecho posible que Mi Espíritu ha podido expresarse....
Y aún no lo han hecho posible porque les falta fe y amor.... Carecen por completo de fe en esa “obra de Dios en el hombre” a través del Espíritu, y por lo tanto, el hombre tampoco hace ningún intento, aunque sería posible si el amor se encendiera en el corazón humano.... Y entonces Mi Espíritu no puede expresarse, pues tal expresión perceptible siempre presupone la creencia de que Mi amor por vosotros, los seres humanos, es tan grande que se manifiesta.... La relación entre los seres humanos y Yo debe ser tal que Yo pueda hablar como un padre a Mi hijo....
Y el niño tendrá plena confianza en el Padre y espera su mensaje. Solo entonces podré hablar, y Mi hijo podrá oírlo. El “derramamiento del Espíritu” se ha convertido en un concepto incomprensible e increíble para los seres humanos; ya no saben qué entender por ello, de lo contrario, la Palabra que os resuena a vosotros, los humanos, desde lo alto a través de Mi Espíritu no sería rechazada, de otro modo, sería escuchada y obedecida con la mayor alegría y la más profunda gratitud.
Pero el derramamiento del Espíritu tampoco puede ser probado de otra manera, salvo que el ser humano se forma a sí mismo al amor, estableciendo la relación íntima de un hijo Conmigo y escucha Mi mensaje con la más fiel confianza, porque la chispa del Espíritu en el ser humano insta al espíritu Padre y, por lo tanto, hace que Yo Mismo esté presente en el corazón del ser humano.... y Mi presencia debe manifestarse siempre de tal manera que le hable al ser humano con palabras de amor y consuelo y con palabras de sabiduría, impartiéndole un conocimiento que solo el espíritu en el ser humano puede recibir del Espíritu de Dios.
Cuando caminé sobre la Tierra, siempre prometí una y otra vez Mi Espíritu a los seres humanos, cuando ya no estuviera entre ellos. Les anuncié clara y nítidamente la obra de Mi Espíritu con las Palabras: “Os enviaré al Consolador, el Espíritu de la verdad, Quien os guiará a toda la verdad y os recordará de todo lo que os he dicho....”. Y ahora, cuando Él os traerá la verdad de forma evidente, vosotros rechazáis lo que se os ofrece porque no entendéis Mi Palabra, porque no reflexionáis al respecto. Por lo tanto, tampoco habéis comprendido correctamente el derramamiento del Espíritu sobre Mis discípulos; de lo contrario, no dudaríais, sino que creeríais.
Pero yo os he puesta una condición: “Quien guarda Mis mandamientos, ese es quien Me ama.... a él vendré y Me revelaré a él....” Y ya no vivís en el amor, de lo contrario, estas Mis Palabras os serían tan claramente comprensibles y aceptaríais fácilmente Mi Palabra, que envío a la Tierra “a través de Mi Espíritu....” (01.07.1960) y entonces vosotros también os esforzaríais para formaros como receptáculo de Mi Espíritu.... si creyerais en Mi “obra en vosotros”.... os esforzaríais por esto, porque entonces vosotros también seréis llevados en la verdad, tal como Yo lo he proclamado.
Pero no prestáis atención a Mis Palabras, las que pronuncié cuando caminé sobre la Tierra.... no las prestáis atención porque os resultan incomprensibles porque ya no vivís en el amor que garantiza el entendimiento.... Por lo tanto, leer las Escrituras os será de poca utilidad si no tenéis dentro de vosotros el amor que primero revela el verdadero significado de Mi Palabra. Porque este entendimiento, este pensamiento recto, es también obra del espíritu que mora en vosotros, lo cual solo es posible en un corazón lleno de amor. Primero debéis guardar Mis mandamientos y, por lo tanto, vivir en el amor; solo entonces podré revelarme a vosotros a través de Mi Espíritu.
Y este conocimiento al respecto se ha perdido para vosotros, los humanos, como lo demuestra la resistencia de aquellos que se han unido en comunidades u organizaciones eclesiásticas que se basan en el “libro de los libros”, pero que en realidad no comprenden su contenido.... y primero deben ser instruidos por Mi Espíritu antes de que se les pueda dar esa comprensión. Solo entonces podrán creer que os envío a vosotros, los seres humanos, “el Consolador, el Espíritu que os guiará a toda la verdad....”
amén
TraductorSe volete essere interpellati dal Mio Spirito, allora dovete osservare i Miei Comandamenti. Dovete vivere nell’amore, perché il Mio Spirito è la Mia Parte e Si manifesta soltanto quando l’uomo si unisce con Me tramite l’agire nell’amore, quindi quando posso rivolgerMi alla sua scintilla spirituale, dal suo Spirito di Padre dall’Eternità. Ma Io vi ho dato questa Promessa che Mi voglio rivelare a colui che Mi ama ed osserva i Miei Comandamenti. Ed Io mantengo la Mia Parola, vi adempio ogni Promessa, appena adempite le condizioni che ho allacciato a queste. Per poter sentirmi attraverso la Voce dello Spirito dovete essere uniti con Me così strettamente, che la questa Mia Parola possa essere percepita dalla vostra scintilla spirituale e ve la tramanda attraverso il cuore, quindi percepite ciò che dice lo Spirito. Questo è un procedimento del tutto semplice e spiegabile, che lo spirito in voi possa essere interpellato dal suo Spirito di Padre e Lo comprende pure. Ma quasi nessun uomo ha ancora la comprensione per questo procedimento, viene rifiutato come se fosse l’agire da spiriti bassi, viene persino messo in discussione da coloro che pretendono di servirMi. Viene negato perché loro stessi non l’hanno ancora reso possibile, che il Mio Spirito poteva manifestarSi. E non l’hanno ancora reso possibile perché a loro manca la fede e l’amore. A loro manca totalmente la fede in un tale “Agire di Dio nell’uomo” e perciò l’uomo non fa nessun tentativo anche se gli fosse possibile, quando l’amore è acceso nel cuore dell’uomo. Ed allora il Mio Spirito può esprimerSi perché una tale manifestazione premette sempre una fede che il Mio Amore per voi uomini è così grande che questo Si rivela. Il rapporto degli uomini verso di Me deve esistere affinché Io possa parlare come un Padre ai Miei figli. Ed un figlio avrà piena fiducia verso il Padre ed attende il Suo Discorso. E soltanto allora Io posso parlare e Mio figlio può sentire la Mia Voce. “L’Effusione dello Spirito” è diventato per gli uomini un concetto incomprensibile ed incredibile, non sanno più che cosa ne devono intendere, altrimenti la Parola che risuona a voi uomini dall’Alto mediante il Mio Spirito, non verrebbe rigettata, verrebbe ascoltata e seguita con il più grande giubilo e la più profonda gratitudine. Ma l’Effusione dello Spirito non può nemmeno essere dimostrata diversamente che l’uomo stesso si formi nell’amore, stabilisca l’intimo rapporto di un figlio con Me ed ascolti con fiducia più credente il Mio Discorso, perché la scintilla spirituale nell’uomo spinge verso lo Spirito del Padre e con ciò induce Me Stesso alla Presenza nel cuore dell’uomo, e la Mia Presenza deve sempre manifestarsi in modo che Io parlo all’uomo con Parole d’Amore e del Conforto e gli trasmetto un sapere con Parole di Sapienza, che lo spirito nell’uomo può ricevere soltanto dallo Spirito di Dio. Quando camminavo sulla Terra, ho sempre di nuovo promesso agli uomini il Mio Spirito, quando non Sarei più Stato fra di loro. Ho annunciato loro chiaramente e limpidamente l’Agire del Mio Spirito con le Parole: “Voglio inviarvi il Consolatore, lo Spirito della Verità che vi guiderà in tutta la Verità e vi ricorderà ciò che vi ho detto.... ” E se ora Egli riporta evidentemente la Verità, allora rifiutate ciò che vi viene offerto, perché non comprendete la Mia Parola, perché non riflettete che cosa potrebbero ben significare queste Parole. E perciò non avete nemmeno compreso bene l’Effusione del Mio Spirito sui Miei discepoli, altrimenti non dubitereste ma credereste. Ma ho posto una condizione: “Chi osserva i Miei Comandamenti, è colui che Mi ama, ed Io voglio venire a lui e rivelarMi a lui.... ” E voi non vivete più nell’amore, altrimenti queste Mie Parole vi sarebbero chiaramente comprensibili e vorreste accettare tranquillamente la Mia Parola che guido sulla Terra “mediante il Mio Spirito”. Ed allora vi sforzereste anche a formare voi stessi in un vaso d’accoglienza per il Mio Spirito, se credeste nel Mio “Agire in voi” tendereste a ciò, perché allora verrete anche introdotti nella Verità come Io l’ho promesso. Ma voi non badate alle Mie Parole che ho dette quando camminavo sulla Terra, non badate a queste perché vi sono incomprensibili; e vi sono incomprensibili perché non vivete più nell’amore, che vi dischiude anche, garantito, la comprensione. E così non vi serve nemmeno molto a leggere la Scrittura, se non avete l’amore in voi che vi dischiude il vero senso delle Mie Parole. Perché anche la comprensione per queste, il giusto pensare, è l’Agire dello Spirito in voi, che però è possibile soltanto in un cuore colmo d’amore. Dovete dapprima osservare i Miei Comandamenti e poi vivere nell’amore, soltanto allora Io posso rivelarMi a voi mediante il Mio Spirito. Ed il sapere di questo è andato perduto per voi uomini, che dimostra il rifiuto da parte di coloro che si sono uniti in una comunità chiesastica o organizzazione, che si appoggia sul “Libro dei libri” e ciononostante non comprendono bene il suo contenuto. Inizialmente devono essere istruiti dal Mio Spirito, prima che a loro possa essere dats quella comprensione. Soltanto allora potranno anche credere che Io mando agli uomini “il Consolatore, lo Spirito che vi guiderà in tutta la Verità.... ”.
Amen
Traductor