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La obra del Espíritu.... Verdaderos profetas....

Vosotros lleváis la chispa divina dentro de vosotros, es decir, que sois una parte de Mí y lo seguiréis siendo hasta toda la eternidad, pues esta chispa divina de amor es espíritu de Mi Espíritu. Es el vínculo que nos une, que irrevocablemente nos unirá interiormente, a menos que enterráis por completo esta chispa espiritual dentro de vosotros a través de una vida sin amor y un alejamiento consciente de Mí. La encarnación como ser humano no os llevaría a ninguna parte si no fuera por esta chispa interior, que podéis encender en vuestro interior y que entonces, sin duda, se esforzará hacia Mí como su origen. La chispa divina dentro de vosotros, por lo tanto, es Amor.... Tenéis la capacidad de sentir y expresar amor porque esta chispa de amor os anima a hacerlo, si cedéis a su insistencia, que sentís como la voz de la conciencia....

De vuestra disposición de actuar en amor depende la maduración de vuestra alma y, por lo tanto, vuestro destino en la eternidad, pues esta capacidad se os ha puesto dentro de vosotros a través de la chispa del amor que tiene un vínculo directo Conmigo. Sin embargo, esta disposición no puedo ponerla en vuestro corazón de la misma manera, pues esta es la libre decisión por la que vivís en la Tierra. Pero su vuestra voluntad está dispuesto al respecto, entonces podéis lograr grandes cosas, porque la chispa espiritual que reside en vosotros obra de tal forma que buscáis la unificación Conmigo como el Espíritu Padre desde la Eternidad, y entonces también podéis desarrollar capacidades ilimitadas; o mejor dicho: podéis recuperar las capacidades que una vez poseísteis, pero que renunciasteis voluntariamente a través de vuestra apostasía de Mí.

Este gran pecado ha sido expiado por Mí a través de Mi muerte en la cruz. Al mismo tiempo, ahora también, después de la expiación de vuestra culpa, se os ha creado la posibilidad para permitir que espíritu dentro de vosotros obre; es decir, para que establezcáis un vínculo con el Espíritu Padre, para que Mi Espíritu pueda fluir en vosotros y así intensificar vuestra obra. Esta posibilidad no existía antes de Mi muerte en la cruz, aunque la chispa divina del amor yacía dormida en el ser humano, lo que significaba que los seres humanos no eran incapaces para obrar en el amor. Pero la voluntad era un requisito previo para el perdón de la culpa, pues los seres humanos estaban debilitados por Mi adversario, y esta voluntad fue fortalecida por Mi sacrificio en la cruz, por el reconocimiento de la obra de Redención de Jesucristo.

Y la voluntad podía ahora hacer que Mi Espíritu se uniera con la chispa espiritual y así obrara dentro del ser humano. Sin embargo, es necesario distinguir entre seres humanos que estaban cargados con el pecado original, quienes primero tendrían que ser redimidos para ahora poder experimentar la obra del Espíritu divino.... y aquellos seres humanos que descendieron desde arriba hacia la Tierra para cumplir una misión, de indicar a los seres humanos de Mi venida.... a quienes Mi Espíritu también los inspiró a hablar en Mi Nombre y en el de Mi Reino, quienes fueron iniciados por Mí y quienes también entendieron el lenguaje del Espíritu, porque eran almas de lo alto, es decir, espíritus primordiales que no habían caído.

Y repetidamente desperté a tales profetas para anunciar Mi venida a la Tierra. Escucharon Mi voz y Me entendieron, vivían en el amor y siempre fueron reconocibles como Mis emisarios y siervos.... Pero estos anuncios proféticos no eran comparables con los “dones del Espíritu” que todos los seres humanos podían adquirir después de Mi sacrificio en la cruz, aquellos cuya debilidad de voluntad los llevó a entregarse completamente a Mí en Jesucristo y a pedirme que fortaleciera su voluntad, y que entonces fueron impulsados por sus chispa del espíritu a buscar conscientemente y establecer una conexión con el Espíritu Padre a través de una vida de amor.... Entonces fueron guiados y enseñados por su espíritu ahora despertado, recibieron los dones del Espíritu, según sus capacidades y la tarea que ahora les asignaba Mi Espíritu....

Y ahora habían despertado a una vida que ya no pueden perder. Y este despertar del espíritu es algo por lo que todos vosotros podéis esforzaros, siempre que reconozcáis la Obra redentora de Jesús, siempre que vosotros mismos hayáis sido liberados de vuestra antigua culpa del pecado, y por lo tanto, Mi Espíritu pueda unirse con la chispa del espíritu dentro de vosotros, lo cual no era posible antes de Mi obra de Redención. Entended correctamente el derramamiento del Espíritu.... debéis esforzaros por ello por vuestra propia voluntad, despertando la chispa del espíritu puesta dentro de vosotros y entonces estableciendo el vínculo más íntimo Conmigo a través del amor y vuestra propia voluntad, para que Mi Espíritu pueda ahora derramarse dentro de vosotros y considerar vuestros deseos y la tarea que he reconocido y asignado para vosotros....

Entonces seréis “llenos de Mi Espíritu”.... y Él os guiará y os llevará a toda la verdad; os permitirá oír y sentir lo que Yo Mismo deseo comunicaros, porque “Mi Espíritu” soy “Yo Mismo”, y ahora Me dirijo a vosotros porque vuestra chispa espiritual se ha unido íntimamente Conmigo y ha hecho posible este mensaje.... y este es Mi amor por vosotros, que Me dirijo una y otra vez a través de Mi Espíritu a todos los seres humanos, y que todo aquel que cree en Mí, que Me ama y guarda Mis mandamientos puede oír Mi voz....

amén

Traductor
Traducido por: Hans-Dieter Heise

L’agire dello spirito - Veri profeti

Portate in voi la divina scintilla, cioè siete Parte di Me e lo rimarrete in tutta l’Eternità, perché questa scintilla del divino Amore è spirito dal Mio Spirito, è il legame che ci unisce, che ci guiderà insieme irrevocabilmente, se non coprite del tutto la scintilla spirituale in voi attraverso un cammino di vita disamorevole e cosciente allontanamento da Me. L’incorporazione come uomo non vi condurrebbe a nessuna meta, se in voi non ci fosse questa scintilla che potete accendere in voi e che poi tende con sicurezza verso Me Stesso come la sua Origine. La scintilla divina in voi quindi è Amore. Avete in voi la facoltà di sentire amore e di esercitarlo, perché a ciò vi induce questa scintilla d’amore, quando cedete alla sua spinta che percepite come voce della coscienza. Ma se ora siete volenterosi all’agire nell’amore, è ciò da cui dipende la maturazione della vostra anima e la vostra sorte nell’Eternità. Perché in voi è stata messa la facoltà attraverso quella scintilla d’amore, che ha un diretto legame con Me. Ma non vi posso pure così mettere nel cuore la volontarietà, perché questa è la libera decisione, per il qual scopo vivete sulla Terra. Ma se la vostra volontà è disposta per questo, allora potete compiere cose grandi, perché la scintilla spirituale in voi agisce su di voi in modo, che cercate l’unificazione con Me come lo Spirito del Padre dall’Eternità ed allora potete anche sviluppare illimitate facoltà, oppure anche: che agite di nuovo proprie secondo le facoltà che una volta possedevate, ma a cui avete rinunciato liberamente attraverso la vostra caduta da Me. Questo grande peccato è stato estinto da Me attraverso la Mia morte sulla Croce, e dopo l’estinzione della vostra colpa vi è stata creata contemporaneamente la possibilità di permettere l’agire allo spirito in voi, quindi di stabilire ora il diretto legame con Me come lo Spirito del Padre, affinché il Mio Spirito possa ora fluire in voi per un maggior agire. Questa possibilità non esisteva prima della Mia morte sulla Croce, benché la divina scintilla dell’Amore sonnecchiava nell’uomo, quindi gli uomini non erano incapaci per l’agire nell’amore. Ma solo la volontarietà ha procurato l’estinzione della colpa, perché gli uomini venivano indeboliti nella loro volontà tramite il Mio avversario, e questa volontà ha sperimentata una fortificazione attraverso il Mio Sacrificio sulla Croce, attraverso il riconoscimento dell’Opera di Redenzione di Gesù Cristo. Ed ora la volontà poteva fare in modo che il Mio Spirito si univa con la scintilla spirituale e quindi agiva nell’uomo. Ma dev’essere fatta una differenza fra gli uomini che erano aggravati con la colpa primordiale, quindi dovevano essere dapprima redenti, per sperimentare ora l’agire dello spirito divino, e degli uomini che avevano da adempiere la missione sulla Terra, cioè che sono discesi dall’Alto sulla Terra, per indicare agli uomini la Mia Venuta, i quali ispirava il Mio Spirito di parlare per Me ed il Mio Regno, che quindi ne venivano indotti da Me e comprendevano anche la Lingua dello Spirito, perché erano anime dall’Alto, quindi non spiriti primordiali caduti. Ed Io ho sempre di nuovo risvegliato tali profeti per annunciare la Mia Venuta sulla Terra. Sentivano la Mia Voce e Mi comprendevano, vivevano nell’amore ed erano in ogni tempo riconoscibili come Miei inviati e servitori. Ma questi annunci profetici non erano da comparare con i “Doni dello Spirito”, che tutti gli uomini potevano conquistarsi dopo il Mio Sacrificio sulla Croce, che induceva la debolezza della loro volontà di darsi pienamente credenti a Me in Gesù Cristo e di chiedere a Me la fortificazione della loro volontà e poi venivano spinti dalla loro scintilla spirituale, di cercare coscientemente il legame con lo Spirito del Padre e di stabilirlo anche tramite una vita nell’amore, allora venivano guidati ed istruiti dal loro spirito oramai risvegliato, ricevevano i Doni dello Spirito, secondo la loro capacità ed il loro compito che ora veniva loro assegnato dal Mio Spirito. Ed ora erano risvegliati alla Vita che non potevano perdere mai più in eterno. E tutti voi uomini potete ora aspirare a questo risveglio dello spirito, per quanto riconoscete l’Opera di Redenzione di Gesù, per quanto voi stessi siete liberati dalla vostra colpa di peccato di una volta e perciò il Mio Spirito Si può di nuovo unire con la scintilla spirituale in voi, cosa che prima della Mia Opera di Redenzione non era possibile. Comprendete bene l’Effusione dello Spirito, a questa dovete tendere voi stessi per propria spinta, mentre portate al risveglio la scintilla spirituale posta in voi e poi stabilite il più intimo legame con Me attraverso l’agire nell’amore e la propria volontà, affinché ora il Mio Spirito possa fluire su di voi e vi provvede secondo il vostro desiderio ed il compito ora riconosciuto da Me ed assegnatovi. Allora sarete “colmi del Mio Spirito”, e vi guiderà e vi introdurrà in tutta la Verità, vi sentirà e vi farà percepire ciò che Io Stesso vi voglio comunicare, perché il “Mio Spirito” E’ “Io Stesso” ed Io vi parlo ora, perché la vostra scintilla spirituale si è unita intimamente con Me e rende possibile il Discorso. E questo è il Mio Amore per voi, che attraverso il Mio Spirito parlo sempre di nuovo ed a tutti gli uomini e che è in grado di sentire la Mia Voce ognuno che crede in Me, che Mi ama ed osserva i Miei Comandamenti.

Amen

Traductor
Traducido por: Ingrid Wunderlich