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Las dificultades del fin de los tiempos....

Cuanto más se acerque el fin, más desalentados os sentiréis vosotros, los seres humanos, porque eso también se debe a los tiempos y sus fenómenos, que un alma con inclinación espiritual percibe todo como una carga, que siente las corrientes no espirituales, que es perceptible a las influencias del adversario, aunque no sucumbe a él. Pero siente como dolor todo aquello que no se mueva dentro del marco del orden divino, y dado que los seres humanos han salido más o menos de este orden, tal estado no está exento de consecuencias, y estas siempre afectan a aquellas almas que desean permanecer dentro del orden. Se requiere una fe firme para permanecer impasible ante tales influencias. El ser humano tiene que tener un vínculo tan firme con su Dios y Padre desde la Eternidad, que se mantenga, por así decirlo, por encima de todo de lo que sucede a su alrededor, porque es al mismo tiempo receptor del poder de Dios y, por lo tanto, vence todo lo que se dirige contra él.

Pero el desaliento aumenta a medida que se acerca el fin.... Esto también debe decírseos de antemano para que, a pesar de todo, permanezcáis firmes en la fe y no os dejéis abatir. Porque también vendrán para vosotros las horas en las que sentiréis el poder de Dios con alegría y felicidad, y de repente toda oscuridad que os rodea desaparecerá, porque el brillante rayo de amor de Dios penetrará y llenará vuestros corazones. Pero este último tiempo está lleno de pruebas, y esto también es una prueba permitida, para llevaros a vuestro Dios y Padre desde la Eternidad, de Quien sois Sus hijos, y quienes quieren seguir siendo Sus hijos a pesar de todas las aflicciones y tentaciones del adversario.

Vuestro Padre conoce los corazones de Sus hijos, y si tan solo consideráis que seréis juzgados según vuestra voluntad, entonces podréis afrontar con tranquilidad todo lo que os suceda. Él sabe a quién se dirige vuestra voluntad, y ya el temor por si solo lo demuestra, porque no teméis al Padre, sino al poder desconocido al que no deseáis someteros. Y puesto que vuestro Padre conoce vuestros corazones y vuestra voluntad, no permitirá que caigas presa de Su adversario; de esto podéis estar seguros. Por lo tanto, tened claro de que temáis.... Toda ansiedad es miedo a una fuerza poderosa.... El adversario de Dios es fuerte, pero nunca superior a Dios en fuerza.... y si vuestra voluntad está dirigida hacia Dios, entonces también estáis a salvo bajo Su protección de Su adversario, por mucho que os oprima.

No debéis temer a nadie, solo debéis creer que estáis bajo la protección del Padre.... y que incluso la influencia del adversario permanece ineficaz contra vosotros, porque no queréis que tenga poder sobre vosotros. Alguien os ama, y Su poder es verdaderamente más fuerte.... Aferraros a Él, y dejad de lado todo temor, y vuestra fe se fortalecerá cada vez más. Tampoco temeréis al fin, y cada día os encomendaréis de nuevo a vuestro Padre Celestial y, bajo Su protección y amparo, caminaréis con tranquilidad el camino hacia el fin, porque el Padre no abandona a Su hijo que desea estar con Él en Su casa....

amén

Traductor
Traducido por: Hans-Dieter Heise

Bedrängungen in der Endzeit....

Je näher das Ende ist, desto mutloser werdet ihr Menschen sein, denn auch das liegt an der Zeit und ihren Erscheinungen, daß eine geistig eingestellte Seele alles empfindet wie eine Last, daß sie die ungeistigen Strömungen spürt, daß sie empfänglich ist für den Einfluß des Gegners, selbst wenn sie ihm nicht erliegt. Aber sie spürt alles als Pein, was sich nicht im Rahmen göttlicher Ordnung bewegt, und da die Menschen mehr oder weniger aus der Ordnung herausgetreten sind, ist ein solcher Zustand auch nicht wirkungslos, und die Wirkung betrifft immer die Seelen, die in der Ordnung zu bleiben wünschen. Es gehört ein starker Glaube dazu, auch von solchen Einflüssen unbeeindruckt zu bleiben. Es muß der Mensch eine so feste Bindung haben mit seinem Gott und Vater von Ewigkeit, daß er gleichsam über allem steht, was um ihn herum vorgeht, weil er gleichzeitig Kraftempfänger ist von Gott und damit alles besiegt, was gegen ihn gerichtet ist. Aber die Mutlosigkeit nimmt zu mit näher-kommendem Ende.... Auch das soll euch schon zuvor gesagt werden, auf daß ihr dennoch stark bleibt im Glauben und euch nicht bedrücken lasset. Denn es werden auch für euch wieder Stunden kommen, da ihr beglückt und froh die Kraft Gottes spüret und plötzlich alles Finstere um euch verweht ist, weil der helle Liebestrahl Gottes durchbricht und euer Herz erfüllt. Aber an Prüfungen reich ist diese letzte Zeit, und auch das ist eine zugelassene Prüfung, um euch hinzutreiben zu eurem Gott und Vater von Ewigkeit, Dessen Kinder ihr seid, die ihr seid und bleiben wollet trotz aller Bedrängnisse und Anfechtungen durch den Gegner. Euer Vater kennt die Herzen Seiner Kinder, und wenn ihr euch dies nur bedenket, daß ihr bewertet werdet nach eurem Willen, dann könntet ihr schon in Ruhe allem begegnen, was euch widerfährt. Er weiß es, zu wem euer Wille gerichtet ist, und schon die Furcht allein beweiset dies, denn ihr fürchtet nicht den Vater, sondern die unbekannte Macht, der ihr nicht verfallen wollt. Und da euer Vater euer Herz kennt und euren Willen, wird Er euch auch nicht Seinem Gegner verfallen lassen, dessen könnet ihr gewiß sein. Darum werdet euch selbst klar, wovor ihr bangt.... Jede Bangigkeit ist Furcht vor einer starken Macht.... Der Gegner Gottes ist zwar stark, aber niemals Gott an Stärke überlegen.... und ist euer Wille Gott zugewandt, dann seid ihr auch im Schutz Dessen sicher vor Seinem Gegner, und ob er euch noch so sehr bedrängt. Ihr brauchet niemanden zu fürchten, sondern ihr brauchet nur zu glauben, daß ihr unter des Vaters Schutz steht.... und daß auch sein Einfluß an euch wirkungslos bleibt, weil ihr es nicht wollt, daß er Macht über euch gewinnt. Einer liebt euch, und Dessen Macht ist wahrlich stärker.... Haltet euch an den Einen, und lasset jede Furcht beiseite, und ihr werdet wahrlich immer stärker werden in eurem Glauben, ihr werdet auch das Ende nicht fürchten und jeden Tag aufs neue euch euren Vater im Himmel übergeben und unter Seinem Schutz und Schirm ruhig den Weg gehen bis zum Ende, denn der Vater verläßt nicht Sein Kind, das zu Ihm will ins Vaterhaus....

Amen

Traductor
This is an original publication by Bertha Dudde