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Libre albedrío y conciencia del yo....

En el último periodo de desarrollo como ser humano podéis querer libremente y, en su mayoría, también actuar libremente, porque debéis poneros a prueba durante vuestra existencia en esta Tierra. No se trata de un proceso arbitrario y, por lo tanto, el resultado final no depende de Mi arbitrariedad, sino que vosotros mismos determináis el resultado de vuestro viaje terrenal para vuestra alma. Porque la maduración de vuestra alma es lo primordial, ya que el cuerpo es transitorio y solo sirve a la maduración del alma durante el corto tiempo de la vida terrenal.

Esto es, pues, lo que el ser humano debe saber, que depende de él mismo si usa su tiempo en la Tierra para la maduración de su alma y cómo lo hace. Por lo tanto, no debe confiar en un acto arbitrario de gracia de Mi parte, que podría serle otorgado incluso sin su participación.... debe saber que puede recibir gracia sin límite, pero que siempre depende de su voluntad si estas gracias se hagan efectivas en él. Porque Yo puedo acercarle al Reino de los Cielos hasta extenderle Mi mano para que pueda alcanzarlo.... Si él mismo no está dispuesto a entrar en el Reino de los Cielos, todos Mis dones de gracia son en vano, pues no obligan a pensar ni a actuar, sino que facilitan a cada ser humano pensar y actuar correctamente.

La voluntad primero debe ponerse en acción, y cómo se manifiesta es decisivo para el éxito de la vida terrenal.... Ningún ser humano podrá decir que ha sido destinado a la dirección de su voluntad, pues esta es libre. El querer es el impulso más interior del ser humano que le fue engendrado por Mí, un impulso que tiene todo ser que es consciente del yo. Así, los espíritus creados una vez en Mi Reino podían disfrutar del libre albedrío mientras fueron conscientes del yo.... Pero perdieron la conciencia del yo cuando cayeron al abismo por su propia culpa. Pues se distanciaron de Mí, y este distanciamiento cada vez mayor significó también un endurecimiento de su sustancia espiritual, que luego transformé en creaciones de los más diversos tipos.

Todas estas obras de la creación están en un estado de voluntad “atada”.... Lo espiritual atado en ello no es consciente de sí mismo, pues siempre son solo fragmentos del espíritu primordial caído, destinado a regresar a Mí a través de la creación. Este espíritu se ve privado de su conciencia del yo hasta que todas las partículas se hayan reunido de nuevo y se les permite encarnar como ser humano en la Tierra. Entonces recupera su libre albedrío. El ser ahora puede querer y pensar libremente, sin impedimentos para dirigir su voluntad en cualquier dirección.

Y nadie puede negar que sus pensamientos y voluntad son libres, aunque a menudo no puedan llevarlos a la práctica. Pero se trata de la voluntad , y no siempre de la acción, que también puede ser impedida por Mi voluntad o Mi permiso, pero esto nunca excluye la voluntad real que buscaba realizar una acción.... Y debéis velar por vuestra voluntad.... es decir, considerar cada pensamiento para ver si está de acuerdo con Mi voluntad.

Siempre debéis dirigir la dirección de vuestra voluntad hacia Mí, y vuestra voluntad será buena. Si esta voluntad de vivir a Mi complacencia está dentro de vosotros, entonces ya no tenéis que temer fracasar en el cumplimiento de vuestro propósito terrenal; entonces vuestros pensamientos y vuestra voluntad siempre estarán bien dirigidos; entonces vuestra alma anhelará regresar a su estado anterior, su voluntad se someterá a la Mía, y habrá superado la prueba de la vida terrenal, en la medida en que se la permita abandonar el cuerpo terrenal para entrar en el reino del más allá....

amén

Traductor
Traducido por: Hans-Dieter Heise

Freier Wille und Ichbewußtsein....

In der letzten Entwicklungsperiode als Mensch könnet ihr frei wollen und auch zumeist frei handeln, weil ihr euch erproben sollet während eures Daseins auf dieser Erde. Es ist kein willkürlicher Ablauf, wie also auch der Enderfolg nicht von Meiner Willkür abhängig ist, sondern ihr Menschen selbst bestimmet das Resultat des Erdenganges für eure Seele. Denn der Seele Ausreifen ist das Maßgebende, weil der Körper vergänglich ist und nur für die kurze Erdenlebenszeit der Seele zum Ausreifen dienet. Dies also muß der Mensch wissen, daß es an ihm selbst liegt, ob und wie er die Erdenzeit nützet zum Ausreifen der Seele. Und so darf er sich nicht verlassen auf einen willkürlichen Gnadenakt Meinerseits, der ihm zuteil werden könnte auch ohne sein Zutun.... er muß wissen, daß er Gnade unbegrenzt empfangen kann, daß es aber immer an seinem Willen liegt, ob diese Gnaden an ihm wirksam werden. Denn Ich kann ihm das Himmelreich ganz nahe vor Augen führen und ihm die Hand auch entgegenstrecken, damit er es erreichen kann.... Wenn er selbst nicht des Willens ist, in das Himmelreich zu gelangen, sind alle Meine Gnadengaben vergeblich, denn sie zwingen nicht zum Denken und Handeln, machen es aber jedem Menschen leicht, recht zu denken und zu handeln. Der Wille muß erst in Aktion treten, und wie nun dieser Wille sich einstellt, das ist entscheidend für den Erfolg des Erdenlebens.... Es wird nun kein Mensch sagen können, bestimmt worden zu sein zur Richtung seines Willens, denn dieser ist frei. Das Wollen ist der innerste Trieb im Menschen, der ihm von Mir aus eingezeugt wurde, den jedes Wesen hat, das ich-bewußt ist. Also die einst-geschaffenen Geister in Meinem Reiche konnten sich so lange des freien Willens erfreuen, wie sie ich-bewußte Wesen waren.... Doch sie verloren das Ichbewußtsein, als sie zur Tiefe stürzten durch eigene Schuld. Denn sie entfernten sich von Mir, und die immer größer werdende Entfernung bedeutete auch Verhärtung der geistigen Substanz, die Ich dann formte zu Schöpfungen verschiedenster Art. Alle diese Schöpfungswerke sind in einem Zustand des "gebundenen" Willens.... Das darin gebundene Geistige ist nicht sich selbst bewußt, weil es immer nur Teile sind des einst gefallenen Urgeistes, der auf dem Wege durch die Schöpfung wieder zu Mir zurückkehren soll, der so lange seines Ichbewußtseins beraubt ist, bis sich wieder alle Partikelchen gesammelt haben und diese sich als Mensch auf Erden verkörpern dürfen. Dann bekommt er auch seinen freien Willen zurück.... Es kann das Wesen nun wieder frei wollen und denken, ohne daran gehindert werden zu können, den Willen in jeder Richtung zu bewegen. Und kein Mensch wird es streiten können, daß seine Gedanken und sein Wille frei sind, wenngleich er beides oft nicht zur Ausführung bringen kann. Doch es geht um den Willen, nicht immer um die Tat, die auch durch Meinen Willen oder Meine Zulassung verhindert werden kann, was aber niemals den eigentlichen Willen ausschließt, der eine Tat zu veranlassen suchte.... Und über euren Willen sollt ihr wachen.... also euch jeden Gedanken überlegen, ob er mit Meinem Willen in Einklang steht. Ihr sollt die Richtung eures Willens nur immer auf Mich lenken, und es wird euer Wille gut sein. Ist dieser Wille in euch, Mir zum Wohlgefallen zu leben, dann brauchet ihr nicht mehr zu befürchten, euren Erdenlebenszweck nicht zu erfüllen, dann wird euer Denken und Wollen immer recht gerichtet sein, dann verlangt eure Seele zurück zu ihrem einstigen Zustand, ihr Wille unterordnet sich dem Meinen, und sie hat die Erdenlebensprobe bestanden, so sie den irdischen Körper verlassen darf, um einzugehen in das jenseitige Reich....

Amen

Traductor
This is an original publication by Bertha Dudde