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El profundo significado de la vida en la Tierra....

Ningún ser humano está completamente consciente de la vida en la Tierra, y ningún ser humano sabe lo que puede adquirir en esta vida terrenal, Ciertamente que se le puede transmitir este conocimiento, y lo acepte como cierto y permita que le afecte, pero jamás podrá comprender las grandes correlaciones espirituales ni prever el impacto de un vida terrenal correctamente vivida, porque no sabe en cual fuerza radiante se encontraba una vez ante su Dios y Creador, y que sus objetivo final consiste nuevamente en recuperar la misma dicha en plena posesión de luz y fuerza....

Como ser humano está demasiado limitado en su pensar, y jamás podría captar lo que él era originalmente, y lo que debe volver a lograr. Pero una y otra vez se intenta ampliar esta compresión aún limitada por parte de Dios, y el ser humano mismo puede hacerlo cuando rompe los grilletes de su alma, cuando comienza a disolver las densas capas que la rodean, lo que puede suceder a través de una vida de amor, porque este último ya es una lenta re-transformación al estado original.... y, por lo tanto, también puede eliminar todas las limitaciones.

Pero mientras el ser humano camine sobre la tierra no podrá trascender ciertos límites, pues solo en raras ocasiones el amor de un ser humano es tan abrumador que puede despojarse incluso del último caparazón del alma mientras aún está en la Tierra. Sin embargo, una vez que el alma entra en el más allá tras la muerte del cuerpo, su estado ya puede ser muy iluminado, y entonces también reconoce las correlaciones, y sabe acerca de la extraordinaria gracia que la vida terrenal significa para cada ser humano....

Pero Dios no puede darle el conocimiento; ella misma debe haberlo adquirido, lo cual se logra a través de una vida de amor. Y es por eso que los seres humanos desconocen el significado de un estilo de vida en el amor.... No lo conocen hasta que lo viven; entonces su pensamiento ya no está limitado, llega profundamente en el plan divino de Creación y Salvación, y el alma se acerca cada vez más a Dios como su Padre desde la eternidad.

Alguna alma se sentirá invadida por un amargo arrepentimiento cuando, en el más allá, se dé cuenta de lo poco que ha evaluado su vida terrenal, del estado que podría haber alcanzado y de lo mucho que ha fallado por su propia culpa. Porque se llama la atención a cada alma sobre esto, se le anima a cada alma a actuar con amor durante su vida terrenal y, de diversas maneras, también se le acerca un conocimiento al que puede adaptarse.

Jamás se debe influenciar coercitivamente en un ser humano, y por lo tanto, Dios tampoco privará de libertad a sus pensamientos. Pero él mismo podría trascender los límites, que se le han impuesto en su forma terrenal. Y esto es precisamente lo que el alma un día tendrá que comprender: que también le habría sido posible adquirir luz y fuerza en la vida terrenal.... tendrá que comprender que solo su propia voluntad le impidió actuar con amor, pero que habría sido posible hacerlo....

Porque cada ser humano tiene la oportunidad respecto a esto, cada ser humano se ve afectado por la necesidad de su prójimo.... pero cada ser humano también dispone del libre albedrío. Y así este libre albedrío tanto puede ser el impulso de actuar en amor, como también la razón para abstenerse de buenas obras. Y por lo tanto, cada ser humano tiene que responder por su voluntad o también.... la voluntad determina su destino futuro en la eternidad. Y la vida terrenal se nos ha dado para poner a prueba esta voluntad, una vida que puede traerle cosas increíblemente gloriosas, pero también pude sumirle en un estado de tormento....

Si tan solo se logra despertar en los seres humanos el sentido de la responsabilidad, si tan solo se logra presentarles el significado de la vida terrenal para que reflexionen seriamente al respecto, entonces ya se da la posibilidad de que reflexionen sobre sí mismos y sobre sus deficiencias, y el trabajo sobre sus almas puede comenzar, es decir, el ser humano puede esforzarse a vivir según la voluntad de Dios.... y eso siempre significa también practicar el amor al prójimo....

Y la bendición de tal acción amorosa no faltará, porque el ser humano comenzará a pensar de manera diferente, podrá explicar muchas cosas que antes eran incomprensibles, dirigirá cada vez más sus pensamientos al reino espiritual, y capa tras capa caerá de su alma.... Pero solo el amor puede lograr este cambio en un ser, solo el amor es el único remedio para su alma, pero que obra seguramente y pone el alma en un estado donde ahora puede abandonar la vida terrenal permitiendo que la luz pase a través de ella.... donde ahora ella misma se reconoce como criatura de Dios, que se apartó una vez de Él, pero que se le permite regresar a Él nuevamente....

amén

Traductor
Traducido por: Hans-Dieter Heise

Schwerwiegende Bedeutung des Erdenlebens....

Kein Mensch ist sich der Bedeutung des Erdenlebens voll bewußt, und kein Mensch weiß es, was er sich in diesem Erdenleben erwerben kann. Es kann ihm wohl das Wissen davon zugetragen werden, er kann es auch als wahr annehmen und es auf sich wirken lassen, aber er kann niemals die großen geistigen Zusammenhänge erfassen, er kann auch nicht die Auswirkung eines recht gelebten Erdenwandels überschauen, weil er nicht weiß, in welcher strahlenden Kraft er einstens zu seinem Gott und Schöpfer gestanden hat und daß sein Endziel wieder die gleiche Seligkeit im Vollbesitz von Licht und Kraft ist.... Er ist als Mensch in seinem Denken zu begrenzt und könnte nimmermehr fassen, was uranfänglich war und was auch wiedererreicht werden soll. Aber immer wieder wird von seiten Gottes versucht, dieses noch begrenzte Denken zu erweitern, und der Mensch selbst kann es auch, wenn er die Fesseln seiner Seele sprengt, wenn er die dichten Hüllen um diese aufzulösen beginnt, was durch ein Liebeleben geschehen kann, weil letzteres schon ein langsames Rückgestalten zur einstigen Beschaffenheit ist.... also auch jegliche Begrenzung aufheben kann. Aber solange der Mensch auf Erden wandelt, wird er gewisse Grenzen nicht überschreiten können, denn selten nur ist die Liebe eines Menschen so übermächtig, daß sie auch die letzte Hülle der Seele abzustreifen vermag schon auf Erden. Betritt sie aber einmal das jenseitige Reich nach dem Tode des Leibes, dann kann ihr Zustand schon sehr lichtvoll sein, und dann erkennt sie auch die Zusammenhänge, und sie weiß es, welche unerhörte Gnade das Erdenleben für jeden Menschen bedeutet.... Das Erkennen kann ihr aber nicht von Gott aus gegeben werden, sie muß es sich selbst erworben haben, was durch ein Liebeleben geschieht. Und darum wissen die Menschen auch nicht um die Bedeutung eines Lebenswandels in Liebe.... Sie wissen nicht eher darum, bis sie selbst es führen, dann aber ist auch ihr Denken nicht mehr begrenzt, es reicht weit hinein in Gottes Schöpfungs- und Heilsplan, und die Seele kommt Gott als ihrem Vater von Ewigkeit immer näher. Eine bittere Reue wird so manche Seele befallen, wenn sie im jenseitigen Reich erkennen muß, wie wenig sie ihr Erdenleben ausgewertet hat, welchen Zustand sie hätte erreichen können und wie weit sie zurückgeblieben ist aus eigener Schuld. Denn eine jede Seele wird darauf aufmerksam gemacht, eine jede Seele wird angeregt im Erdenleben zum Liebewirken, und in verschiedenster Weise wird ihr auch ein Wissen nahegebracht, zu dem sie selbst sich einstellen kann. Es darf aber niemals auf einen Menschen im Zwang eingewirkt werden, und darum wird auch Gott ihn nicht in seinem Denken unfrei machen. Aber die Grenzen, die ihm in seiner irdischen Form gesteckt sind, könnte er selbst übersteigen. Und gerade das wird die Seele einmal einsehen müssen, daß es auch ihr möglich gewesen wäre, sich Licht und Kraft zu erwerben im Erdenleben.... sie wird einsehen müssen, daß nur ihr eigener Wille sie hinderte am Liebewirken, daß es aber möglich gewesen wäre, sich liebend zu betätigen.... Denn ein jeder Mensch hat dazu Gelegenheit, ein jeder Mensch wird angesprochen von der Not seines Mitmenschen.... aber ein jeder Mensch hat auch freien Willen. Und so ist dieser freie Wille sowohl Antrieb zum Wirken in Liebe als auch Anlaß des Unterlassens von guten Werken. Und darum muß sich der Mensch verantworten für seinen Willen oder auch: Der Wille bestimmt sein ferneres Los in der Ewigkeit. Und zur Erprobung dieses Willens ist dem Menschen das Erdenleben gegeben worden, das ihm unglaublich Herrliches eintragen, ihn aber auch in einen qualvollen Zustand versetzen kann.... Wenn es nur gelingt, in den Menschen das Verantwortungsbewußtsein zu erwecken, wenn ihnen nur die Bedeutung des Erdenlebens vorgestellt werden kann, so daß sie ernstlich darüber nachdenken, dann ist schon die Möglichkeit gegeben, daß sie über sich selbst und ihre Mangelhaftigkeit nachdenken, und es kann die Arbeit an ihren Seelen einsetzen, d.h., der Mensch kann sich bemühen, dem Willen Gottes entsprechend zu leben.... und das bedeutet auch immer, Liebe zu üben am Nächsten.... Und es wird der Segen eines solchen Liebewirkens nicht ausbleiben, denn der Mensch beginnt anders zu denken, er wird sich manches erklären können, was ihm bisher unverständlich war, er wird mehr und mehr seine Gedanken richten in das geistige Reich, es wird Hülle um Hülle von seiner Seele fallen.... Aber nur Liebe vermag diese Veränderung seines Wesens herbeizuführen, nur Liebe ist seiner Seele einziges Heilmittel, das aber sicher wirket und die Seele in einen Zustand versetzt, daß sie das Erdenleben nun lichtdurchlässig verlassen kann.... daß sie sich selbst nun erkennt als Gottes Geschöpf, das Ihn einstens verließ, aber wieder zu Ihm zurückkehren darf....

Amen

Traductor
This is an original publication by Bertha Dudde