B.D.-Nr. 7665
Mi fuerza de amor fluye en cada corazón del ser humano cuando se abre para la recepción. Y Mi fuerza del amor hace que la chispa espiritual se encienda y que la llama se dirija hacia Mí Mismo, el Espíritu Padre desde la Eternidad. Y así, el camino hacia Mí está libre; está preparado únicamente por la voluntad de ser irradiado de Mí y de Mi amor, o también: quien se acerca a Mí con una actitud positiva, quien cree en Mí y desea mantener una conexión Conmigo, también recibe Mi divina fuerza del amor. Y entonces progresa en su desarrollo, pues esto es lo que Mi poder puede lograr.
Por lo tanto, el ser humano debe primero creer en un Dios y Creador y reconocerse a sí mismo como Mi creación; solo entonces podrá despertarse en él el deseo de ponerse en contacto Conmigo, y entonces se abrirá, es decir, estará dispuesto a ser irradiado por Mi fuerza de amor, pues solo esta disposición es necesaria para que esto suceda. Pero es difícil que un ser humano sea alcanzado por este rayo de amor si no cree en Mí, si se ve a sí mismo solo como un producto de la naturaleza y, por lo tanto, si nunca establece una conexión porque se niega a reconocer a un Ser, Que lo ha creado.
Que este llegue a tener fe en Mí, probablemente podría ser logrado por un acontecimiento inusual, pero jamás debe ser coaccionado, pues de lo contrario su fe sería inútil. Y cualquier prueba de Mi existencia sería coercitiva. Del mismo modo, Mi Palabra sería una prueba coercitiva si Yo Me dirigiera a los seres humanos directamente desde lo alto, de modo que todos tuvieron que oír Mi voz y creer en Mí.... Pero tal fe es inútil.... Sin embargo, el mensaje llega a los seres humanos, solo que Yo uso una forma humana a través de la cual hablo directamente.... pero dejo a cada ser humano la libertad de creer o no que este mensaje suena de un Ser supremamente perfecto....
El libre albedrío siempre es decisivo, y la fe jamás se alcanza por la coacción. Y ahora, las sabidurías más profundas pueden ser desveladas a los seres humanos por Mí Mismo, y aun así, ni siquiera esto puede llevar a un ser humano a creer en Mí si no lo desea.... Pero, a la inversa, basta con demostrar a Mí Mismo a un ser humano.... Un ser humano puede ganar una fe convencida a través de Mi Palabra, una fe que ningún poder del infierno puede arrebatar. Porque Mi Palabra es una irradiación de amor que puede tocar el corazón humano, que puede despertar el amor en su interior, que le da una iluminación espiritual.... Y entonces el amor impulsa hacia el amor....
Entonces se enciende una luz en el corazón, en cuyo resplandor se disuelve todo lo oscuro, que disipa completamente la oscuridad.... que da al ser humano una fe viva, inquebrantable y capaz de resistir cualquier ataque que vendrá repetidamente del lado enemigo.... Y así, siempre dependerá del ser humano mismo si se deja tocar por Mi rayo de amor, pues esto debe ocurrir voluntariamente, que se abra.... debe desear ponerse en contacto Conmigo como su Dios y Creador; debe creer que proviene de la mano de un Ser perfecto y que no puede romper la conexión con este Ser.... Entonces Me reconoce, y solo entonces Me buscará, y Yo Me dejaré encontrar por él....
amén