B.D.-Nr. 7636

Participación de las almas en el más allá en la transmisión de la Palabra....

Vosotros, los seres humanos seréis irradiados por Mi amor, y luz y fuerza, cuando recibís Mi Palabra.... Y, por lo tanto, vosotros también podéis irradiar luz y fuerza a todos los seres que os rodean, quienes se sienten atraídos por los rayos de luz y anhelan luz y fuerza. Vosotros podéis compartir con ellos lo que vosotros mismos recibís.... Entonces realizaréis un trabajo de viña de gran éxito, pues no solo recibís la Palabra de Mí, sino que incontables almas en el reino espiritual se participan al respecto, y estas son bendecidas al recibir fortaleza, la cual sienten mucho más que vosotros mismos, porque tiene un efecto espiritual, y a estos seres solo se les puede proveer espiritualmente en sus necesidades.

Mi corriente de fuerza de amor fluye hacia vosotros porque vosotros mismos la deseáis, porque conscientemente establecéis una conexión Conmigo y ahora también Me dais la oportunidad que la fuerza de amor fluya hacia vuestros corazones.... Sin embargo, esos seres todavía están en la oscuridad o en un tenue crepúsculo, y simplemente esperan los destellos de luz para poder apresurarse a su salida.... Sufren de oscuridad e impotencia y sienten que pueden recibir luz y fuerza de vosotros.... y una vez que esto haya sucedido, ya no os abandonarán y simplemente esperarán el momento en que sean tocados nuevamente caritativamente, lo que se produce a través de la transmisión de Mi Palabra.

Vosotros, los seres humanos, no sabéis acerca de la gran necesidad, pero en cuanto estáis dispuestos a aceptar Mi don de gracia, Yo también reparto la gracia.... y Yo os hablo personalmente cuando escucháis voluntariamente Mi Palabra. Y estas almas tampoco dudarán de que Me dirijo a ellas personalmente, y Me encontrarán más pronto, es decir, la Salvación, cuanto antes acepten el conocimiento de Jesucristo y Su obra de Redención, y entonces Lo anhelen, Lo invoquen y Le pidan perdón.... Este conocimiento, pues, es lo primero que debe impartirse a las almas en la otra vida, si aún no lo poseen ya....

Y, en su mayoría, las almas no redimidas carecen de este conocimiento porque no creyeron en Él en la Tierra, y porque tampoco recibieron el conocimiento correcto, la verdad, y porque les falto comprender la gran obra de Misericordia de Jesús. Por lo tanto, tan pronto como vosotros, los seres humanos, les deis conocimiento acerca del Redentor divino, tan pronto como aprovechéis cada oportunidad de hablar o de leer de Él, también vosotros sois iluminados por destellos de luz, y las almas participarán en vuestras instrucciones.... Entonces realizaréis una obra insustituible en la viña, y podréis ayudar a esas almas a la Salvación, porque entonces ellas mismas se volverán a Jesucristo cuando hayan adquirido conocimiento, cuando pueden invocarle a Él como a su Salvador.

Pues la afluencia de fuerza y luz les demuestra la verdad de lo que experimentan con vosotros, y por eso no dudan en actuar conforme a Mi Palabra. El amor también despierta en ellos, y a su vez ayudan a quienes saben que tienen una necesidad similar.... También buscan a traer a estas almas a vosotros y las animan a escuchar vuestras enseñanzas espirituales. Vosotros no tenéis idea de la profunda influencia que generáis al estar dispuestos a recibir Mi Palabra. No tenéis idea de la gratitud que sienten las almas que encontraron alivio con vosotros, que pudieron recibir luz y fuerza, y que ahora la utilizan conforme a Mi voluntad para obrar con amor por quienes tienen una necesidad similar.

Pues este es el efecto de Mi Palabra: que inspira actos de amor, que imparte fuerza, y la fuerza que viene de Mí se expresa en obras de amor.... Por lo tanto, no os desaniméis si tenéis poco éxito en la Tierra con vuestro trabajo en la viña.... No lo hacéis en vano, y el éxito en la vida venidera no es pequeño, pues la obra de Redención continua allí también, porque muchas almas aún necesitan ser redimidas antes de que llegue el fin, antes de que todo lo espiritual regrese donde corresponde según su grado de madurez....

amen

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.