B.D.-Nr. 7439

El ser humano debe aprender a superar el mundo....

El mundo siempre presentará sus exigencias; mantendrá al ser humano cautivo constantemente, pues mientras el ser humano se encuentra en medio de este mundo, también tiene que lidiar con ello, es decir, someterse a las demandas que impone a la existencia del ser humano. Pero, sin embargo, hay una diferencia, si se deja cautivar completamente por el mundo o se aparta interiormente de ello.... o de si logrará dominar todo lo mundano que aún intenta atarlo.

Mientras se le dé al cuerpo el trato que le corresponde, el mundo nunca se convertirá en un peligro, y el ser humano mismo siempre tiene esto en sus manos. Nunca debe permitir que los deseos corporales prevalezcan; hay que restringir y poner límites cuando el cuerpo se vuelve demasiado dominante, pues entonces el alma corre el riesgo de ser descuidada. Y el alma y sus necesidades son lo más importante en la vida terrenal, el ser humano no debe olvidar esto, y entonces el mundo no podrá representar un peligro para él.

Dado que el mundo es el reino del adversario de Dios, y su objetivo es y será siempre impedir que el ser humano trabaje en su alma, siempre recurrirá a medios mundanos para lograrlo. Priorizará los deseos terrenales, y si el ser humano les presta demasiada atención, se olvida del alma, que sufre mientras el cuerpo se entrega a los placeres. Por lo tanto, vosotros, los seres humanos, debéis tener mucho cuidado de no enredaros en los deseos mundanos; debéis evitar toda estimulación mundana y apartaros de ella; debéis esforzaros con mayor diligencia por obtener placeres espirituales, y el cuerpo se aquietará en sus deseos, pues el alma a menudo es capaz de inclinar el cuerpo hacia sus deseos.... Porque con frecuencia el cuerpo también se siente bien cuando el alma recibe el fortalecimiento y la satisfacción adecuados a través del alimento espiritual.

Si el alma logra que el cuerpo se incline hacia ella, entonces se supera el peligro del mundo, entonces el cuerpo solo exigirá del mundo lo que necesita para su preservación, pero ya no sofocará los deseos del alma con sus anhelos; habrá vencidos tales anhelos y el mundo existirá entonces solo como una necesidad para la vida terrenal, pero ya no como la satisfacción de deseos y anhelos secretos.

Pero esto exige atención constante, buena voluntad constante, y trabajo constante en uno mismo.... Porque la lucha que el adversario de Dios libra por las almas continúa mientras el ser humano habite en la Tierra, y este intentará repetidamente obtener influencia a través del mundo sobre el cuerpo, lo cual puede fácilmente arrastrar el alma al nivel que ya había superado. Sin embargo, la buena voluntad del ser humano, el deseo de llegar a Dios y cumplir Su voluntad, también lo ayudará constantemente, y un día logrará el objetivo....

Tendrá que luchar o servir en amor.... entonces desaparecerá todo el hambre del mundo, entonces el alma ya se ha vuelto tan fuerte en superar que tendrá el cuerpo completamente bajo su control.... Entonces el cuerpo también se separa voluntariamente de todo lo que pertenece al mundo, y encontrará su felicidad y dicha solo en lo que el alma y su espíritu puedan ofrecerlo ahora y en lo que pueda espiritualizar las sustancias terrenales, mientras el ser humano habite en la Tierra....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.