B.D.-Nr. 7438

Intercesión por las almas en el más allá....

No sabéis cuánto deben sufrir las almas que moran en el más allá sin ninguna intercesión, y de cuya voluntad depende únicamente si dan un paso adelante. Estas pobres almas suelen ser incapaces de reunir esta voluntad, y todos los intentos de los seres de luz que las visitan repetidamente disfrazados para ofrecerles ayuda, fracasan, porque simplemente carecen de la fuerza para querer y languidecen apáticamente hasta que alguna fuerza les es dada desde algún lugar. Y esto solo puede lograrse a través de la intercesión por parte de los seres humanos....

Todo tiene que proceder según la Ley del orden eterno.... Dios no puede dotar arbitrariamente de fuerza a un alma que es completamente indigna de Él, que ni la desea ni la acepta cuando se le ofrece o cuando se le ofrece otra ayuda.... Y precisamente porque el alma es demasiado débil incluso para emprender algo para mejorar sus situación, vosotros, los humanos, debéis recordaros de ella en amorosa intercesión y orar a menudo por estas pobres almas, para que el Padre por amor a vosotros, puede otorgar Su fuerza y conducirla a esas almas, y sin duda lo hará, de modo que ninguna intercesión que sin efecto.

Un alma por la que un ser humano en la Tierra intercede con amor no puede perderse; con el tiempo, ella comprenderá que debe actuar por sí misma para cambiar su destino.... Entonces también lo hará, pues sentirá claramente la fuerza que se dirige hacia ella y la aplicará según la voluntad divina, es decir, trabajará con amor por las almas, que como ella, están necesitadas.

La intercesión amorosa es el único medio de ayudar a estas almas sumidas en las tinieblas, porque a través de ella, ellas mismas llegarán a conocer la fuerza del amor y serán capaces de transformarse. Estas almas sufren indescriptiblemente y se sienten sumamente agradecidas cuando finalmente alcanzan esta comprensión y siguen el camino correcto que se les ha mostrado.... Y recompensan su gratitud con acciones redentoras, pues entonces quieren ayudar a otras, tal como ellas fueron ayudadas en su necesidad y angustia.

Sin embargo, innumerables seres no tienen defensor, innumerables almas moran en las tinieblas, a quienes nadie recuerda con amorosa intercesión.... Incluidlas a todas en vuestras oraciones, tened solo la voluntad de ayudarlas, y esta buena voluntad les dará fuerza, de modo que se sentirán temporalmente impulsadas a salir de las tinieblas, y entonces, destellos de luz brillarán sobre ellas, que las inspiran a seguirlos.

Los pensamientos compasivos que enviáis a estos reinos oscuros siempre provocan pequeñas revueltas, de modo que los seres buscan instruirse unos a otros de cómo escapar de su estado agonizante, y si la intercesión no cesa, el anhelo del alma de hace cada vez fuerte. Y entonces también ocurre un cambio, pues se les brinda la oportunidad de abandonar las profundidades y participar en enseñanzas que se les ofrecen en forma de destellos de luz, los cuales les son beneficiosos.

Ayudar a estas almas es una gran obra de misericordia, porque por sí solas ya no pueden ayudarse y dependen de la ayuda de los demás. Difícilmente aceptan la ayuda que se les ofrece directamente en el reino del más allá, porque son demasiado débiles para quererla y, por lo tanto, primero necesitan una transmisión de fuerza, la cual vosotros, los humanos, podéis brindarles a través de la intercesión amorosa.

Son las obras de amor que aún podéis realizar más allá de la muerte por las almas , y que a menudo tienen mayor significado porque pueden ser una obra de salvación para estas almas, guiándolas fuera de las tinieblas y permitiéndoles volver a la vida. Pero una vez salvadas, una vez que hayan entrado en el camino de la luz, se convierten también en ayudantes fervientes de otras almas que igualmente moraban en las tinieblas.... Porque jamás olvidarán su sufrimiento y, por lo tanto, estarán eternamente agradecidas....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.