B.D.-Nr. 7434

La voluntad o el permiso de Dios....

Que os quede claro a todos que no podéis hacer nada sin Mi voluntad ni Mi permiso.... lo cual no significa, sin embargo, que carezcáis de libre albedrío.... Pues la voluntad y la ejecución son dos cosas distintas; la voluntad es asunto vuestro, que Yo no determino de modo alguno. Pero que podéis llevarla a cabo requiere Mi consentimiento, Mi voluntad. Y a veces tengo que actuar en contra de vuestra voluntad, a veces debo intervenir para evitar cosas por el bien de vuestras almas.

Pero lo que se juzga es vuestra voluntad real, tal y como está orientada, en el sentido del bien o del mal. Porque vuestra voluntad debe ponerse a prueba en la vida terrenal. Pero a veces también puede ser dirigida de tal manera que el efecto de la voluntad, es decir, el acto realizado, dañe o desvié la maduración de vuestra propia alma, así como la de vuestros semejantes; y entonces a menudo intervengo e impido que el acto se lleve a cabo, aunque el ser humano también debe responder por tal voluntad equivocada. Pero Yo no impido todas esas malas intenciones y actos, de lo contrario, nadie creería en el libre albedrío y se produciría un caos absoluto, así como el principio destructor se impusiera en la Tierra, para desgracia de los seres humanos que atraviesan la vida terrenal.

Sin embargo, cada ser humano puede superar la prueba de voluntad, independientemente de si sus planes se llevan a cabo o no, pues solo se le juzgará según su voluntad. Sin embargo, el hecho de que a menudo permita acciones injustas también tiene su justificación, pues los seres humanos deben tomar conciencia de sus actos injustos y reconocer la maldad de sus acciones, ya sea por sus propias faltas o por las faltas de sus semejantes, porque las consecuencias de tales acciones nunca serán buenas.

Sin embargo, la libertad de la voluntad será cuestionada constantemente, pues su historia de la vida no se siempre se desarrolla como lo desean, y por eso declaran la voluntad como no libre. No obstante, nadie está obligado a dirigir su voluntad en una dirección específica. Cada voluntad humana es completamente libre y puede orientarse hacia cualquier dirección, a discreción propia.... Pero Yo sé cuándo hay que deteneros, cuando debo oponer Mi voluntad contra la vuestra, para así impedir las acciones que nacen de ese libre albedrío, acciones que planea llevar a cabo con odio ciego, sin ser consciente del impacto y el daño que puede causar al semejante....

Porque Mi amor y sabiduría ven más allá, y buscan equilibrar y evitar muchas dificultades y miserias a aquellos que se entregan a Mí con confianza, que Me confían sus vidas una y otra vez, y a quienes por lo tanto protejo de grandes daños.... Pero también veo lo grande.... Y a menudo llamo de la vida a seres humanos cuya actitud no corresponde al bienestar de sus semejantes y que han demostrado su voluntad equivocada con demasiada frecuencia.... pero quiero evitar que les sobrevenga un sufrimiento innecesario, un sufrimiento que no les aporta ningún beneficio espiritual.... Así como también llamo de la vida a seres humanos cuya disposición siempre ha correspondido a Mi voluntad, pero cuya misión en la Tierra considero completa, y por lo tanto pongo fin a su actividad posterior....

Porque Mi voluntad y Mi permiso son, en última instancia, decisivos para determinar si la voluntad de un ser humano puede tener un efecto o no. Pero cada ser humano es responsable de su voluntad, independientemente de si se le impide o no llevarla a cabo. Por lo tanto, mucha culpa deberá ser expiada, pues el pensamiento y la voluntad del ser humano son libres, y un día tendrán que rendir cuentas de todo.... no solo de las obras realizadas.... Por consiguiente, cuidad y observad atentamente vuestros pensamientos, porque revelan vuestro ser más íntimo; cuidad vuestra voluntad, para que se dirija correctamente hacia el bien y lo sublime, y no tendréis que temer rendir cuentas en la eternidad....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.