B.D.-Nr. 7364
En vista del fin cercano, se os recuerda constantemente que os centráis en vuestra verdadera tarea, que concierne la maduración de vuestra alma y no solo a la satisfacción de vuestras necesidades físicas. Debéis tener siempre presente que cada día podría ser el último, que mañana ya no podréis aprovechar los bienes terrenales, y que entonces quedará lo que vuestra alma haya adquirido en la vida terrenal. ¿y qué patético os veréis entonces cuando no podréis mostrar ningún bien espiritual como resultado, qué empobrecidos seréis a pesar de la gran riqueza y reputación mundana! Nada de eso os seguirá a la eternidad, los bienes espirituales, en cambio, no se os pueden quitar, son vuestras y os brindarán una inmensa dicha al entrar en el reino espiritual.
Y todos vosotros, independiente de vuestra edad, solo podéis contar con una vida de corta duración. Si habíais tenido la gracia de tener una larga vida en la Tierra, dad gracias a Dios por ella, pero también esperad vuestra muerte cada día y preparaos, pues nadie conoce el día ni la hora de vuestra partida de esta Tierra. Sin embargo, considerando el final, muchos seres humanos perderán la vida prematuramente, y eso siempre será la voluntad de Dios, Que busca salvar lo que aún se puede salvar.... Porque lo que aún se desarrollará en la Tierra hasta el final, no todos lo podrán sobrevivir, y además, puede ser una gracia especial que a un ser humano se le permita abandonar la Tierra pronto, para poder encontrar todavía en el más allá un oportunidad de madurar para su alma, porque es negligente en su trabajo del alma en la Tierra.
Si pudierais preverlo, realmente ya no os afanaríais tanto en cumplir vuestro trabajo terrenal, si fuerais de buena voluntad, centraríais vuestra atención en la obra de vuestra alma, pues reconoceríais que todo esfuerzo y preocupación terrenal son inútiles ante lo que os espera. Pero no debéis ser forzados para vuestro estilo de vida; debéis elegir voluntariamente el camino correcto, debéis contentaros con las exhortaciones y advertencias que Dios os da a través de Su Palabra, y seguirlas, y solo os traerá bendiciones.
Y quien abre los ojos y los oídos puede ver por sí mismo cómo son las cosas en el mundo y cómo todo revela un caos que inevitablemente conducirá a un final catastrófico. Y si ahora oye la Palabra de Dios, si escucha lo que Sus siervos le proclaman, entonces tendría que ser fácil para él llevar su estilo de vida en consecuencia.... si tan solo creyera cuán cerca está ante el fin, y si cree lo que Dios le comunica a través de sus mensajeros....
Ya no queda mucho tiempo, y sin embargo, bastaría para que vuestra alma alcanzara la madurez necesaria si os dedicarais seriamente a esta tarea.... ser bueno, esforzaros por mostrar amor a vuestros semejantes, realizar obras de amor desinteresadas, volver vuestra mirada a Dios y abrir vuestro corazón y vuestros oídos a Él cuando os hable. Solo debéis desear hacer lo correcto y pedirle a Dios fuerza y gracia. Y ciertamente, Él cuidará de vosotros y os concederá fuerza y gracia en abundancia, pues Él no deja a nadie solo ni sin ayuda a quien acude a Él en busca de ayuda y que quiere llevar un estilo de vida correcto según la voluntad de Dios.
Será acogido por el amor de Dios y guiado de tal manera que todo lo que encuentre contribuirá para alcanzar la madurez del alma. Solo que debe reflexionar seriamente sobre su verdadero propósito de su existencia y no dudar, pues no le queda mucho tiempo.... Debe escuchar lo que los mensajeros de Dios le proclamen y ahora organizar su vida en consecuencia.... y sin duda actuará correctamente, pues el tiempo que se os fue concedido para la maduración de vuestras almas se está agotando....
amén