B.D.-Nr. 7050

Parada de descanso en la ruta de peregrinación por la Tierra....

Cada caminador cansado puede descansar y fortalecerse en Mi manantial antes de continuar su camino. Y ahora podrá superar fácilmente el ascenso y llegará a su destino. No debe pasar por alto la fuente de la vida si no quiere correr el riesgo de desplomarse impotente en el camino.... pues su propia fuerza es insuficiente para el arduo camino que conduce hacia arriba, y debe recibir fuerza de Mí, la cual siempre puede recibir dondequiera que Yo haya abierto un manantial, donde fluye el agua de la vida.

Reunidos todos alrededor de este manantial, inclinaos, sacad y refrescaos con una bebida. Dejad que Mi fuerza fluya en vosotros y os impregne, y cread que solo Yo puedo proveeros de alimento y bebida para que podáis completar con éxito vuestra peregrinación en la Tierra. Porque yo sé lo que necesitáis, y no os doy con moderación, sino que podéis recibir de Mí inconmensurablemente todo lo que deseéis.

Así que también debéis saber que siempre os guiaré a un manantial cuando anheléis descanso y refrigerio. Solo necesitáis desear que se os dé comida y bebida adecuadas, lo cual traerá salvación a vuestra alma. No debéis aceptar comida indiscriminadamente de la cual no sabéis si se os perjudica o si la os ofrezco Yo Mismo.

Porque si vais con indiferencia, si sólo pensáis en vuestro cuerpo y no en vuestra alma, siempre existe el peligro de que os ofrezcan alimento inferior, que no consigáis “agua pura” para beber, que no experimentáis ningún fortalecimiento y continuéis caminando vuestro camino sin fuerza y nunca alcanzaréis vuestra meta, porque en vuestra debilidad teméis el camino ascendente y sólo os quedáis en caminos llanos que nunca conducen a la meta.

Para vuestro camino terrenal necesitáis una medida de fuerza que vosotros mismos no poseéis, pero la que podéis recibir de cada fuente abierta por Mí. Y esa fuente siempre será un buen lugar de descanso para vosotros, donde Aquel que conoce vuestra debilidad, Que os ama y que siempre quiere daros lo mejor para facilitar vuestro ascenso, os da comida y bebida. Siempre estoy ahí para vosotros, siempre tengo el alimento adecuado listo para vosotros, y también os muestro los caminos que conducen a la fuente correcta....

Porque no quiero que vuestra ruta de peregrinación en la Tierra sea en vano, quiero que alcancéis vuestra meta, que encontráis vuestro camino hacia Mí. Y por eso os ayudo en cada debilidad del cuerpo y del alma; os doy la fuerza para superarlo todo. Os doy Mi Palabra, que fluye a vosotros, los humanos, con toda pureza desde lo alto como verdadero alimento para vuestra alma, que lo necesita, porque tiene que recibir fuerza de Mí para su camino de la vida terrenal.... y porque solo Yo puedo transmitirla esta fuerza a través de Mi Palabra....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.