No debéis dejaros llevar por pensamientos engañosos, de que podéis acumular tesoros para vuestra vida terrenal, porque lo vais a perder más rápido de lo que los habéis adquirido. Yo os advierto que no os aferréis a los bienes terrenales ni os apeguéis a ellos, y os muestro una y otra vez que transitorio es lo que pertenece al mundo. ¡Cuánto tiempo y esfuerzo desperdiciáis acumulando tesoros mundanos, y qué pocas penséis, que no los podéis seguir poseerlos, que los tenéis que renunciar cuando abandonáis la Tierra, y que también pueden seros arrebatados de otras maneras, si esa es Mi voluntad!
Vosotros solo prestáis atención a lo que pertenece al mundo y, por lo tanto, es transitorio; pero no os preocupáis por lo imperecedero.... solo os preocupáis por el cuerpo y no recordáis vuestra alma.... Y vosotros malgastáis vuestra fuerza vital de manera equivocada, usándola solo para vuestro bienestar corporal, pero preparando sin pensar un destino infeliz para el alma en la eternidad, porque no le dais durante la vida terrenal lo único que sirve para su perfección; la dejáis morir de hambre mientras os preocupáis excesivamente por el cuerpo, sin obtener jamás beneficio alguno de este. Porque vuestra vida terrenal también puede terminar de una día para otro, y entonces entraréis en el más allá pobres y vacíos y tendréis que sufrir grandes tormentos.
Debéis pensar una vez en el hecho de que no tenéis vuestra vida en vuestras propias manos, que vuestra vida en la Tierra solo es de corto tiempo y que la muerte puede llegar cualquier día sin que podáis evitarla. Y deberíais pensar en la vida después de la muerte.... Y deberíais pensar en lo “después”.... pero vosotros no lo creéis, que no seáis aniquilados en el momento de la muerte; vosotros no creéis en la vida continua del alma y que esta vida corresponderá a vuestra vida terrenal y a vuestra preocupación por la Salvación de vuestra alma. Y esta falta de fe es también la razón por la que vivís sin pensar el día a día, por la que no siquiera os cuestionáis el sentido y el propósito de vuestra vida terrenal.
Os sentís satisfechos cuando creáis cosas terrenales que os complacen, cuando brindáis comodidad a vuestro cuerpo y acumuláis muchas posesiones para el futuro.... Y ni siquiera sabéis si aún tenéis un futuro. Pero todos vosotros sabéis que algún día moriréis.... Y este conocimiento debería haceros reflexionar sobre vuestra vida terrenal. Sin embargo, lo que os falta es fe, fe en un Dios y Creador, Que algún día os exigirá responsabilidad por vuestra vida terrenal. Y como no creéis, sois indiferentes.
Pero llegará la hora de vuestra responsabilidad, de esto podéis estar seguros, y vuestro arrepentimiento será amargo algún día cuando os encontréis en el más allá, sumidos en la mayor pobreza espiritual y os llega una vez la cognición lo que no lograsteis en la Tierra por vuestra propia culpa. Porque fue una gracia que se os permitió encarnar en la Tierra, y el alma lamentará amargamente haber dejado pasar esta gracia, pues jamás podrá compensar lo que no logró, aunque en el más allá se le ayuda a resurgir de las profundidades, pero en circunstancias mucho más difíciles de las que son o fueron posibles en la Tierra.
No debéis vivir de forma tan irreflexiva, pues llega la hora para cada ser humano en que debe abandonar su cuerpo terrenal y el alma entra en el reino espiritual.... Esta hora puede traer gran alegría y dicha, pero también gran oscuridad y tormento.... Sin embargo, siempre se desarrolla según la voluntad del ser humano y como lo ha demostrado a través de su vida terrenal.... Cosechará lo que ha sembrado; entrará en el reino de la luz y la dicha, o la oscuridad le recibirá y no lo liberará hasta que su alma haya cambiado su mentalidad y ahora, con amoroso apoyo tomará el camino hacia las alturas....
amén
TraductorNon dovete perdervi in pensieri ingannevoli di poter raccogliere dei tesori per la vostra vita terrena, perché li perderete di nuovo più velocemente di come ve li siete procurati. Vi ammonisco di non tendere verso beni terreni e di attaccarvi il vostro cuore e vi mostro sempre di nuovo quanto è passeggero ciò che appartiene al mondo. Quanto tempo e quanta fatica spendete quando si tratta di raccogliere i tesori del mondo; e quanto raramente pensate soltanto che non vi rimangono, che dovete cederli, ma che possono venirvi anche presi diversamente se questa è la Mia Volontà. Voi badate solamente a ciò che appartiene al mondo e che è temporaneo; ma non badate a ciò che è eterno, vi preoccupate per il vostro corpo e non pensate alla vostra anima. E così voi utilizzate in modo sbagliato la vostra forza vitale, l’utilizzate solamente per il vostro benessere corporeo, ma all’anima preparate spensierati una sorte non benedetta nell’Eternità, perché non le date durante la vita terrena ciò che le serve per il suo perfezionamento, la lasciate soffrire, mentre vi ricordate oltremodo del corpo senza averne mai un utile. Ma la vostra vita terrena può essere finita da un giorno all’altro e poi entrate poveri e vuoti nel Regno dell’aldilà e dovete soffrire grandi tormenti. Dovete riflettere una volta che voi stessi non avete la vostra vita nelle mani, che la vostra vita sulla Terra può essere breve e che la morte può venire da voi ogni giorno senza che vi possiate difendere. E voi dovete pensare al “dopo”. Ma voi non credete che non potete essere cancellati con il momento della morte; voi non credete ad una vita dell’anima dopo e che questa vita sarà corrispondente al vostro modo di vivere terreno e della vostra cura del bene per la vostra anima. E questa incredulità è anche il motivo che voi vivete spensierati nella giornata, che non vi domandate nemmeno una volta circa il senso e lo scopo della vostra vita terrena. Siete contenti quando vi procurate sulla Terra ciò che vi piace, quando procurate al corpo del benessere e raccogliete molti beni terreni per il futuro. – Voi non sapete se avete intanto ancora un “futuro”. Ma voi sapete tutti che dovete un giorno morire. E questo sapere dovrebbe stimolarvi a valutare coscientemente la vita terrena. Ma è la fede che vi manca; la fede in un Dio e Creatore, il Quale un giorno vi renderà responsabili per il vostro modo di vivere terreno. E perché voi non credete, siete indifferenti. Ma l’ora della responsabilità arriva, di questo potete esserne tutti certi ed il vostro pentimento sarà amaro, quando vi trovate nella più grande povertà dello spirito nel Regno dell’aldilà e che poi là riconoscerete che cosa avete perduto sulla Terra per propria colpa. Perché è una Grazia che avete potuto incorporarvi sulla Terra e che avete lasciata inutilizzata questa Grazia, la vostra anima se ne pentirà amaramente perché non può mai recuperare ciò che ha perduto, benché nel Regno dell’aldilà verrà aiutata a salire dall’abisso, ma a condizioni molto più difficili di come è o era possibile sulla Terra. Non dovete vivere così spensierati nella giornata, perché per ogni uomo verrà l’ora in cui deve abbandonare il corpo terreno e poi l’anima entra nel Regno spirituale. Ma quest’ora può portare grande gioia e beatitudine, come anche grande tenebra e tormento, ma sempre come l’uomo stesso lo ha voluto. Egli raccoglierà ciò che ha seminato, entrerà nel Regno della Luce e della Beatitudine, oppure l’oscurità lo accoglierà e non lo lascerà libero prima che l’anima non sia cambiata nel suo pensare ed ora con amorevole sostegno prende la via verso l’alto.
Amen
Traductor