En el principio erais seres libres, llenos de luz y fuerza, capaces de crear y obrar en una dicha inimaginable, y también lo hacíais conforma a Mi voluntad. En el principio erais imágenes divinas, creadas en toda perfección, lo que os caracterizaba como seres divinos y os otorgó la más alta dicha. Sin embargo, este estado no era mérito vuestro, sino consecuencia de la creación, pues nada imperfecto, pues de Mí no podía surgir nada imperfecto, y cada ser creado correspondía al Ser Primordial, Que lo había colocado afuera en el universo.
Yo era el Creador de todos estos seres, y por lo tanto, las criaturas solo podían ser seres supremamente perfectos, correspondientes a Mi Ser primordial. Pero esta creación no Me bastaba; los seres que tenían que ser como Yo los había creado. Quería seres a Mi alrededor que fueron diseñados como Yo, que habían adoptado este diseño por sí mismos. Esto suena incomprensible para quienes no se profundizan en la razón de toda creación, quienes aún no han considerado que subyace a todo el acto de la creación. Y solo es comprensible para quienes han despertado espiritualmente, a quienes, por lo tanto, se les pueden explicar todas las correlaciones.
Un ser perfectamente creado no podía hacer otra cosa que actuar bien mientras actuara conforme a Mi voluntad, recibiendo sus pensamientos de Mí y procesándolos como es Mi voluntad. Sin embargo, un ser como tal, es y sigue siendo simplemente una “criatura” Mía.... lo cual, a pesar de su perfección, no era suficiente para Mí. Pero yo había dotado a todos los seres de libre albedrío, porque tal voluntad es un componente esencial de la perfección de un ser. Y este libre albedrío tenía como propósito ayudarme a completar la obra que había comenzado, una obra que debía ser continuada por el propio ser, para que estas “criaturas” pudieran convertirse en “hijos” que crearían y obrarían a Mi lado en la dicha suprema.
No había límites para el libre albedrío, ni hacia arriba ni hacia abajo.... y este libre albedrío debía ahora demostrarse; la criatura que podía apartarse de Mí debía permanecer Conmigo en el libre albedrío y así demostrar su Divinidad.... Estos seres podían hacer esto porque estaban en la luz más brillante y Me reconocían claramente como su Dios y Creador.... Pero había otro objetivo que se extendía ante sus ojos.... un objetivo que podían contemplar, a diferencia de Mí, que era un Dios invisible para ellos, y a Quien también deseaban contemplar.... El espíritu angélico visible era Lucifer, la primera obra de creación que emanó de Mí, que brillaba en toda su belleza y permanecía visible para estos seres en esa misma belleza.
Él también tuvo que someterse a la prueba del libre albedrío; él también tuvo que demostrar su divinidad subordinando libremente su voluntad a la Mía, dirigiéndola a Mi Orden Eterno, como correspondía a su naturaleza divina.... Pero dirigía su voluntad de manera equivocada.... Pudo hacerlo en virtud de su libertad, y Yo no le impuse límites cuando apartó su voluntad de Mí y se convirtió en el polo opuesto a Mí.... No le obstaculicé cuando actuó de esta manera en todos los demás seres, y también le concedí completa libertad para decidir.... por Mí o por él.... Porque solo esta decisión determinó el destino de los seres que habían surgido de Mí amor y a quienes Mi amor deseaba convertir en Mis hijos, lo cual, sin embargo, es y sigue siendo obra de esos mismos seres.
Por lo tanto, otorgué a todos los seres creados por Mí completa libertad de voluntad, y solo una pequeña parte superó esta prueba de voluntad y permaneció Conmigo, mientras que la mayoría siguió a Lucifer y, por consiguiente, cayó al abismo, es decir, que perdieron luz, fuerza y libertad, y solo podrán recuperarlos en un tiempo infinitamente largo, para entonces morar Conmigo en la dicha suprema como hijos, a quienes ellos mismos se han moldeado en el libre albedrío, tal como era Mi plan al crearlos.... y por lo tanto, no descansaré hasta haber logrado Mi objetivo....
amén
TraductorIm Anfang waret ihr freie, licht- und kraftvolle Wesen, die in ungeahnter Seligkeit schaffen und wirken konnten und dies auch taten nach Meinem Willen. Im Anfang waret ihr göttliche Ebenbilder, geschaffen in aller Vollkommenheit, die euch eben als Gott-gleiche Wesen kennzeichnete und euch höchste Seligkeit bereitete. Es war aber dieser Zustand nicht euer eigenes Verdienst, sondern durch die Erschaffung bedingt, weil aus Mir nichts Unvollkommenes hervorgehen konnte und jedes geschaffene Wesen dem Urwesen entsprach, Das es hinausgestellt hatte in das All.... Ich war der Schöpfer aller dieser Wesenheiten, und so konnten also die Geschöpfe nur höchst vollkommen-gestaltete Wesen sein, die Meinem Urwesen entsprachen. Aber Mir genügte diese Erschaffung nicht, Mir genügten nicht die Wesen, die also sein mußten, wie Ich sie geschaffen hatte, sondern Ich wollte Wesen haben um Mich, die gleich Mir gestaltet waren und diese Gestaltung selbst vollzogen hatten.... Es klingt dies unverständlich für Menschen, die sich nicht tiefer mit dem Anlaß der gesamten Schöpfung befassen, die noch nicht nachgedacht haben, was dem ganzen Erschaffungsakt zugrunde lag.... Und es ist dies auch nur verständlich für Menschen, die geistig geweckt sind, denen daher auch alle Zusammenhänge erklärt werden können.... Ein vollkommen erschaffenes Wesen konnte nicht anders als gut handeln, solange es nur in Meinem Willen tätig ist, also seine Gedanken von Mir empfängt und es diese so verarbeiten mußte, wie es Mein Wille ist. Ein solches Wesen ist und bleibt aber nur ein "Geschöpf" von Mir.... das Mir trotz seiner Vollkommenheit nicht genügte. Ich hatte aber alle Wesen mit einem freien Willen ausgestattet, weil ein solcher unbedingt auch zur Vollkommenheit eines Wesens gehört. Und dieser freie Wille nun sollte Mir das Werk vollenden helfen, das Ich begonnen hatte, das aber von dem Wesen selbst weitergeführt werden mußte, um aus den "Geschöpfen" "Kinder" werden zu lassen, die mit Mir und neben Mir schaffen und wirken sollten in höchster Glückseligkeit. Dem freien Willen waren keine Grenzen gesetzt, weder nach oben noch nach unten.... Und dieser freie Wille sollte sich nun bewähren, es sollte das Geschöpf, das abfallen konnte von Mir, bei Mir im freien Willen verbleiben und somit seine Göttlichkeit unter Beweis stellen.... Es konnten dies die Wesen, weil sie im hellsten Licht standen und Mich als ihren Gott und Schöpfer wohl erkannten.... Aber es stand noch ein anderes Ziel vor ihren Augen.... ein Ziel, das sie erschauen konnten im Gegensatz zu Mir, Der Ich ihnen ein unschaubarer Gott war und Den auch sie schauen wollten.... Der schaubare Engelsgeist war Luzifer, das erste aus Mir hervorgegangene Schöpfungswerk, das in aller Schönheit erstrahlte und eben für die Wesen in dieser Schönheit auch schaubar blieb. Auch dieser mußte die freie Willensprobe ablegen, auch er mußte seine Göttlichkeit unter Beweis stellen, indem er seinen Willen frei aus sich heraus dem Meinen unterordnete, indem er ihn richtete in Meiner ewigen Ordnung, wie es seinem göttlichen Wesen entsprach. Aber er richtete seinen Willen verkehrt.... Er konnte dies kraft seiner Freiheit, und Ich legte ihm keinerlei Schranken auf, als er seinen Willen abwandte von Mir und Mir Selbst zum Gegenpol wurde.... Ich hinderte ihn nicht, als er in diesem Sinne auf alle anderen Wesen einwirkte, und ließ auch ihnen vollste Freiheit, sich zu entscheiden.... für Mich oder für ihn.... Denn dieser Entscheid erst bestimmte das Los der Wesen, die aus Meiner Liebe hervorgegangen waren und die Meine Liebe zu Meinen Kindern machen wollte, was allerdings das Werk jener Wesen selbst ist und bleibt. Ich ließ also allen von Mir geschaffenen Wesen vollste Freiheit in ihrer Entscheidung, und nur ein kleiner Teil bestand diese Willensprobe und blieb bei Mir, während der größte Teil Luzifer folgte und dadurch abgrundtief gestürzt ist, d.h. Licht und Kraft und Freiheit verlor und in endlos langer Zeit diese erst wieder zurückgewinnen kann, um dann aber in höchster Glückseligkeit als "Kinder" nun bei Mir zu weilen, zu denen er sich im freien Willen selbst gestaltet hat, wie es Mein Plan war bei der Erschaffung.... und Ich daher auch nicht eher ruhe, bis Ich einmal Mein Ziel erreicht habe....
Amen
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