Ningún ser humano puede comprender la profundidad del amor divino expresado, que Dios Mismo descendió a la Tierra para llevar a cabo la obra de Redención para los seres humanos. La inconmensurable culpa del pecado Le conmovió, ya que no podía ser expiada por los pecadores mismos, ya que la ofensa contra el amor de Dios se produjo con plena conciencia de la culpa.... porque no fue la “deficiencia” lo que no dejó reconocer a estos su ofensa contra Dios, sino que estos seres estaban en la luz más brillante y, por lo tanto, también reconocieron a Dios en Su poder y gloria....Pero no Lo vieron y, por lo tanto, en contra de su mejor juicio, siguieron a aquel que se les presentó como Dios y Creador.... lo siguieron porque podían verlo, aun sabiendo que él también era solo un producto de la voluntad creativa del poder de Dios.
Ahí reside la magnitud de la culpa, que los seres estaban en la luz de la cognición, y a pesar de todo se apartaron de su Dios y Creador desde la Eternidad. Ya no podían expiar esta gran culpa, ya no podían deshacer el pecado, y quedaban cargados con esto, y solo quedaba una posibilidad; que Dios Mismo expiara la culpa.... lo cual, sin embargo, solo podía ocurrir dentro del marco de la justicia divina, porque toda culpa exige expiación para ser perdonada.... Y para realizar esta expiación para la humanidad, Dios descendió a la Tierra y llevó a cabo la obra de Redención en el hombre Jesús....
Dios Mismo no podía sufrir, pero quiso tomar sobre Sí el sufrimiento que la humanidad merecía por el pecado de haberse apartado de Dios.... Y así, un hombre tomó sobre Si este sufrimiento, en cuyo caparazón se encarnó Dios Mismo.... el Amor Eterno, Que ahora quiso ofrecer el sacrificio, el sacrificio de rescate por la gran culpa.... Un hombre, Cuyo corazón rebosaba de amor Se dejó clavar en la cruz por toda la humanidad y solo el amor Le impulso a esta obra de Misericordia.
Un ser humano con todas las debilidades y temores humanos recorrió un camino terrenal amargo, el amor en su interior creció cada vez más, pues Dios Mismo estaba en este ser humano. Por lo tanto, solo el amor fue siempre el factor determinante del hombre Jesús en sus palabras y acciones, así como finalmente el amor tomó el amargo camino del sufrimiento y sufrió y murió en la cruz.... No se trató de un acto arbitrario de un hombre que se sacrificó por beneficio propio, sino que fue impulsado a esta obra de misericordia únicamente por amor, pues sabía que el camino al Reino de la luz estaba cerrado para ellos y tenía que mantenerse cerrado, si no hubieran sido previamente liberados de su culpa pecaminosa....
Él sabía en qué consistía el pecado original y que jamás podrían expiarlo por sí mismos. Por lo tanto, Se ofreció a Si mismo para ofrecer a Dios el sacrificio expiatorio y redimir a sus semejantes. Pero en realidad, fue el Amor en Él lo que Lo impulso a hacerlo; fue el Amor Eterno Mismo el que deseó redimir a los seres humanos de su inconmensurable culpa, pues en el hombre Jesús se manifestaba la Divinidad Eterna en toda su plenitud.
Así pues, debe entenderse la Encarnación de Dios; que el Amor Eterno se encarnó en un ser humano que se preparó de tal manera que el Amor Eterno pudiera morar en Él, y por lo tanto, todo lo que el hombre Jesús hizo en su vida terrenal, Dios Mismo lo hizo verdaderamente en Él.... y que el “amor” determinó al hombre Jesús en su querer, pensar y actuar, eso significa que el hombre sufrió y murió en la cruz, pero que Dios Mismo estaba dentro de este hombre y, por lo tanto, que Él llevó a cabo la obra de Redención para todos los seres humanos.
Solo cuando los seres humanos comprendan que Dios es Amor comprenderán también el problema de la encarnación de Dios, y comprenderán que Dios y Jesucristo son Uno y que no son dos personas, y que, por lo tanto, la Unidad divina no debe ser cuestionada, porque el amor llenó la forma humana y, por lo tanto, la forma externa del hombre Jesús era también la forma visible del Amor divino Mismo, que no eran seres separados, sino siempre Dios Mismo.
Solo así se podrá resolver el problema de la encarnación de Dios; entonces, también reconocer a Jesucristo será fácil para el ser humano, y éste encontrará refugio en Él e invocará a Dios Mismo, reconociéndolo así. Y su pecado original será borrado, porque Dios Mismo descendió a la Tierra por ese pecado y realizó la obra de Redención, la obra de Expiación por él....
amén
TraductorKein Mensch kann die Tiefe der göttlichen Liebe ermessen, die darin zum Ausdruck kam, daß Gott Selbst zur Erde niederstieg, um das Erlösungswerk für die Menschen zu vollbringen. Die unermeßliche Sündenschuld der Menschen erbarmte Ihn, denn sie war nicht zu tilgen durch die Sünder selbst, weil das Vergehen gegen Gottes Liebe im vollsten Bewußtsein der Schuld stattfand.... weil nicht "Mangelhaftigkeit" das Wesen das Vergehen gegen Gott nicht erkennen ließ, sondern weil diese Wesen im hellsten Licht standen und daher auch Gott erkannten in Seiner Macht und Herrlichkeit.... Aber sie sahen Ihn nicht und folgten daher wider bessere Erkenntnis dem, der sich selbst hinstellte als Gott und Schöpfer.... sie folgten ihm, weil sie ihn schauen konnten, obwohl sie wußten, daß auch er erst ein Produkt des Schöpferwillens und der Kraft Gottes war. Darin liegt die Größe der Schuld, daß die Wesen im Licht der Erkenntnis standen und trotzdem sich abwandten von ihrem Gott und Schöpfer von Ewigkeit. Und diese große Schuld konnten sie nicht mehr tilgen, sie konnten die Sünde nicht mehr ungeschehen machen, sie blieben damit belastet, und es gab nur noch eine Möglichkeit, daß Gott Selbst die Schuld tilgte.... was aber auch wieder nur geschehen konnte im Rahmen göttlicher Gerechtigkeit, weil jede Schuld eine Sühne fordert, um getilgt werden zu können. Und um diese Sühne zu leisten für die Menschheit, ist Gott zur Erde gestiegen und hat im Menschen Jesus das Erlösungswerk vollbracht.... Gott Selbst konnte nicht leiden, aber Er wollte das Leid auf Sich nehmen, das die Menschheit verdient hatte um der Sünde der einstigen Abkehr von Gott willen.... Und darum nahm ein Mensch dieses Leid auf Sich, in Dessen Hülle Gott Selbst Sich verkörperte.... die Ewige Liebe, Die nun das Opfer darbringen wollte, das Löseopfer für die große Schuld.... Ein Mensch, Dessen Herz voller Liebe war, ließ Sich ans Kreuz schlagen für die gesamte Menschheit, und die Liebe allein bewog Ihn zu diesem Erbarmungswerk. Ein Mensch mit allen menschlichen Schwächen und Ängsten ging einen bitteren Erdenweg, und die Liebe in Ihm nahm immer mehr zu, denn Gott Selbst war in diesem Menschen, und daher bestimmte immer nur Liebe den Menschen Jesus zu Seinem Reden und Handeln, wie auch zuletzt die Liebe den bitteren Leidensweg ging und litt und starb am Kreuze.... Es war kein willkürlicher Akt eines Menschen, Der um eines Vorteils willen Sich für die Mitmenschen geopfert hatte, sondern Ihn trieb lediglich die Liebe zu diesem Werk der Barmherzigkeit, weil Er es wußte, daß ihnen der Weg zum Lichtreich verschlossen war und bleiben mußte, wenn sie nicht zuvor ihrer Sündenschuld ledig wurden.... Er wußte es, worin die Urschuld bestand und daß sie niemals diese Schuld würden tilgen können aus eigener Kraft. Und darum erbot Er Sich, Gott das Sühneopfer darzubringen, um Seine Mitmenschen zu erlösen.... In Wahrheit aber war es die Liebe in Ihm, die Ihn dazu veranlaßte; es war die Ewige Liebe Selbst, Die also die Menschen erlösen wollte von ihrer unermeßlichen Schuld, denn in dem Menschen barg Sich die Ewige Gottheit in ganzer Fülle. Und so also ist die Menschwerdung Gottes zu verstehen, daß Sich die Ewige Liebe in einem Menschen verkörperte, Der Sich Selbst so herrichtete, daß die Ewige Liebe Aufenthalt nehmen konnte in Ihm und nun also alles, was der Mensch Jesus getan hat im Erdenleben, in Wahrheit Gott Selbst in Ihm tat.... daß die "Liebe" den Menschen Jesus bestimmte zu Seinem Wollen, Denken und Handeln, also wohl der Mensch gelitten hat und gestorben ist am Kreuz, aber Gott Selbst in diesem Menschen war, also Er das Erlösungswerk vollbracht hat für alle Menschen. Erst wenn die Menschen begreifen, daß Gott die Liebe ist, werden sie auch das Problem der Menschwerdung Gottes begreifen, und sie werden verstehen, daß Gott und Jesus Christus eins ist, daß es nicht zwei Personen sind, sondern die göttliche Einheit nicht umstritten werden darf, weil die Liebe die menschliche Hülle erfüllte und somit die äußere Form des Menschen Jesus eben auch die sichtbare Form war der göttlichen Liebe Selbst, daß es keine getrennten Wesen waren, sondern eben immer Gott Selbst. Nur so ist das Problem der Menschwerdung Gottes zu lösen, dann aber wird auch das Anerkennen Jesu dem Menschen leicht sein, und er wird zu Ihm seine Zuflucht nehmen und mit Seinem Anruf Gott Selbst rufen, also Ihn anerkennen. Und seine Urschuld wird gelöscht sein, weil Gott Selbst für diese seine Schuld zur Erde gestiegen ist und das Erlösungswerk, das Werk der Sühne, für ihn vollbracht hat....
Amen
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