B.D.-Nr. 7670
Aunque os hayáis apartado de Mí, aún Me pertenecéis a Mí, pues fue Mi poder que os dio la existencia.... Y también tenéis dentro de vosotros la chispa divina del espíritu, que es parte Mía, inextricablemente unida y permaneciendo con el Espíritu Padre desde la Eternidad.... Por lo tanto, sois Míos.... pero vosotros mismos, vuestro libre albedrío, ha creado una distancia entre nosotros; vosotros os habéis apartado conscientemente de Mí, habéis aflojado en vínculo Conmigo, os habéis distanciado profundamente de Mí.... solo en términos de voluntad, pues sois y seguís siendo Míos de todos modos, delo contrario no podríais existir si Yo rompiera por completo el vínculo entre nosotros y así Me separara de vosotros.
Entonces Mi fuerza amorosa que asegura vuestra existencia, ya no podría estar en vosotros; os desmoronaríais en la nada si Yo retirara por completo Mi fuerza de vosotros. Pero esto no puede ni podrá suceder jamás, porque Mi fuerza es amor, la cual os dio la existencia, y porque el amor jamás destruye lo que de ello emana. Sois Mis criaturas.... creadas, en efecto, por la voluntad de aquel que ahora es Mi adversario y lo seguirá siendo por toda la eternidad....
Pero cuando fuisteis creados, Mi fuerza de amor fluyó hacia adentro de Mi primero espíritu creado, capacitándolo para crear; Y así fuisteis productos de Mi fuerza de amor, que este espíritu utilizó a través de su voluntad para crear seres que jamás pudieran perecer. Sin embargo, por su actitud y por vuestro libre albedrío, os pusisteis en un estado que excluía Mi presencia, y por consiguiente, Yo ya no pude bendeciros como al principio. Pues Mi irradiación de amor significaba una dicha ilimitada para el ser, la que renunció o rechazó voluntariamente al apartarse de Mí.
Sin embargo, seguirá siendo Mi ser por toda la eternidad, y sin un día volverá a cambiar su estado; regresará de la imperfección en la que se ha sumido a un estado de perfección y entonces se acercará de nuevo a Mí intencionalmente, y entonces podrá ser bendecido nuevamente como lo fue una vez. Por lo tanto, Yo no renuncio a Mi derecho sobre las criaturas, porque surgieron de Mi amor. dado que su libre albedrío se inclinó al principio hacia Mi actual adversario, él también tenía derecho sobre estas criaturas, quienes nuestro amor mutuo engendró.
Y Yo no discuto este derecho, pero tampoco cesaré jamás de influir en Mis criaturas de tal manera, que se ponen voluntariamente en el camino de regreso hacia Mí, sin embargo, sin forzarlas a ellas. Y Mi adversario hace lo mismo, que usa todos los medios para ganarse finalmente las criaturas para sí mismo, pero igualmente incapaz de usar la coerción. Y ahora se decidirá quién es más fuerte y qué es más fuerte: el amor o el odio.... El amor triunfará, porque Mi amor nunca cesa.... persigue la esencia hasta la profundidad más profunda, no deja caer nada, nunca se separa de los seres que ha creado, y un día también logrará que el ser se abre otra vez al amor que una vez rechazó.... que se deje irradiar otra vez más de Mí y lentamente se transforme ella misma de nuevo a su ser primordial, que era el amor....
Es parte Mío, y jamás lo abandonaré. Lo seguiré con Mi amor. Haré todo lo posible por ganarme también su amor, y el amor es tan poderoso que todo es posible para ello, que vence al enemigo más fuerte, que rompe la resistencia más fuerte, que un día el ser se entregará de nuevo a Mí y entonces jamás podrá hundirse, que disfrutará de una dicha ilimitada en el corazón del Padre, Quien jamás permitirá que Su hijo perezca....
amén