B.D.-Nr. 7415
¿De qué os sirve, a vosotros, los seres humanos, vuestro conocimiento terrenal, si vuestra alma entra en al más allá inmadura?.... Ella no podrá hacer nada con eso, pues sus pensamientos se confundirán, y no podrá utilizarlo, ya que nadie querrá el conocimiento, que ella posee de bienes intelectuales, porque para tal conocimiento no hay posibilidad de uso en el reino espiritual. Además cuanto más tiempo permanezca el alma en el más allá sin madurez espiritual, todavía perderá todavía este conocimiento.
Todo es transitorio, incluido el conocimiento terrenal, y al alma solo quedará lo que se lleva consigo del bien espiritual al más allá, aquello que una vida de amor le ha brindado y que, por lo tanto, es imperecedero y constituye una riqueza absoluta. Con esta riqueza podrá obrar, es decir, podrá repartir el saber espiritual que posee a los que no tienen conocimiento. Y también aquellas almas quienes poseyeron un rico conocimiento terrenal en la Tierra, pero que no pueden hacer nada con ello en el más allá, porque nadie allí lo necesita, tendrán que aceptar su bien espiritual de ella.
Y por eso, vagarán almas en la más absoluta pobreza en el más allá, que en la Tierra superaron a muchos en conocimiento, mientras que otras se situarán muy por encima de ellas. Pero estas también recordarán con amor a todos los ignorantes, pues esta es la tarea de quienes están en la luz de la cognición y ahora pueden irradiar su luz en la oscuridad. Sin embargo, esa luz solo se puede obtener mediante una vida de amor desinteresado al prójimo, y por eso el estilo de vida de un ser humano es crucial, no su agudeza intelectual ni su memoria. Y el conocimiento de un ser humano solo puede corresponder a la verdad cuando tiene amor por el Creador, si nació en un corazón amoroso y, por lo tanto, también tiene una alta luminosidad.
El amor y la sabiduría son inseparables, y uno emana del otro.... Sin embargo, la sabiduría solo puede considerarse conocimiento que se refiere a los ámbitos espirituales, pues todo lo que pertenece al mundo, incluido el conocimiento terrenal, es transitorio y no puede atribuirse al nombre de “sabiduría”. Y así, el amor siempre será el origen de la sabiduría, sin amor no se puede ganar un conocimiento verdadero, que puede llevarse al ámbito espiritual como imperecedero al reino espiritual, mientras que el conocimiento terrenal es efímero y se desvanece con la muerte, a menos que un alma madura posee este conocimiento, que entonces también puede influir en los pensamientos de los humanos creyentes en esta Tierra, incluso en preguntas terrenales.... Por eso el ser humano también puede pedir por un pensamiento correcto también en asuntos terrenales.
Pues estas almas maduras también se mantienen firmes en la verdad en asuntos relacionados con la vida terrenal y que benefician a los seres humanos. Un alma solo puede madurar a través del amor, y por lo tanto, solo quien está dispuesto a amar puede poseer la verdad, ya sea en el ámbito espiritual o en el terrenal. El estilo de vida de un ser humano es decisivo, al igual que su forma de pensar, y así también entra al reino espiritual despierto o no despierto, donde vivirá su vida en la posesión de bienes espirituales o lleva su vida completamente desprovista de ellos. Pero solo el alma que posee algo puede dar, y dar significa la dicha en la otra vida, porque entonces el alma se encuentra en la luz de la cognición y puede bendecir a otras almas según su propia cognición....
amén