B.D.-Nr. 7355
Quien puede entregarse conscientemente a Mí en profundo amor, a éste también puedo llenar con Mi fuerza de amor, que significa todo para él. Porque ser inundada con Mi fuerza de amor es también la garantía de que toda impureza será expulsada, que el rayo de amor disuelve o purifica todo lo que antes agobiaba el alma. Por lo tanto, Yo os pido repetidamente que mantengáis vuestro corazón dispuesto para que pueda habitar en ello, es decir, que deseáis con toda vuestra voluntad que Yo pueda habitar en ello, y que deseáis desde lo más profundo de vuestro corazón que esta morada sea purificada y adornada con obras de amor. Porque solo el amor purifica vuestro corazón, y solo el amor os adorna, de modo que Me agrada vuestra presencia.
Donde hay amor, nada malo puede echar raíces, pues Mi adversario huye del amor porque contradice su propia naturaleza: Por eso, el amor es lo primero y más importante.... El amor debe encenderse en vuestro interior y arder como una llama brillante.... primero, el amor por Mí, Que soy vuestro Dios y Creador y deseo ser llamado vuestro Padre.... y segundo, el amor por vuestro prójimo, que es vuestro hermano, que también es Su hijo y tiene el mismo derecho a ser amado por vosotros como también por el Padre.
Y, sin embargo, debería ser fácil para vosotros despertar este amor por Mí y por vuestro prójimo si tan solo os dierais cuenta de las innumerables gracias que recibís de Mí a diario, porque deseo hacer felices a todos Mis hijos. Toda vuestra existencia terrenal se compone de tales dones de gracia, que se fundamentan en Mi amor infinito. Y aunque experimentáis la vida terrenal mayormente como dura y difícil, no podéis negar que también os ofrece belleza, para que podáis experimentar Mi amor una y otra vez; de lo contrario no pensaríais con inquietud en la muerte, que os libera de esta vida terrenal....
Todos vosotros os negáis a renunciar a la vida terrenal, por lo que ésta también debe ofreceros cosas hermosas que no querríais perderos.... Y todos estos dones de gracia que Mi amor os ha otorgado y continua otorgándoos, dones que también deben contribuir a amar al Dador de todo lo que os trae felicidad. Y experimentaréis Mi amor cada vez más cuanto más conscientemente abráis vuestro corazón para que Yo pueda irradiar Mi amor en vosotros. También podréis sentir la alegría de Mi amorosa presencia si estáis dispuestos a entregaros completamente a Mí y experimentar Mi presencia, lo cual también os traerá una felicidad infinita.
¡Cuánto anhelo esa entrega voluntaria a Mí, a la que vuestro corazón anhela y que, por tanto, encuentra plena reciprocidad, pues entro en vuestro corazón y jamás Me aparto de éste, porque vuestro amor Me sostiene! Y cuán felices seréis ahora, cuando Mi presencia constante esté asegurada para vosotros y os sintáis seguros en Mi amor. Entonces, tampoco Mi adversario, que huye de Mí y de Mi amor y, por lo tanto, también se alejará de vosotros, podrá presionaros, tan pronto como Me hayáis recibido en vuestro corazón.... Porque Mi amor es inmenso y repele de vosotros todo lo puede haceros daño....
amén