B.D.-Nr. 7351

Transformación del ser humano al amor.... Presencia de Dios....

Solo puedo estar presente para vosotros cuando os transformáis al amor....Mi presencia, sin embargo, es para vosotros la máxima expresión de la bienaventuranza. Por lo tanto, debéis esforzaros por volver a transformaros en el amor que fue vuestro ser al principio.... Mi presencia equivale a una irradiación de amor, y la irradiación de amor, a su vez, os asegura fuerza y luz, sin las cuales no podéis ser llamados bienaventurados. Pero cuando estéis llenos de luz y fuerza, entonces también podréis actuar con total libertad de voluntad, que ya no está dirigida contra Mí, sino que estará perfectamente integrado en Mi Ser.

Seréis bendecidos al poder crear en esta libertad y fuerza, porque este ha sido el destino de todo espíritu primordial, el cual él mismo despreció y, por lo tanto, cayó en la desafortunada situación en la que el ser humano, aún imperfecto, se encuentra en la Tierra.... Pero el mismo puede cambiar esta, su situación, puede transformar su desafortunada suerte en una bendita, si tan solo hace todo lo posible para asegurarse Mi presencia, si se transforma nuevamente al amor.... Y esto verdaderamente no es tan difícil, pues solo necesita convertir Mis mandamientos de amor a Dios y al prójimo en el principio rector de su vida terrenal y vivir siempre de tal manera como corresponde a estos dos mandamientos.

Y dado que él reclama para sí mismo el derecho a ser respetado del semejante, ya que él mismo lo siente como benevolente cuando el otro realice actos de bondad hacia él, así también sabe exactamente el camino que él mismo debe recorrer para estar a la altura de los mandamientos del amor.... Solo necesita hacer a su semejante lo que él mismo desearía que le sucediera a él, cuando se encuentra en la misma situación que el semejante. Lo que él considere un bien, debe hacerlo al prójimo, y siempre tendrá también la fuerza u los medios para ello, si él mismo lo quiere seriamente.

Y lo que hace con prudencia al principio pronto se convertirá en una necesidad profunda, y experimentará por sí mismo la dicha de hacer el bien al prójimo, de dar y de ayudar donde es necesario. El amor llena todo su ser, y se acercará cada vez más a Mí, pues con cada acto de amor Me atrae hacia sí y asegura Mi presencia. Entonces también cumplirá su propósito terrenal; experimentará la transformación de su ser, hará aquello para lo que la vida terrenal le fue dada: buscará la perfección, como lo fue al principio. Con Mi gracia y apoyo, lo logrará, pero nunca sin Mí, porque es demasiado débil para eso.

Debe asegurarse Mi presencia.... Debe pedírmelo y así acercarse a Mí mediante la oración; debe suplicarme que le conceda fuerza para su transformación en amor.... Esta petición se le será concedida irrevocablemente, pues da testimonio de la seria voluntad de emprender esta transformación, y quien una vez me haya hecho esta petición tendrá una y otra vez oportunidades para practicar el amor, donde no le cuesta mucho esfuerzo, porque evidentemente obtiene de Mí la fuerza que ha pedido.

Tomaos en serio esta transformación de vuestro ser hacia el amor.... y pedidme Mi ayuda.... y verdaderamente, permaneceré presente con vosotros y os instaré interiormente a actuar con amor dondequiera que surja la oportunidad, porque quiero estar conectado con vosotros, y esto solo puede suceder a través del amor del que debéis dar testimonio con vuestro libre albedrío, pero siempre recibiréis Mi apoyo si tan solo Me pedís seriamente la fuerza para llevar a cabo vuestra intención.

Sin Mi presencia no podéis hacer nada, pero siempre podéis aseguraros Mi presencia a través de obrar en amor o a través de una oración en espíritu y en verdad. Yo os escucharé y os responderé, estaré con vosotros y permaneceré con vosotros, Yo os atraeré hasta que ya no deseéis separaros de Mí, hasta que hayáis fortalecido tanto vuestro vínculo Conmigo para que pueda estar permanentemente presente con vosotros, y entonces la re-transformación al amor se habrá completado, de modo que habréis alineado vuestro ser con el Mío y habréis cumplido vuestro propósito terrenal y ahora podréis trabajar de nuevo como era originalmente vuestro destino....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.