B.D.-Nr. 7200

La compulsión del niño a amar....

Con cada llamada sincera, me obligáis a inclinarme hacia abajo a vosotros y escucharos. Es imposible que tal llamada a desapercibida, pues ahora habéis establecido conscientemente el vínculo desde vuestra parte que en realidad no pudo disolverse, cuya separación solo fue esforzada por vuestra voluntad, y que, por lo tanto, consideré existente porque vosotros lo deseasteis. Pero en cuanto vuestra llamada está llena de devoción, entonces vuestra voluntad ha cambiado y, por lo tanto, Me obligáis, es decir, vosotros apeláis a Mi amor, y este amor no se niega, pues no puede hacer otra cosa que bendecir y entregarse libremente. Considerad que sois capaces de obligarme a daros Mi amor; de nuevo, solo a través del amor, que os atrae hacia Mí y, por lo tanto, también os impulsa a enviarme esa llamada sincera.

El amor es verdaderamente algo muy poderoso, obliga.... pero con mucho gusto cumplo con esa obligación porque el amor elimina toda la amargura que, de otro modo significaría una coerción para el ser. Mi amor por vosotros también os obligaría igualmente; no podríais resistirlo si Yo la dejaría ejercer en vosotros con toda su fuerza. Pero no es Mi intención conquistaros a través de la coerción del amor, y por lo tanto, Mi amor permanece ineficaz mientras vosotros mismos Me cerráis vuestros corazones, hasta que el amor os impulse hasta Mí....

Pero si esto ha sucedido una vez, entonces ya no hay ninguna inhibición; Mi amor se expresa plenamente y os concede lo que deseáis. Por lo tanto, una súplica sincera encuentra cumplimiento, porque Mi amor no puede negarse. Sin embargo, debéis abandonar toda resistencia interior, pues Me obstaculiza en Mi obra. Y así os resultará cada vez más comprensivo que un amor profundo por Mí es inconcebible sin una fe firme, porque la fe nace del amor.

Así que siempre debéis esforzaros por establecer un vínculo tan firme Conmigo que, como hijos, encontráis refugio en el corazón del Padre y no dejéis que os alejáis más.... Y vuestra fe se fortalecerá cada vez más; la fuerza de vuestra fe derribará todas las barreras que hasta ahora Me ha impedido obrar sin límites. Es el amor que os garantiza la plenitud, el amor por Mí y por el prójimo, el que Me hace presente ante vosotros, el que supera toda separación entre nosotros, el que Me impulsa, porque no puedo resistirme al verdadero amor filial.... porque Me devuelve aquello que una vez intentó separarse de Mí, pero que Me pertenece a Mí por toda la eternidad....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.