B.D.-Nr. 7186
Y si os preguntáis por qué estáis sufriendo, por qué se os impide realizar vuestras actividades habituales.... cuando empezáis a dudar de Mi amor por vosotros, solo hay un camino para encontrar vuestra paz interior; el camino directo hacia Mí. Yo no os he abandonado ni os abandonaré, porque Mi amor nunca os abandonará. Pero lo que os pido es un amor cada vez más profundo, un amor que os acerque cada vez más a Mí, para que Yo también pueda abrazaros cada vez más íntimamente y dejar que Mis dones de felicidad fluyan en vosotros sin cesar.
Y todavía hay tantos dones de gracia que deseo distribuir a vosotros, que queréis ser y convertiros en Mis hijos en la Tierra.... Hay tanto luz que deseo irradiar hacia vosotros, y existe una necesidad extraordinaria entre los seres humanos de esta Tierra y también entre los innumerables almas en el reino del más allá: Es el tiempo del fin, cuando todos los dones de gracia tienen que tener lugar en mayor medida, para que todas esas almas todavía reciban ayuda en este estado de necesidad. Y esta ayuda consiste en traer luz, pues la oscuridad es grande.
La luz ahora puede ser irradiada de muchas maneras y con intensidades muy diferentes.... pero vosotros mismos que deseáis recibirla, siempre determináis su intensidad. Y por eso debéis esforzaros constantemente por ser cada vez más receptivos a un suministro de luz cada vez mayor.... la medida que deseo otorgar es ilimitada, pero vuestro grado de amor la limita, y así, vosotros mismos os priváis de una riqueza, de tesoros que se os ofrecería tan abundantemente porque mi amor es inconmensurable, pero que también presupone un amor profundo e íntimo de vuestra parte. Y es por eso que aparentemente Me retiro, pero solo para hacer más fuerte vuestro anhelo por Mí.
Pero yo os atraigo continuamente a vosotros, que estáis inseparablemente unidos a Mí por vuestra voluntad. Nunca os abandonaré, pero tampoco Me conformaré con poco, pues solo podréis ser verdaderamente bendecidos cuando yo también puedo bendeciros por completo, y solo entonces podré daros todo cuando vuestro amor alcance su máximo ardor.... Y también lograré mi objetivo, y podréis regocijaros y exultar por haberos entregados a Mí con vuestra voluntad, pues nunca abandonaré a quien una vez encontró el camino hacia Mí y, por lo tanto, nunca tendrá temer de perder Mi amor, que le sigue y le pertenecerá para siempre....
amén