B.D.-Nr. 7022

“Hablad, lo que se os da en esta hora....”

“Hablad, lo que se os da en esta hora, porque Yo pondré las Palabras en vuestra boca....” y así podréis celebrar debates con confianza, en cuanto se refieren a Mí y a Mi Reino, porque entonces Yo Mismo estoy con vosotros, y Yo Mismo hablo por boca de aquel que busca glorificar Mi nombre, que es un verdadero representante Mío en la Tierra por su voluntad de servirme y su deseo de verdad, que Me hace, como Verdad Eterna, siempre presente.

A menudo os enfrentáis a objeciones, pero no os faltará el verdadero conocimiento, y no podréis ser engañados porque habéis recibido la verdad de Mí y continuaréis recibiéndola mientras estéis inspirados por la voluntad de ser verdaderos guerreros de Cristo.

Y cuyo espíritu está iluminado siempre reconoce el error y lucha contra éste. Siempre se pondrá también en contacto Conmigo, si se trata de aclarar preguntas de duda, y Mi cooperación está siempre garantizada. Por lo tanto, no necesitáis temer ningún debate, por muy elocuentes o inteligentes que sean vuestros interlocutores.

Conocimiento espiritual solo poseen aquellos, a quienes Yo Mismo introduzco en éste, pero incluso la verdad más pura puede experimentar un cambio por la voluntad humana, lo que a menudo da lugar a disputas en el reino espiritual. Sin embargo, siempre buscaré purificar lo que a menudo se ha impurificado; siempre trabajaré para iluminar a quienes permitan que Mi Espíritu se exprese en ellos.

Y es precisamente en los últimos tiempos antes del fin cuando la humanidad se encuentra predominantemente de espíritu confundido, no está llena del deseo por la verdad, y por eso, Mi adversario tiene la oportunidad de desviar fácilmente sus pensamientos. Por esta razón, sin embargo, la transmisión de la pura verdad es más necesario que nunca, porque solo la verdad es la luz indispensable para que la humanidad, si quiere alcanzar el objetivo correcto.

Todo pensamiento erróneo oscurece el camino y extravía a los seres humanos.... Pero Yo siempre pongo continuamente portadores de luz a lo largo del camino, en los que cada excursionista puede encender su propia luz si no desea vagar en la oscuridad.... Una y otra vez se intentará a atenuar o extinguir completamente la luz de esos portadores de luz, pero esto no tendrá éxito, porque la luz que irradia de Mí difunde luminosidad e irradia a través de aquellos que se acercan a ella en un amplio radio.

Y así, también, todo lo contrario a Dios puede ser reconocido, y será repelido antes de que se pueda propagarse. Por lo tanto, un portador de luz no debe temer a nadie que se le acerque porque puede ver a través de cada uno, pues Yo, como la Luz desde la eternidad, irradia ahí, y verdaderamente lo revelaré todo.... y cuando vosotros ahora habláis, vosotros que sois tales portadores de luz, entonces Yo Mismo hablo a través de vosotros, y Mi Palabra es verdaderamente clara y comprensible para cada uno que desee aclaración. Mi Palabra también podrá refutar toda objeción, y Mi palabra dará completa seguridad al ser humano de voluntad sincera.

Pero mientras haya seres humanos, las opiniones diferentes chocarán.... Pero ¿cómo podéis vosotros, como seres humanos, prevalecer unos contra otros, convencidos de que representáis lo correcto? Todo ser humano puede errar, y también errará, mientras no Me consulte a Mí Mismo, mientras no pida la iluminación a través de Mi Espíritu.... Pero si Yo Mismo puedo obrar a través del espíritu dentro de un ser humano, entonces su pensamiento también se aclara, y entonces puede representar su opinión con seguridad, porque se le ha sido susurrado de Mí, y por lo tanto, solo expresa lo que Yo Mismo le ordeno que diga....

Y así habéis recibido una maravillosa promesa de que no debéis preocuparos por lo que decís.... pero nunca debéis confiar solo en vuestro propio intelecto. Debéis invocarme como el Dador de la Verdad y pedirme que Yo Mismo permanezca con vosotros siempre que intentáis participar en debates espirituales.... Si queréis luchar por la verdad, Yo Mismo os guiaré en la lucha, pues la verdad tiene que prevalecer, porque solo ella os lleva a la Salvación, ya que sin la verdad no podéis encontrar el camino hacia Mí, Que soy la Verdad Misma....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.