5605 Revivir a los muertos por medio de la Palabra de Dios

18 de febrero de 1953: Libro 61

¡Despertad a la vida a los muertos, alzad arriba a lo que está exámine y sopládle vída, rozádle con una fuerza que da vída, que vivifica. Y esa fuerza es Mi Palabra que os llega desde la altura, la cual Yo Mismo os la dirijo, para que como medianeros la transmitáis, para que Mi Fuerza toque también a los que aún están muertos en el espíritu !

Vosotros poseéis algo delicioso, una prenda, un don que tiene efecto prodigioso, vosotros poseéis fuerza espiritual y podéis por tanto despertar los muertos a la vida. Sin embargo, así como la recibís del “Amor Eterno”, así tenéis que transmitirla con amor; tiene que impulsaros la voluntad de ayudar, distribuyendo lo que a vosotros mismos os ha despertado a la vida. Entonces tendréis éxito siempre y podréis actuar benéficamente en la tierra y también en el reino espiritual.

Gran tiniebla hay en todas partes, y en esa tiniebla están detenidas innumerables almas muertas. Mas vída significa luz. Sólo pueden despertar a la vída las almas que son afectadas por un rayo de luz que irradia el calor del amor y tiene por eso efecto vivificador en las almas entumecidas y transidas. A estas almas muertas hay que tocarlas con una luz de amor, luego despiertan con seguridad a la vida.

Y vosotros tenéis que llevarles ese rayo de amor y luz, dándoles Mi Palabra para que las afecta bienhechoramente si se les ofrece con amor. Ella es un agua saludable de vida, la que por Mi Amor y Gracia os afluye sin parar, en la que sanan vuestras almas y encuentran la verdaderva vida, y por eso no necesitáis ya temer la muerte del alma. Pero muchisimas almas que yacen en sus tumbas, esas almas os rodean y a ellas debéis llevarles ayuda, ayudad a que se alcen de la noche de la muerte a la luz de la vída. Ellas yacen en sus tumbas, pero en sus pensamientos andan por la tierra, y sin embargo están muertas sí, en el espíritu y en una tiniebla agobiante, llevádles ayuda. Pues tenéis un remedio eficaz, tenéis el remedio único que puede ayudarlas, tenéis vosotros Mi Palabra, la irradiación de fuerza y luz de Mí Mismo, la que jamás deja que no suerta efecto, si tan sólo puede tocar a las almas. Tanto tiempo como Mi Palabra penetre sólo en el oído de los hombres, ella no afecta aún el alma, porque ella solamente es sensible al efecto de Mi Palabra. Pero sólo el amor abre la puerta, de tal modo que Yo Mismo puedo tocar el alma con la fuerza de Mi Amor. Y vuestro amor me abre la puerta si os esforzáis en llevar ayuda a estas almas muertas y con todo amor les anunciáis a ellas Mi Palabra.

¡No olvidéis cual es el poder que se os ha dado!: Podéis hacer que los muertos revivan con Mi Palabra. Y tan sólo si el amor os impulsa a eso, a divulgar Mi Palabra, quiero Yo bendecir a vuestro esfuerzo. Llevad luz en la tinieblas, igual donde sea, acoged a todos los que en espíritu están muertos, acordaos de vuestros semejantes muertos, como también de los muertos en el otro mundo, quered que ellos despierten a la vida y llevádles Mi Palabra con cariño. Y la fuerza de Mi Palabra obrará milagros, las almas despertarán a la vida y a la luz, y nunca jamás perderán la Vida.

Amén

Traducido por: Pilar Coors

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.

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