Euch wird die Kraft aus Gott unmittelbar zugeleitet, und ihr dürfet euch von ihr durchströmen lassen zu jeder Zeit und sooft ihr sie begehrt.... Ihr brauchet nur bereit zu sein zum Empfang, d.h., euch zu öffnen, euch Gott hinzugeben und Ihm alles Weitere zu überlassen. Dann seid ihr Ihm auch taugliche Gefäße, in die Er Sich Selbst, Seinen Geist, Seine Kraft einstrahlen lassen kann, und dann seid ihr auch mit Ihm verbunden, so daß Er fortgesetzt auch in und an euch wirken kann. Diese Krafteinstrahlung ist von größter Bedeutung für eure geistige Entwicklung, die einzigster Zweck eures Erdenlebens ist, denn die Seele nimmt fortgesetzt die ihr bisher mangelnde Kraft entgegen, sich umzuformen zu ihrem einstmaligen Zustand der Vollkommenheit.... Ohne Kraftzufuhr ist sie nicht dazu fähig. Da aber sowohl die Kraftzufuhr wie auch die Tätigkeit der Seelen rein geistige Vorgänge sind, wird gerade dieser bedeutsamste Akt des Kraftempfanges aus Gott nicht ausgeführt; es richten sich selten nur Menschen so her, daß die Kraft aus Gott in sie einstrahlen kann.... Und doch ist jeder Mensch dazu fähig. Schon der Wunsch, Ihn hören zu wollen und darum das "Wort Gottes" entgegenzunehmen, ist ein solches Öffnen des Herzens, der ein Einstrahlen der Kraft Gottes ermöglicht. Und es wird die Kraft nun auch wirken im Menschen, sie wird ihn von innen heraus drängen zur Arbeit an seiner Seele, d.h. zum Wirken in Liebe, denn die Umwandlung des Wesens zur Liebe ist die eigentliche Seelenarbeit, die der Mensch leisten soll während des Erdenlebens. Aber bevor nicht die Kraft aus Gott dem Menschen zugeführt werden kann, wird seine Seele in Untätigkeit verharren, denn ihr Geisteszustand ist zu Beginn der Verkörperung als Mensch noch ein Zustand der Schwäche und Blindheit, der erst eine Änderung erfährt, wenn die Kraft aus Gott die Seele berührt. Diese Kraft aber steht euch Menschen ständig zur Verfügung, Gott Selbst enthält sie euch nicht vor, Er schränkt sie auch nicht ein, doch Er kann nicht wider euren Willen sie euch zuführen, ihr selbst müsset sie begehren und anfordern, um dann aber auch bedacht zu werden ohne Einschränkung. Würdet ihr Menschen euch diese Vergünstigung zunutze machen, würdet ihr sooft als möglich euch jenem Kraftzustrom aufschließen, ihr würdet wahrlich bald befreit sein von jeglichem Schwächegefühl und auch körperlich eine Stärkung erfahren, weil die Seele nun auch günstig auf den Körper einwirken wird, die im Vollbewußtsein von Kraft diese nun anwendet zum Wirken in Liebe und also immer neue Kraftzufuhr dadurch ermöglicht.... (19.5.1958) Die Kraftzufuhr setzt also einen Empfangswillen, ein bewußtes Kontakt-Herstellen mit Gott, dem Kraftquell von Ewigkeit, voraus. Und darum kann kein Mensch erwarten, daß ihm willkürlich diese Kraft zugeleitet wird, daß er nicht anders kann, als Werke der Liebe zu verrichten, und dadurch zu Kraft gelangt.... Er kann wohl zwangsweise zu einem bestimmten Handeln veranlaßt werden, aber diesem Handeln würde dann die Liebe fehlen, weil die Liebe im freien Willen entzündet werden muß. Ist sie aber einmal im Herzen des Menschen entflammet, dann richtet sich dessen Blick auch zu Gott, dann will er die Bindung mit Ihm, und dann öffnet er sich auch dem Kraftzustrom aus Gott bewußt.... Er spürt dann in sich das Verlangen, sich Gott hinzugeben, seine Gedanken werden immer wieder zu Ihm sich kehren, er hat nur den einen Wunsch, mit Ihm verbunden zu sein.... Es ist die Seele, die dem Drängen des Geistes in ihr nachgibt und gleichfalls dem Vatergeist von Ewigkeit zudrängt. Dann aber ist auch die Trennung aufgehoben, die das Wesen einst willensmäßig hergestellt hatte, die aber ohne Kraftzufuhr von Gott nicht aufzuheben ist. Es braucht also nur der Mensch sich wieder zuwenden zu Gott, wie er einst sich abwandte von Ihm.... Und diesen Willen kann jeder Mensch aufbringen.... genau so gut, wie er den Willen zur Welt richtet und auch dazu nicht gezwungen wird, eben weil der Geistesfunke im Menschen, der anfangs als Stimme des Gewissens nur ganz leise auf ihn einwirkt, in jedem Menschen ist.... und weil auch jedem Menschen der Wille Gottes unterbreitet wird, er selbst sich also frei dazu einstellen kann. Entsprechend seinem Willen nun werden ihm auch die Gnaden angetragen, es wird sein Lebenslauf gleichfalls Anlaß genug geben, sich seinem Gott und Schöpfer zuzuwenden, er wird über Jesus Christus und Sein Erlösungswerk erfahren und Ihn um Stärkung des Willens angehen können.... Er hat die Möglichkeit, Gott zu erkennen, und es liegt allein an ihm selbst, ob er den Kontakt mit Ihm herstellt oder nicht.... Doch erst dieser bewußte Kontakt sichert ihm die Zuleitung von Kraft, die er benötigt, um den Rückweg anzutreten zum Vaterhaus.... erst dieser bewußte Kontakt mit Ihm ist der Willensentscheid, zwecks dessen er auf Erden lebt....
Amen
ÜbersetzerLa fuerza de Dios se os transmitirá directamente hacia vosotros, y podréis permitir que fluya a través de vosotros en cualquier momento y tan a menudo como la deseéis. Solo necesitáis estar listos para recibirla, es decir, para abriros, para entregarse a Dios y dejarle a Él todo lo demás. Entonces también sois recipientes adecuados en los que Él pueda derramar a Sí Mismo, Su Espíritu, Su fuerza, y entonces también estáis conectados con Él, para que Él pueda seguir obrando en vosotros y a través de vosotros.
Esta irradiación de fuerza es de suma importancia para vuestro desarrollo espiritual, que es el único propósito de vuestra vida terrenal, pues el alma ahora recibe constantemente la fuerza que antes le faltaba para poder transformarse a su anterior estado de perfección. Sin esta irradiación de fuerza no es capaz de hacerlo. Sin embargo, dado que tanto la irradiación de fuerza como la actividad del alma son procesos puramente espirituales, este acto tan significativo de recibir la fuerza de Dios a menudo no se lleva a cabo; solo muy raras veces hay seres humanos que se preparan de tal manera que la fuerza de Dios pueda irradiar en ellos.... Y, sin embargo, todo ser humano es capaz de ello. Ya el deseo de querer escucharlo a Él y, por lo tanto, recibir la “Palabra de Dios”, es una apertura del corazón, que hace posible una irradiación de la fuerza de Dios.
Y esta fuerza ahora también obrará en el ser humano, impulsándolo desde dentro a trabajar en su alma, es decir, a obrar en amor, pues la transformación del ser al amor es el verdadero trabajo del alma que un ser humano deber realizar durante su vida terrenal. Pero hasta que la fuerza de Dios pueda ser transmitida al ser humano, su alma permanecerá inactiva, pues al comienzo de su encarnación como ser humano, su estado espiritual aún es de debilidad y ceguera, que solo cambia cuando la fuerza de Dios toca el alma.
Esta fuerza, sin embargo, está constantemente disponible para vosotros, los seres humanos; Dios Mismo no se os la niega, y tampoco la os restringe. Sin embargo, no la os puede transmitir en contra de vuestra voluntad; vosotros mismos debéis desearla y solicitarla para que se la os conceda sin restricciones. Si vosotros, los humanos, hicierais uso de este don, os abriríais a este flujo de fuerza con la mayor frecuencia posible. Pronto os veríais verdaderamente liberados de cualquier sentimiento de debilidad y también experimentaríais un fortalecimiento físico, porque el alma también tendrá un efecto beneficioso en el cuerpo, que, con plena conciencia de fuerza, la utilizará para obrar en el amor, permitiendo así un transmisión constante de nueva fuerza....
(19.05.1958) La transmisión de fuerza presupone, por lo tanto, una voluntad de recibir, un establecimiento consciente de contacto con Dios, la Fuente del Fuerza desde la Eternidad. Y, por lo tanto, ningún ser humano puede esperar que esta fuerza se le transmite arbitrariamente hacia él, que no pueda evitar que realizar obras de amor y, a través de esto llegar a conseguir fuerza.... Ciertamente puede verse coaccionado a realizar una determinada actividad, pero esta actividad carecería de amor, porque el amor tiene que encenderse en el libre albedrío.
Pero una vez que se haya encendido en el corazón del ser humano, su mirada también se dirige hacia Dios, anhela un vínculo con Él y se abre conscientemente a la corriente de fuerza de Dios. Siente entonces en su interior el anhelo de entregarse a Dios, sus pensamientos se dirigen constantemente a Él, y tiene un solo deseo de estar unido con Él.... Es el alma la que cede a la incitación del espíritu en el interior de ella y, a su vez, se dirige hacia el Espíritu Padre desde la Eternidad. Entonces, la separación que el ser creó voluntariamente se ha levantado, pero la cual no se puede levantar sin la transmisión de fuerza de Dios.
El ser humano solo necesita volver hacia Dios, como una vez se apartó de Él.... Y cada ser humano puede reunir esta voluntad.... igual como dirige su voluntad hacia el mundo y no esté obligado a hacerlo, precisamente porque la chispa del espíritu en el ser humano, que al principio, como voz de la conciencia, actúa en él solo muy silenciosamente.... y porque la voluntad de Dios se presenta a cada ser humano, para que el mismo pueda ajustarse libremente a ella.
Según su voluntad, ahora también le concederán la gracia; y su vida también le brindará amplios motivos para recurrir a su Dios y Creador; aprenderá sobre Jesucristo y Su obra de Redención, y podrá acercarse a Él para fortalecer su voluntad. Tiene la oportunidad de conocer a Dios y depende únicamente de él si quiere establecer contacto con Él o no. Pero solo este contacto consciente le asegura la fuerza que necesita para emprender su camino de regreso a la casa del Padre. Solo este contacto consciente con Él es la decisión de voluntad por la que vive en la Tierra....
amén
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