Al principio los seres eran incomparablemente bendecidos. Mi amor irradiaba constantemente a través de ellos, y percibían esta irradiación como dicha, y se entregaban a Mí en ardiente amor, pues Me reconocían como su Dios y Creador, como el manantial primordial del que emanaba toda dicha. Eran perfectos y, por lo tanto, también bendecidos sin medida. Porque lo perfecto se sentía conectado Conmigo, a Quien, estaba dedicado sin límites. El amor llenaba a todos estos seres, fluyendo constantemente de Mí hacia ellos, siendo correspondido y regresando a Mí. Era el intercambio más dichoso de fuerza de amor, que llenaba sin cesar tanto a los seres como a Mí de felicidad....
Y este bendito intercambio podría haber durado durante eternidades; jamás habría tenido que terminar, si los seres no hubieron cambiado su voluntad, la cual, como signo de su divinidad, era libre y podía decidir por sí misma. El ser, sin embargo, estaba en plena cognición, inundado de luz, es decir, lo sabía todo.... conocía su origen y su destino.... poseía todas las capacidades que lo marcaban como Mi imagen. Por lo tanto, no habría necesitado dirigir su voluntad en la dirección equivocada.... Pero Mi polo opuesto influyó en el ser, Mi primer ser creado, que también se había separado de Mí a través del libre albedrío y ahora se oponía a Mí en la voluntad completamente equivocada.
Y muchos seres se unieron a este polo opuesto porque podían percibirlo, mientras que Yo permanecía como un Dios invisible para ellos. Su bienaventuranza disminuyó, es decir, porque a través de su voluntad equivocada, resistieron a Mi irradiación de amor y, por lo tanto, ya no pudieron experimentar la dicha que una vez los había llenado de dicha que inicialmente los llenó excesivamente de felicidad. Pero Yo no los detuve, les permití alejarse cada vez más de Mí porque sabía que un día los recuperaría y entonces podría brindarles una felicidad aún mayor que antes.
Mi amor no conoce límites, y por lo tanto la felicidad que trae Mi amor también debe ser ilimitada; debe poder aumentarse continuamente, el rayo de amor debe poder tener un efecto cada vez más fuerte y, por lo tanto, la felicidad también deben aumentar hasta lo ilimitado.... Pero esto también requiere criaturas que puedan tolerar tal irradiación de amor.... requiere que Mis criaturas, a través de su libre albedrío, aumentan su perfección convirtiéndose en Mis hijos.... una obra que no Yo, sino ellos mismos pueden realizar, porque para ello se requiere el libre albedrío.
Y Mis “hijos” también podrán soportar ahora tal irradiación de amor, recibirán amor constantemente y lo irradiarán como Yo, y por lo tanto, también podrán ser bendecidos incomparablemente, y su felicidad jamás encontrará límite. El ser que es amor en sí mismo no puede sino dar amor y traer felicidad.... Mi Ser Primordial es Amor, y no sería Dios si la fuerza del amor no Me impulsaría constantemente a crear nuevas creaciones, porque Yo quiero traer felicidad, y todo contribuye a brindar felicidad eterna a los seres que una vez creé.
Así pues, todos los seres llenos de amor se sienten motivados por un inmenso impulso creativo y dar forma a nuevas creaciones, pues reciben de Mí la fuerza para hacerlo, porque el amor irradia constantemente a través de ellos, y el amor es la fuerza que puede crear y dar origen a cosas nuevas. Pero Mi fuerza de amor solo puede irradiar a través de un ser cuando este se ha convertido en amor, cuando ha recuperado Mi Ser primordial, en el que existía desde el principio. Pero para que vuelva a entrar en este estado primordial es y seguirá siendo Mi objetivo constante, lo cual alcanzaré algún día. Y entonces las bienaventuranzas que preparo para el ser que se ha convertido en Mi hijo y ha regresado a Mí, serán ilimitadas....
amén
TraductorIm Anfang waren die Wesen unvergleichlich selig.... Meine Liebe durchstrahlte sie fortgesetzt, und sie empfanden diese Anstrahlung als Seligkeit, und sie gaben sich Mir in heißer Liebe hin, denn sie erkannten Mich als ihren Gott und Schöpfer, als den Urquell, von Dem alle Seligkeit ausging. Sie waren vollkommen und darum auch selig im Übermaß. Denn das Vollkommene fühlte sich verbunden mit Mir, Dem es daher auch grenzenlos ergeben war. Die Liebe erfüllte alle diese Wesen, die ständig von Mir in sie überströmte, erwidert wurde und wieder zurückströmte zu Mir. Es war seligster Austausch von Liebekraft, der sowohl die Wesen als auch Mich endlos beglückte.... Und dieser selige Austausch hätte Ewigkeiten währen können, er hätte niemals aufzuhören brauchen, wenn die Wesen ihren Willen nicht gewandelt hätten, der als Zeichen ihrer Göttlichkeit frei war und selbst bestimmen konnte. Das Wesen stand zwar in hellster Erkenntnis, es war licht-durchflutet, d.h., es wußte um alles.... es wußte um seinen Ausgang, um seine Bestimmung.... es besaß alle Fähigkeiten, die es als Mein Ebenbild kennzeichneten. Es hätte also seinen Willen nicht falsch zu richten brauchen.... Aber es wirkte Mein Gegenpol auf das Wesen ein, Mein erst-geschaffenes Wesen, das sich gleichfalls im freien Willen von Mir gelöst hatte und Mir nun als Gegenpol gegenüberstand in völlig verkehrtem Willen. Und diesem Gegenpol schlossen sich viele Wesen an, weil sie diesen zu schauen vermochten, während Ich für sie ein unschaubarer Gott blieb. Und ihre Seligkeit wurde dadurch beeinträchtigt, d.h., durch ihren verkehrten Willen wehrten sie Meiner Liebeanstrahlung und konnten sonach auch nicht mehr die Seligkeit empfinden, die sie uranfänglich übermäßig beglückte. Aber Ich hinderte sie nicht, Ich ließ es zu, daß sie sich immer weiter von Mir entfernten, weil Ich wußte, daß Ich sie einstens wieder zurückgewinnen werde und dann ihnen noch größere Seligkeiten bereiten kann wie zuvor. Meine Liebe kennt keine Grenzen, und darum muß auch die Beglückung durch Meine Liebe grenzenlos sein, sie muß sich ständig erhöhen können, der Liebestrahl muß immer stärkere Wirkung haben können und darum auch die Seligkeit sich bis ins Grenzenlose erhöhen.... Aber es fordert dies auch Geschöpfe, die eine solche Liebeanstrahlung vertragen.... es fordert dies, daß Meine Geschöpfe im freien Willen ihre Vollkommenheit erhöhen, indem sie sich zu Meinen Kindern gestalten.... ein Werk, das nicht Ich, nur sie selbst vollbringen können, weil dazu der freie Wille erforderlich ist. Und Meine "Kinder" werden nun auch solche Liebeanstrahlung ertragen können, sie werden ständig Liebe empfangen und gleich Mir ausstrahlen, und sie werden darum auch unvergleichlich selig sein dürfen, und niemals wird ihre Seligkeit eine Begrenzung finden. Das Wesen, das in sich Liebe ist, kann nicht anders, als Liebe zu geben und zu beglücken.... Mein Urwesen ist Liebe, und Ich wäre nicht Gott, wenn Mich nicht die Liebekraft ständig zu Neuschöpfungen bewegte, denn Ich will beglücken, und alles trägt nur dazu bei, den von Mir einst erschaffenen Wesen Glück zu bereiten, das ewig währet. Und so auch bewegte alle Wesen, die liebeerfüllt sind, ein ungeheurer Schöpfungsdrang zum Erschaffen und Gestalten neuer Schöpfungen, denn sie empfangen von Mir die Kraft dazu, weil Liebe sie ständig durchstrahlte und Liebe die Kraft ist, die schaffen und erschaffen kann. Aber Meine Liebekraft kann nur dann ein Wesen durchstrahlen, wenn es selbst zur Liebe geworden ist, wenn es Mein Urwesen wieder angenommen hat, in dem es uranfänglich stand. Aber daß es in diesen Urzustand wiedereingeht, daß ist und bleibt Mein ständiges Ziel, das Ich auch einmal erreiche. Und dann werden auch die Seligkeiten unbegrenzt sein, die Ich dem Wesen bereite, das zu Meinem Kind geworden und zu Mir zurückgekehrt ist für ewig....
Amen
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