B.D.-Nr. 7674
Solo el espíritu puede introduciros en la verdad, a un conocimiento más profundo acerca de procesos inexplicables, y por lo tanto, solo podéis alcanzar una aclaración a través de Dios, y debéis pedírsela a Él. Pero entonces también seguramente seréis instruidos conforme a la verdad; no debéis temer que se os presente un conocimiento falso, pues Dios Mismo es la Verdad, y también quiere daros a vosotros, los seres humanos, la verdad si la deseáis: Un acontecimiento inusual dio origen a la encarnación de un ser humano que lleva una vida inusual en esta Tierra.
Existen destinos individuales que son y seguirán siendo enigmáticos para los seres humanos, porque no se les pueden hacer comprensibles los procesos espirituales, La voluntad de asumir una vida terrenal difícil ha dado a un ser la encarnación, y ahora como ser humano, debe demostrar su voluntad una vez más.... debe soportar una vida terrenal que parece insoportable para sus semejantes y suscita muchas dudas e interrogantes....
Pero vosotros, los humanos, jamás podréis daros una explicación al respecto, pues los motivos espirituales no se os pueden hacer comprensibles para vosotros, pero que consistían en las más graves transgresiones contra el amor de Dios, transgresiones que tuvieron lugar en el reino espiritual y que requieren múltiples viajes terrenales en varios periodos de redención para experimentar la justa retribución. Porque aunque este ser ha completado su camino a través de la materia, ha caído una y otra vez y ha abusado del amor de Dios, recurriendo a acciones contrarias a Él. Sin embargo, el amor de Dios no abandona a tal ser, pero las condiciones para la Redención se vuelven cada vez más difíciles, pues la profundidad de la caída es decisiva, al igual que la intensidad de la luz en la que el ser se encontraba inmerso al precipitarse al abismo.
Eran espíritus primordiales de la más alta abundancia de luz que una vez se rebelaron contra Dios, y estos espíritus primordiales a veces reconocen la magnitud de su pecado anterior y, por lo tanto, asumen una vida terrenal en las condiciones más difíciles para volver a llegar a Dios.... pero tan pronto como poseen el libre albedrío, lo usan indebidamente y añaden una culpa cada vez mayor a su pecado original, que también exige una expiación cada vez mayor....
Y estos son precisamente los que se resistieron también a la Redención de Jesucristo cuando descendió al infierno para redimir también a estos espíritus. No reconocieron la Divinidad de Jesús y, por lo tanto, permanecieron opuestos a Dios. Sin embargo, el amor de Dios tampoco abandona a estos seres rebeldes, sino que les brindó continuamente oportunidades para expiar sus pecados. Depende de cada ser si se deja sostener por Su amor cuando pasa por la vida terrenal como ser humano, si cumple las condiciones que aceptó antes de encarnarse, para un día liberarse de su estado atado. El acto de regresar a Dios debe realizarse ahora en total libertad de voluntad, por incomprensible que resulte para los semejantes que el amor de Dios esté obrando incluso ahora....
Pero vosotros, los humanos, no sabéis acerca de la magnitud de la culpa del pecado y la resistencia del ser espiritual a Jesucristo; desconocéis qué precedió a tal destino humano, en qué se basa; desconocéis por qué un ser humano debe sufrir un sufrimiento tan extraordinario. Y no se os puede explicar de otra manera, porque los procesos espirituales no se pueden expresar con palabras, y además se requiere un cierto grado de madurez para alcanzar y comprender una aclaración plena, que solo el Espíritu de Dios puede transmitir.... pero entonces también lo transmitirá cuando sea necesario para la salvación del alma del ser humano. Pero primero esforzaos por demostrar comprensión y brindar amor a todos los seres que deben sufrir, para que un día puedan encontrar la Redención....
amén