B.D.-Nr. 7224

Bendición del intercambio espiritual de pensamientos....

Todo intercambio espiritual de pensamientos es una bendición, pues participan innumerables seres espirituales que, a su vez, se benefician cuando el intercambio de pensamientos es llevado por representantes de Jesucristo, por seres humanos que tienen una fe en Él y cuyas conversaciones también se centran en Él Mismo. Porque sus pensamientos serán bien guiados, porque Yo Mismo puedo estar presente donde dos o tres estén reunidos en Mi nombre. Y de esto podéis estar seguros, de que Yo intervendré en vuestras conversaciones y Me aseguraré de que vuestros pensamientos sean guiados correctamente y que vuestras conversaciones correspondan a la verdad. Y entonces las almas que os rodean podrán participar activamente y beneficiarse.

Por el bien de las almas del más allá que necesitan instrucciones, tales encuentros espirituales también son bendecidos, y vosotros, los humanos, no podéis entregaros lo suficientemente a tales conversaciones, y solo se llevan raras veces, porque los seres humanos ya no encuentran el tiempo para ellas debido a sus exigencias terrenales. Por lo tanto, las almas que os rodean también se encuentran en una necesidad espiritual al poder participar tan poco, pero ellas rodean a los seres humanos, donde pueden contemplar repetidamente pensamientos espirituales y esperan el destello de chispas de luz que les indican tales pensamientos espirituales.

Y si los seres humanos pudierais imaginar estas almas, pues están pasando hambre y sufriendo por falta de alimentación espiritual, y por eso siempre la buscan donde ya han podido recibir alimento espiritual. Pero la mayoría de los seres humanos guardan silencio, especialmente en el ámbito espiritual; sin embargo, pueden otorgar bendiciones cuando ellos mismos se ocupan de pensamientos espirituales. Y las almas también encontrarán alimento en ellos.

Solo aquellos seres humanos con una mentalidad mundana no tienen tales seguidores y acompañantes espirituales dispuestos a recibir su guía, pero, por el otro lado, muchos seres espirituales que buscan influir en los humanos para que adopten pensamientos opuestos. Entonces el ser humano no gana nada, sino que pierde, pues tampoco se deja instruir a sí mismo por seres de luz.... Instrucciones en las que también participan las almas del más allá. Este intercambio espiritual es también una gran bendición para los seres humanos individuales, ya que los seres de luz están siempre dispuestos para dar instrucciones mentales, las cuales siempre tienen lugar cuando un ser humano de buena voluntad pone preguntas pensativas y ahora recibe las respuestas correspondientes de manera pensante.

La voluntad de un ser humano, su disposición, siempre será decisiva para determinar hasta qué punto su pensar corresponde a la verdad, y los seres espirituales de la misma disposición se reunirán para recibir. Sin embargo, cuando se produce un intercambio espiritual entre seres humanos en forma de conversación, se presenta una oportunidad sumamente favorable para que Yo o Mis mensajeros de luz, pueden hablar a través de la boca de aquellos, que lo quieren, que Yo Mismo habite donde dos o tres están reunidos en Mi nombre. Porque la voluntad de los seres humanos de estar conectados Conmigo es esencial para que Yo Mismo esté verdaderamente con ellos y Me exprese, es decir, de influir en los pensamientos de los que son Míos de tal manera que solo pronuncien la verdad más pura, para que las almas que los rodean también se beneficien, y tales conversaciones sean una bendición para todos los involucrados.

Y siempre debéis recordar que siempre estáis constantemente rodeados de almas ávidas de conocimiento, que esperan encontrar la luz en vosotros, y por su bien debéis conversar constantemente con ellas y siempre hacer a Mí Mismo el tema de vuestras conversaciones, y así irradiaréis mucha luz y podréis bendecir a innumerables almas que os agradecerán eternamente de haber encontrado en vosotros la iluminación del camino que deben recorrer en el reino del más allá para poder también llegar a lo alto....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.