B.D.-Nr. 7013
Para el ser perfecto, el tiempo del pasado le parece como un momento, aunque puede pasarlo por alto y experimentar repetidamente cada fase individual como presente, pero todo sufrimiento ya no toca al ser; sin embargo el gran amor misericordioso de Dios siempre le es evidente de nuevo cuando el ser se traslada al pasado.
Pero para lo que se ha vuelto perfecto, el concepto de tiempo ya no existe.... y todo lo que mueve sus pensamientos, siempre alabará y glorifica a su Creador y Padre, y nunca perderá la oportunidad de expresarle a Él su gratitud mediante la actividad redentora. Por lo tanto, siempre tiene que ser posible mirar al pasado para asistir continuamente a lo espiritual, que aún languidece en las ataduras de la materia, y transformarlo en otras formas.... una tarea que recae al Perfecto, a quien se le permite participar en la creación según la voluntad de Dios.
Mientras que el pasado es solo un instante fugaz para cada ser de luz, para lo espiritual aún atado, son eternidades.... Y como el ser de luz sabe acerca de los tormentos en estas eternidades, permanece junto a lo atado en profundo amor, para ayudarlo a alcanzar la liberación. Pero la creación de Dios es infinita, el número de seres caídos es incomprensible, y por lo tanto, el número de seres de luz que sirven a Dios también es inconmensurablemente grande. Porque con Dios no hay límites, porque Él es el Ser más perfecto y porque todo lo que es perfecto es ilimitado....
Y, por lo tanto, habrá creaciones durante eternidades que contengan lo espiritual imperfecto, y por la eternidad se realizará la obra de redención en ese espiritual, porque el amor de lo que ya está redimido aumenta constantemente y su bendita gratitud se expresa perpetuamente en la actividad redentora.
Y también forma parte de la dicha de un ser perfecto poder mirar al pasado, de experimentarlo como presente.... porque su amor por Dios crece constantemente gracias a esto, porque ahora, como ser de luz, reconoce la sabiduría insuperable de Dios, y cada deformación que ha tenido que sufrir le parece un milagro precioso, demostrando repetidamente el amor del Padre por Su hijo. Lo que antes significaba un tormento indescriptible para el ser, ahora le traerá alegría y lo impulsará a crear tales formas, para albergar en ellas la desafortunada esencia con un amor desbordante, para que ésa también pueda alcanzar esta dicha que se le concede al ser de luz.
Ya que el amor, la sabiduría y el poder ahora son inherentes en el ser de luz, éste es igualmente creativo, y porque sabe acerca del propósito y el éxito de todas las obras de la creación, no cesará en su actividad, creando y actuando siempre en amor a Dios y a lo no redimido.... Porque también posee poder sobre el adversario de Dios; le arrebata lo espiritual para entregárselo a su Dios y Padre, sabiendo también de la felicidad final del ser cuando será librado de todas las formas.
Para el ser perfecto no hay sufrimiento no tormento; sin embargo, es consciente de los tormentos de lo imperfecto y busca librarlo de ellos. Por eso puede experimentar continuamente su propio desarrollo a través de la creación como omnipresente, y será indescriptiblemente feliz al recordar su propio curso de desarrollo.
Y siempre nuevos planes madurarán dentro en él, que sirven a la salvación; siempre surgirán nuevas creaciones dentro del ser, y en la más íntima conexión con su Creador y Padre desde la eternidad, él también recibirá la fuerza de Él y la usará de nuevo para la actividad creadora.... porque está en la misma voluntad de Dios, Quien desea llevar de regreso todo lo caído una vez, para bendecirlo eternamente....
amén