5222 Saber de la meta y el destino de la vida terrena…. La filiación de Dios

29 de septiembre de 1951: Libro 58

Vosotros estáis destinados a ser hijos de Dios, y podéis alcanzar la meta también. ¿Pero sabéis vosotros hombres, en suma acerca de vuestra meta, de vuestro destino en esta tierra? ¿Y no tenéis vosotros mismos la culpa de que no sepáis nada de eso? ¿No lleváis una conducta que no os puede aportar ningún conocimiento? ¿No estáis ciegos en el espíritu?

Y así pues, preguntaos seriamente, por qué estáis sin saber, y Yo quiero daros la respuesta: A vosotros os falta el amor, el que os dirige en el conocimiento; pues el amor es la llave de la sabiduria, el amor os lleva a la Verdad, y así os será clara la meta y el destino tan pronto como viváis en el amor.

Se os puede llevar el saber de la Verdad ciertamente, si andáis por la vida terrena sin amor, y os es llevado también, para que despierte vuestro sentido de responsabilidad; pero jamás váis a creer, lo que se os diga, aunque sea también la Verdad, porque sin amor os falta la fuerza del conocimiento. Por eso Mi Palabra permanecerá tanto tiempo sin éxito, si os es predicada, y no será seriamente acogida, hasta que seáis activos en el amor por estímulo propio. Y por eso tiene que ser predicado el amor siempre, como lo primero, y quien ahora toma a pecho esa prédica, ese madurará en conocimiento y podrá también creer lo que se le enseña todos vosotros estáis determinados a la "filiación de Dios" en un estado sumamente feliz en luz y plétora de fuerza. Estáis destinados para eso, pero jamás seréis trasladados en ese estado forzosamente por Mí, porque es previa condición la libre voluntad, para llegar a ser un verdadero hijo de Dios. Mi imágen, que al igual que Yo pueda crear y formar en bienaventuranza.

Y por eso es tan sumamente dificil, a vosotros hombres, de motivaros, sin presión de la voluntad, a que aspiréis a esa meta, que es la más alta. Eso puede ser conseguido solamente, si vivís en el amor, porque entonces también sabréis de vuestro origen, de vuestro estado defectuoso y de vuestro objetivo final, porque entonces reconoceréis, lo que erais, lo que ahora sois y lo que habéis de volver a ser.

Un estado inconcebiblemente bienaventurado podéis crearos, si vivís en amor en la tierra. Y por eso envío otra vez a Mis discípulos fuera, para que prediquen el amor a los hombres; pues os queda sólo poco tiempo, para que en la tierra alcancéis la meta. Mi Amor está constantemente procurando, de dirigir a los hombres en el conocimiento, pero el que ellos se transformen de nuevo en el amor, eso tienen ellos que hacer voluntariamente, espontáneamente. Y dichoso el que deje en sí, que la chispa de amor eche llamas de fuego, dichoso, el que por el amor se aproxíma a Mí y puede absorber Mi Fuerza de Amor. Pues ese alcanzará su meta, él se unirá Conmigo y no descansará antes, hasta que su espíritu se haya unido Conmigo, con el Espíritu del Padre, hasta que él se haya fundido por el amor con el Amor Eterno, hasta que haya sido Mi hijo y lo sea por toda una eternidad.

Amén

Traducido por: Pilar Coors

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.

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