Comparar anuncio con traducción

Otras traducciones:

Evaluar la Palabra divina significa recibir poder....

No estáis evaluando Mi Palabra lo suficientemente.... Lo que podría daros una fuerza ilimitada, lo aceptáis pasivamente, sin comprender el poder que fluiría hacia vosotros si escucharais o leyerais con toda vuestra alma lo que quiero deciros. Olvidáis que Yo Mismo Me dirijo a vosotros, que cuando escucháis Mi Palabra, Me escucháis a Mí Mismo, vuestro Dios y Creador desde la Eternidad, Que desea ser vuestro Padre, y por eso también se dirige a vosotros como “Padre”. Y por lo tanto, no es lo mismo escuchar la voz de vuestro Dios o la del Padre a Su hijo....

Porque cuando un Padre le hable a Su hijo, entonces es una prueba de Su amor por él, y las Palabras de amor siempre deben tener un efecto, convirtiéndose en una fuente de fuerza inconmensurable para el niño. Pero las Palabras de amor deben ser comprendidas por el corazón para que actúan como el poder del amor. No solo el oído debe oírlas, sino que el corazón debe impresionarse por ellas, solo entonces Mi Palabra se convertirá en una fuente de fuerza de la cual el niño podrá nutrirse y fortalecerse en cualquier momento.

Por lo tanto, Yo no os reprendo, porque sé cómo Mi adversario os influye constantemente e intenta interferir en vosotros en cuanto Me escucháis, en cuanto leéis Mi Palabra. Yo sé cómo interfiere en vuestros pensamientos y cuán débiles sois para oponerle resistencia. Pero también sé cuán fácil sería la vida terrenal para vosotros si os sumergierais más a menudo en Mi Palabra, si la vierais como una fuente constante de fuerza y si Mí permitierais hablaros con mayor frecuencia. Podríais hacerlo si tan solo pidierais fortalecer vuestra voluntad y siguierais siempre su voz interior, que ahora os impulsaría con más frecuencia a profundizaros en Mi Palabra, y ahora dejad que ésta obraría en vosotros con el espíritu adecuado: enseñándoos, consolándoos, fortaleciéndoos donde os falte fuerza.

Mi palabra es un medio tan seguro para obtener fuerza; es mi Palabra una garantía tan segura de que recibiréis lo que os falta, es Mi palabra una fuente directa de fuerza en todo momento. Sin embargo, el fortalecimiento de vuestra voluntad os lo imparte el divino Redentor, Jesucristo. Por lo tanto, debéis uniros siempre a en Jesucristo en primer lugar si deseáis obtener el verdadero beneficio de Mi mensaje, para que podáis experimentar Mi irradiación de amor, que sin duda os impide que todavía os sentís débiles.

Ponedlo a prueba, profundizados en Mi Palabra siempre que os encontréis en angustia terrenal o espiritual, unidos íntimamente a Mí y simplemente dejéis que Yo tome el control.... Y pronto os invadirá una paz interior, pronto Me sentiréis cerca de vosotros, y toda debilidad o ansiedad desaparecerá.... Mi poder se hará poderoso en vosotros, los débiles.... y entonces el poder de Mi Palabra, y solo entonces comprenderéis verdaderamente el poder de Mi Palabra, el poder que todo lo supera....

En Mi Palabra tenéis una fuente de ayuda tan segura, porque podéis fortaleceros constantemente de ella, si os profundizáis seriamente en ella y que no solo la escucháis o leéis superficialmente. Pero esto requiere vuestra voluntad, la cual jamás obligaré. La voluntad de escucharme Me llama a vosotros, y entonces inevitablemente Me dirijo a vosotros, y Mi Palabra os tocará como un rayo de amor que penetra profundamente en vuestro corazón y se enciende.... Y el amor es poder.... Y por lo tanto, toda debilidad tiene que apartarse de vosotros en cuanto el amor se encienda en vuestro interior a través de Mi Palabra. El poder divino os invadirá en cuanto os unáis seriamente a Mí, para que pueda dirigirme a vosotros, para que pueda hablaros Palabras de amor que siempre surtirán efecto....

amén

Traductor
Traducido por: Hans-Dieter Heise

La valutazione della Parola divina significa ricezione di Forza

Voi valutate troppo poco la Mia Parola. Ciò che potrebbe fornirvi Forza senza misura, l’accogliete con indifferenza, senza impossessarvi della Forza che vi affluisce, se ascoltaste o leggeste con tutta l’anima ciò che Io vi voglio dire. Voi dimenticate che Io Stesso vi parlo, che voi, quando sentite la Mia Parola, sentite Me Stesso, vostro Dio e Creatore dall’Eternità, il Quale vuole essere vostro Padre e perciò vi parla anche da “Padre”. E perciò non è la stessa cosa, se sentite il Discorso del vostro Dio oppure il Discorso del Padre a Suo figlio. Perché quando il Padre parla con il Suo figlio, allora è una dimostrazione del Suo Amore per lui, e delle Parole d’Amore hanno sempre l’effetto, che sono per il figlio una Fonte di incommensurabile Forza. Ma delle Parole d’Amore devono essere afferrate con il cuore, per agire come Forza d’Amore. Non soltanto l’orecchio deve ascoltare, ma il cuore deve essere impressionato da loro, solo allora la Mia Parola diventerà una Fonte di Forza, alla quale il figlio può saziarsi e fortificarsi in ogni tempo. Io non vi richiamo per questo, perché so come il Mio avversario cerca di influenzarvi ed opprimervi continuamente, appena Mi ascoltate, appena leggete la Mia Parola. Io so, come s’insinua nel vostro pensare e quanto siete deboli per prestargli resistenza. Ma so anche, quanto sarebbe facile per voi la vita terrena, se soltanto v’immergeste più sovente nella Mia Parola, se la consideraste come costante Donatore di Forza e Mi permetteste più sovente di parlarvi. Voi lo potreste, se soltanto chiedeste la fortificazione della vostra volontà e poi seguiste sempre la vostra voce interiore, che ora vi spingerebbe più sovente ad approfondire la Mia Parola ed ora agirebbe anche su di voi nello spirito giusto, insegnando, confortando e fortificandovi, dove vi manca la Forza. La Mia Parola è un mezzo sicuro per giungere in possesso di Forza; la Mia Parola è una sicura garanzia per ciò che ricevete, per ciò che vi manca, e la Mia Parola è un diretto apporto di Forza in ogni tempo. La fortificazione della volontà vi viene trasmessa dal divino Redentore Gesù Cristo, quindi dapprima dovrete sempre collegarvi con Me in Gesù Cristo, se volete anche attingere il giusto successo dal Mio Discorso, che sperimentiate la Mia Irradiazione d’Amore, che certamente impedisce, che ora vi sentiate ancora senza forza. Fate la prova, immergetevi nella Mia Parola, appena vi trovate nell’oppressione terrena o animica, collegatevi intimamente con Me e lasciateMi solo agire. E presto s’impadronirà di voi una calma interiore, presto sentirete Me Stesso vicino a voi ed ogni debolezza o timore cadrà da voi, la Mia Forza diventerà potente in voi deboli, e vi renderete giustamente conto della Potenza della Mia Parola che tutto vince e sostiene tutto. Con la Mia Parola avete una sicura Fonte d’Aiuto, perché ne potete attingere costantemente la Forza, se soltanto v’immergete seriamente e non l’ascoltate o leggete soltanto superficialmente. Ma questo richiede la vostra volontà, che Io non costringo mai. La volontà di ascoltarMi, Mi chiama a voi, ed allora Io vi parlo anche inevitabilmente, e la Mia Parola vi toccherà come un Raggio di Luce, che penetra profondamente nel vostro cuore e vi si accende. E $$l’Amore$$ $$è$$ $$Forza$$. E quindi ogni debolezza deve svanire da voi appena viene acceso in voi l’amore tramite la Mia Parola. Su di voi deve venire la Forza divina, appena vi collegate seriamente con Me, affinché Io possa parlarvi, che Io possa parlare a voi delle Parole d’Amore, che non mancheranno mai il loro effetto.

Amen

Traductor
Traducido por: Ingrid Wunderlich