7536 Debe desearse la cognición correcta....

1 de marzo de 1960: Libro 79

La luz del conocimiento no os la puedo dar si no es vuestro deseo más íntimo, que seréis iluminados de espíritu. Estáis en la oscuridad espiritual mientras no hagáis nada para ahuyentarla. Esta oscuridad es el resultado de vuestra apostasía de Mí, es el efecto de la distancia, que vosotros mismos habéis puesto entre vosotros y Yo voluntariamente y que sólo puede ser remediada por el hecho de que vosotros mismos reducís la distancia, que os acercáis a Mi de nuevo, que Mi irradiación de amor hace posible a través de vuestra voluntad. Y esta irradiación significa también la iluminación del espíritu, que recuperéis de nuevo el conocimiento que vosotros mismos habéis dejado por vuestra apostasía de Mí.

Sin embargo, el conocimiento debe enviaros nuevamente, el conocimiento debe estar disponible para vosotros durante vuestra existencia terrenal para que conscientemente llevéis vuestro estilo de vida según este conocimiento.... Sin embargo, se requiere vuestro libre albedrío para aceptar ese conocimiento cuando se os lo ofrece.... por lo que no podéis recibir un conocimiento que corresponda a la verdad en contra de vuestra voluntad. Y es por eso que la comprensión de este conocimiento.... la cognición correcta.... incluye precisamente esta voluntad y el deseo de ella, incluso os quedaría incomprensible, aunque se os lo impartiera sin vuestro deseo.

Y así se puede decir, que la luz sólo se concede a aquel, que desea la luz.... Se puede decir, que sólo la persona que aborrece la oscuridad en lo profundo de su corazón anhela la luz, al conocimiento correcto del sentido y el propósito de la vida terrenal, al propósito y objetivo de la creación y del plan de Salvación de Dios, al conocimiento correcto por el ser del Creador divino, por el plan de Redención y acerca del pecado original....

Para recibir todo el conocimiento espiritual, debe haber también un fuerte deseo en el ser humano de que su oscuridad desvanezca y que se encienda de nuevo una lucecita en él, que lo ilumine el camino correcto hacia la perfección, porque prefiere ir por este camino. Pero si el ser humano tiene este deseo, entonces será ciertamente iluminado por Mi Espíritu, entonces podrá ahuyentar las tinieblas con certeza, porque entonces ya ha reducido considerablemente la distancia de Mí, a través del deseo de la verdad también ha probado el deseo por Mí, y ciertamente no Me negaré a él. Yo le encenderé una lucecita para él, que a partir de ahora ya no se apagará jamás.

El ser humano estará en las tinieblas mientras todavía esté apartado de Mí, porque esto significa lo mismo: falta de irradiación de amor, que sólo puede difundir la luz. El ser humano todavía rechaza Mi amor y sin amor no hay luz dentro de él.... Él mismo no tiene ningún amor y por lo tanto pertenece al Señor de las tinieblas. Y sólo cuando él mismo se cambie al amor, despertará también en él el deseo por la luz, y entonces la chispita en él también se encenderá y esparcirá primero una lucecita, que puede convertirse en una llamita luminosa según su voluntad, y entonces él mismo ya no puede estar sin conocimiento porque el amor le trae una luz correcta....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.

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