B.D.-Nr. 7426

La Luz descendió a la Tierra....

Cuando caminé sobre la Tierra, encarnado en el hombre Jesús, reinaba la oscuridad, y los seres humanos estaban espiritualmente ciegos, pues ya no reconocían a Su Dios y Creador; carecían del amor que les habría dado luz y comprensión. Vagaban en densas tinieblas. Pero entre ellos había seres humanos, atormentados por su estado de oscuridad, que aún creían en un Dios y Lo invocaban para que los salvara de la oscuridad. Me invocaron pidiendo ayuda. Y a ellos les envié al Salvador desde lo alto. Les envié a Aquel, Que era la Luz desde la eternidad y Que entonces les trajo la luz: Yo Mismo descendí a la Tierra en el hombre Jesús, porque el Portador de luz solo podía ser un Ser humano Que interactuara constantemente con Sus semejantes.

Yo Mismo era en Él, pues la Luz del amor desde la eternidad estaba en el hombre Jesús, Quien era un Ser lleno de amor y solo podía servirme a Mí como morada porque Yo tenía que permanecer en Reino, incluso cuando llegué a los seres humanos pecadores. Pero Jesús Me había preparado el lugar donde podía morar. Porque todo Su Ser era Amor, y Yo llegué a Él y, sin embargo, Yo estaba en Mi propia casa, porque el Amor recibió al Amor Eterno. Me encarné en el hombre Jesús.

Vos otros, los humanos, tardaréis mucho en comprender esta verdad, que Yo, el Espíritu Supremo del Infinito, Me manifesté en un ser humano semejante a vosotros, Que era de vuestra misma naturaleza, solo que, en toda pureza y libre de todo pecado, pude ser una verdadera morada para Mí, en la que Mi Espíritu tomó residencia. Aunque Yo no necesitaba ningún caparazón, porque Mi Espíritu estaba y podía estar en todas partes; pero por el bien de la obra de Redención, tuve que tomar la forma de un “ser humano”, Quien entonces llevó a cabo la obra de Redención para Sus semejantes.

El caparazón era “humano”, lo que este caparazón ocultaba era “Dios”.... Yo Mismo estaba en el humano Jesús, Quien estaba lleno de amor y, por lo tanto, había entrado completamente en Mi Ser primordial, Quien estaba completamente lleno de Mi Espíritu divino, Cuya forma exterior era en verdad solo el caparazón en el que se ocultaba el Espíritu divino eterno. Y este Espíritu era la Luz desde la Eternidad.... Y así la Luz Misma vino a la Tierra para disipar la oscuridad que se extendía sobre la humanidad en la Tierra....

A los pocos que clamaron por un Salvador por su necesidad espiritual, yo les traje ayuda, pues en Jesucristo Yo Mismo descendí a la Tierra para traer luz a Mis criaturas y proclamarles Mi Enseñanza del amor, que solo podía traerles luz si cumplían los mandamientos del amor. Porque el amor es luz, el amor irradia brillo, el amor ilumina incluso el rincón más oscuro.... Y una vida debe vivirse en el amor para que la luz de la cognición brille sobre sobre el ser humano, para que la oscuridad se aparte de él, para que el ser humano se acerque a Dios, Que es la Luz desde la Eternidad. Y así, tengo siempre compasión con la humanidad, que camina por la vida terrenal en tinieblas espirituales, y una y otra vez Yo vengo en su ayuda enviándoles luz.... descendiendo Yo Mismo a ella en la Palabra.

Mi Palabra desde lo alto difunde la luz de la que carecen los seres humanos, Mi Palabra desde lo alto les regala la cognición, Mi Palabra transforma las tinieblas espirituales en la luz más brillante, y aquellos que permiten que esta luz obre en ellos se sentirán bien; ellos llegarán a ser sabiendo y también comprenderán que ellos tienen que dirigirse a la Misma desde la Eternidad si desean tener la gracia de caminar en la luz en esta Tierra, pues siempre escucharé cada llamado desde la profundidad, que anhela a un Salvador de la oscuridad.... No demoraré en venir en ayuda de aquellos que sufren en la oscuridad y anhelan la luz. Siempre vendré a los seres humanos en la Palabra, como Yo Mismo descendí una vez a la Tierra, pues quiero ayudar a Mis criaturas a elevarse de la oscuridad a la luz. Quiero guiarlas de la noche a la luz....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.