3786 La gran tribulación es la prueba de la verdad de la Palabra divina...

31 de mayo de 1946: Libro 48

El camino al hogar eterno es espinoso y arduo, y especialmente en el último tiempo antes del fin. Pero cuanto más difícil es pasar, más corto es. El fin está cerca, y todos los obstáculos se amontonan nuevamente ante vosotros, pero después de haberlos superados podéis caminar libremente y entrar en el reino espiritual, donde todas las dificultades han llegado a su fin. Y si lo pensáis seriamente, la difícil existencia terrenal debe primero daros la certeza de que el fin está cerca, porque desde el comienzo de este periodo de redención os he predicho en qué dificultades y tribulaciones llegaréis antes del fin, que tendréis que vivir una miseria en la tierra como visto nunca antes, y ya podéis reconocer la verdad de Mi Palabra por ella, porque el sufrimiento y la angustia a vuestro alrededor es excesiva y será aún mayor.

Pero llamo a los Míos: Tened paciencia y esperad a Mi ayuda... Lo que es inevitable, lo que he anunciado hace mucho tiempo, debe cumplirse para el dolor de innumerables personas y para fortalecer de fe de aquellos que son Míos. Ha comenzado el tiempo de la gran tribulación, y el que recuerda Mi Palabra sabe que pronto llegará la última hora. Y él dará testimonio de Mí y Mi Palabra, que es verdad y permanecerá hasta toda la eternidad. Y si la necesidad sigue siendo tan grande, debe ser una prueba para vosotros de la verdad de Mi Palabra y fortalecer vuestra fe, debe ser un consuelo para vosotros, porque con esta predicción también os hice la promesa de que acortaré los días por el bien de los elegidos... Pasarán rápidamente, pero la necesidad debe pesar mucho sobre vosotros para podáis reconocer que el fin está cerca...

Nunca debéis esperar una mejora, pero debéis aceptar las dificultades rendidas y uniros a Mí aún más cuanto más las opriman, entonces valen más para vosotros que la posesión de bienes terrenales, que no tienen existencia y no pueden seguiros a la eternidad. “Venid a Mí que estáis afligidos y agobiados, quiero refrescaros...” Mantened esta promesa, creed y confiad en Mí, y podréis sobrellevar cualquier dificultad. Poned vuestro destino con confianza en Mi mano, y os llevará hasta el final de vuestra vida... y no importa cuán pedregoso sea el camino, conduce hacia arriba, y al final estoy Yo...

Al final os esperan las viviendas celestiales en casa de vuestro Padre, donde ningún sufrimiento os oprime, donde no existe la miseria, donde hay paz eterna y felicidad, donde vuestros ojos mirarán maravillas de las cuales ningún corazón humano puede imaginarse. Creed en Mi Palabra, y también reconoced en la mayor miseria sólo la confirmación de Mi Palabra, porque la os he anunciado, y debe cumplirse como Mi Palabra tan pronto como se acerque el fin.

Es por eso que simplemente preparaos para el fin, dejad ir todas las preocupaciones terrenales, dejad de crear y trabajar para la tierra, sino solo para el reino espiritual, reclamad constantemente Mi fuerza y gracia y manteneos en constante oración, es decir, en continua conexión Conmigo a través de pensamientos y obras de amor... y no necesitaréis andar ni un paso sin Mí, Me tendréis como guía constantemente a vuestro lado, y por muy espinoso que sea el camino, os lleva a la meta correcta... conduce la casa del Padre, conduce a Mí, Quien soy vuestro Padre más amoroso desde la eternidad...

Amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.

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