3784 Bendiciones de la fe en tiempos de necesidad...

29 de mayo de 1946: Libro 48

Experimentaréis todas las bendiciones de la fe cuando las dificultades se acerquen a vosotros. No desesperáis, porque estoy con vosotros todos los días hasta el final... y realmente no podéis tener mayor protección de la que os garantiza Mi presencia. Y buscad ganar la fe en esto ya de antemano, orad y vivid en el amor, y Mi presencia se convierte en una certeza para vosotros, y entonces seréis valientes y fuertes. Pero la necesidad es inevitable, porque los últimos días de la vida han llegado para innumerables personas, que se supone que les traerán la salvación en la necesidad espiritual. Tengo que atacarlos fuerte y tangiblemente si aún quiero ganarlos para Mí, y por eso también tenéis que afrontar los días de angustia por el bien de los semejantes, pero siempre poniéndoos bajo Mi protección y superando todo con Mi fuerza y gracia.

Pero cuando la gran necesidad se os acerque, ya no dudaréis más si solo estáis dispuestos a creer firmemente, porque escucho la oración del corazón, que tiene como objetivo ganar una fe fuerte. Tan pronto como Me sentís cerca, ya no tenéis miedo, entonces sois fuertes y emprendéis todas las luchas, tanto terrenales como espirituales, es decir, con el enemigo de vuestras almas. Aguantad y no tengáis miedo, porque a quien una vez prometí Mi protección, nunca lo dejaré, os guiaré con seguridad a través de toda adversidad y peligro. Cada día os acerca más al gran acontecimiento, que no se realizará por voluntad humana sino únicamente por Mí voluntad.

Y si la necesidad sigue siendo tan grande de antemano, llega a su fin a través de ese acontecimiento, pero resuelve una necesidad de otro tipo. Pero también podéis convertiros en maestro de esta, si os apegáis a Mí y trabajáis y obráis Conmigo. Por el momento creed en Mi presencia constante con los que son Míos, con los que buscan formarse al amor a través de un estilo de vida acorde a Mi voluntad... Creed en Mi obra en y a través de vosotros, y la calma os sobre cogerá, incluso ante la mayor necesidad, porque entonces recibís continuamente la fuerza de Mí, de Aquel, en Quien estáis creyendo.

No tengáis miedo y poca fe, porque cuanto mayor sea vuestra miseria, desterradla vosotros mismos con una fe firme... Por tanto orad y vivid en amor, y vuestra fe se fortalecerá y alcanzará una fuerza que elimina todo temor, porque os sentís seguros y llenos de fuerza en Mi presencia, y también dominaréis lo más difícil con Mi fuerza... Se producirá un cambio muy rápido, rápidamente pasarán los días, una miseria persigue a la otra y de repente hablaré desde arriba, como lo he anunciado siempre y constantemente... estáis tan cerca de eso que tenéis que soportarlo todo con calma a la vista, porque estas son las últimas tormentas antes de la gran tormenta que azotará la tierra...

Recordad que estuve a vuestro lado como un constante amonestador y exhortador y os avisé de este tiempo de miseria, recordad que la gran necesidad también vendrá como Yo lo he anunciado, porque Mi Palabra es y sigue siendo la verdad... Y sacad fuerza de ella, que está siempre a vuestra disposición, si la deseéis. Un padre no niega nada a sus hijos porque los ama; los protege en cada necesidad y peligro. Así también vuestro Padre celestial, Quien os ama aún más fuerte y por eso os brinda toda la protección, tanto física como espiritualmente, para que un día podéis entrar en Su reino sin prejuicios...

Amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.

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