B.D.-Nr. 7848

Un llamado a Jesús.... Mensajes a las almas del más allá....

Y solo os servirá de salvación si os dejáis abordar de Mí, pues Mi mensaje os garantiza fuerza y gracia que necesitáis para vuestro ascenso hacia las alturas. Seguís en las profundidades mientras la luz de la cognición aún no os brille.... Pero cuando tengáis luz, sabréis qué camino debéis tomar. Entonces vendréis a Mí en Jesús y Me pediréis perdón por vuestros pecados, por Redención.... Y esta pequeña luz siempre se os será encendida, pues el saber acerca de Jesús y Su obra de Redención es necesario para que creáis en Él y sigáis el camino hacia Él.

Si, sin embargo, aún moráis en las tinieblas, entonces no lo conocéis, vuestro Dios y Padre desde la Eternidad.... Entonces vuestros pensamientos están dirigidos equivocadamente, entonces vagáis en la noche oscura del espíritu, estáis ciegos de espíritu porque aún estáis en las garras de Mi adversario, de quien el divino Redentor Jesucristo debe liberaros.... para que seáis libres y ahora también tengáis acceso al Reino de la Luz.... Y podéis estar seguros de que el conocimiento de Él siempre os será traído, que una pequeña luz de Mí siempre brillará sobre vosotros, y que solo tenéis que poneros en este resplandor de luz para ahora también ganar la cognición que hay Uno que puede liberaros de las tinieblas.

Y si ahora tomáis el camino hacia Él, entonces seguramente seréis sacados de la oscuridad, entonces también recibiréis la fuerza para caminar por el camino ascendente, porque el camino hacia las alturas requiere fuerza, y Mi amor infinito os concederá continuamente gracias.... que no habéis merecido, porque os habéis hundido en las tinieblas por vuestra propia culpa. Pero si incluso habéis pecado por vuestra propia voluntad, siempre estoy dispuesto a perdonar vuestros pecados, si tan solo Me reconocéis en Jesús, Quien sufrió la muerte en la cruz por vosotros para redimiros. Nadie más puede traeros la salvación de las tinieblas, nadie más puede romper las cadenas que Mi adversario os ha echado, nadie más os abre la puerta al Reino de la Luz sino Jesucristo, el Hijo de Dios y Redentor del mundo.... Porque Yo Mismo Me he encarnado en Él, en el caparazón del hombre Jesús el gran Espíritu de la Eternidad se ha manifestado....

Así pues, es a Mí Mismo a Quien invocáis por saldar vuestra culpa de pecado cuando invocáis a Jesucristo y pedís vuestra redención. Y vosotros, que no sabéis nada de Él.... sea en la Tierra o en el reino del más allá.... debéis ser instruidos sobre este conocimiento y por eso Mi Nombre será proclamado en el mundo, por eso la obra de Redención será mencionado, por eso Yo instruyo a Mis discípulos de los últimos tiempos en toda la verdad acerca de la misión del hombre Jesús, para que vosotros también creáis, si estáis dispuestos a creer. A través de Mi mensaje, os guío al conocimiento necesario para que podáis tomar el camino hacia Mí, pues debéis caminar por el camino de la cruz; debéis, a través del reconocimiento de Jesucristo, reconocerme también a Mi Mismo, ya que una vez Me rechazasteis y por eso pecasteis. Y verdaderamente no os perderéis, vosotros que aceptáis este conocimiento, vosotros que invocáis a Jesucristo por misericordia.

Él transformará verdaderamente vuestra miserable suerte en una bendecida y os llevará a las alturas.... Y cada vez se volverá a ser más brillante a vuestro alrededor, a vosotros que aún languidecéis en las tinieblas; os sentiréis bien en la luz, y anhelaréis constantemente ser irradiado por Mí Mismo, escuchar Mi Palabra que es una irradiación de amor directa de Mi parte.... Y verdaderamente no permaneceréis en las profundidades, pues tan pronto como invoquéis a Jesucristo. Él extenderá sus manos hacia vosotros con gracia y misericordia, las cuales solo necesitáis tomar para ser levantado de las profundidades.... Encontraréis la entrada al Reino de la luz tan pronto como os acerquéis a Él para el perdón de vuestros pecados.... Porque Mi luz brilla en las tinieblas, y bienaventurados los que siguen sus rayos y llegan a Jesucristo....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.