B.D.-Nr. 7834
El ser humano debe creer, pero no ciegamente.... debe reflexionar sobre todo aquello lo que se le exige creer, y entonces dejar decidir su corazón lo que acepta o rechaza. Esto es lo que exijo de los seres humanos, pero no me dejo satisfacer con una fe ciega, que implica una coacción de la voluntad, mientras que para Mí la voluntad del ser humano es completamente libre. Y siempre debéis recordar la libertad de la voluntad del ser humano, y entonces también reconoceréis si una enseñanza tiene su origen en Mí, pues de Mí vosotros tenéis la más plena voluntad; de Mí no os he dado ningún mandamiento excepto los mandamientos divinos del amor, cuyo cumplimiento también presupone el libre albedrío.
Yo solo quiero guiaros a la bienaventuranza, y por eso os transmito continuamente Mi Palabra.... Yo os instruyo y os acerco a un bien espiritual.... y, de nuevo, sois libres de creerlo o no.... Pero vosotros mismos debéis tomar una postura al respecto, debéis reflexionar al respecto y tener la buena voluntad de reconocer lo correcto y aceptarlo. Ahora tampoco exijo que creáis ciegamente lo que os llega a través de Mi Palabra; pero si Yo os exijo que examinéis antes de juzgar, y con un examen serio reconoceréis lo que se os presenta como verdad, y entonces ya no creeréis ciegamente.
Sin embargo, no puedo eximir a muchos seres humanos de la acusación de haber aceptado un bien espiritual sin examinarlo y aferrarse ahora a ello.... cuando tendrían que haberlo reconocido como falso tras una reflexión seria.... Muchos seres humanos se conforman con lo que tradicionalmente se les ha transmitido y consideran errónea cualquier reflexión al respecto, porque eso también es lo que les enseñaron. Pero ¿cómo responderán estos seres humanos por sí mismos algún día? Cada ser humano ha recibido de Mí el don de la capacidad de pensar pero ¿la usa? ¿Por qué examina el valor de los bienes terrenales pero descuida lo del bien espiritual? ¿Por qué el ser humano individual presta tan poca atención a la salvación de su alma, que se preguntaría con ansiedad a sí mismo, si puede confiar en que se le ofrece la verdad? ¿Por qué la verdad le resulta indiferente?
Porque verdaderamente, quien anhela la verdad, no anda en las tinieblas.... Y este estado de indiferencia se manifiesta dondequiera que se acepta cualquier bien espiritual sin pensar y sin examinarlo, simplemente porque proviene de una cierta fuente.... y precisamente esta misma fuente no fue abierta por Mí, pues de lo contrario el ser humano caminaría en la verdad y la reconocería claramente como tal en cuanto tomará una postura al respecto. Pero vosotros aceptáis y creéis ciegamente, fortaleciendo así el poder de Mi adversario, quien quiere sumiros en las tinieblas o manteneros allí.... Porque vosotros os habéis comprometidos con una organización, pero no Conmigo, Quien verdaderamente desea guiaros a la luz....
Vuestra voluntad, sin embargo, es libre, y por eso nunca he actuado por la fuerza, sino que Yo he dejado la decisión a vosotros mismos. Y si de verdad Me buscasteis seriamente a Mí, entonces también Me dejé encontrar y encendí una luz brillante que también ilumina las acciones de Mi adversario. Y cada ser humano puede estar en esta luz que solo desea la luz.... Pero esto requiere la voluntad sincera de liberarse de Mi adversario, y esto exige un vínculo estrecho Conmigo.... Así que preguntaos solo eso: ¿lo que os empujó hacia Mí?.... vosotros que solo creéis ciegamente porque se os ha sido prescrito.... Nadie que haya buscado este vínculo estrecho Conmigo se ha ido con las manos vacías, pues Yo Me revelo a cada uno y le doy una luz que ilumina su camino futuro. Pues si Me busca, entonces el amor está dentro de él, lo que pronto le otorgará la cognición correcta.
Y así también podrá distinguir el error de la verdad; ya no creerá ciegamente; el vínculo Conmigo lo liberará de Mi adversario, y a éste ya no le será posible mantener en las tinieblas al ser humano a quien una vez brilló la luz, que lo hizo feliz y solo aumentó su anhelo de luz.... y este ser humano también se liberará de la influencia de aquellos que afirman ser Mis legítimos representantes en la Tierra, quienes ellos mismos no se mantienen firmes en la verdad y, por lo tanto, tampoco pueden impartirla.... quienes ejercen una coerción espiritual sobre sus seguidores, la cual jamás podrá corresponder a Mi voluntad, porque la vida terrenal se basa en la libre decisión de voluntad del ser humano, la cual es impedido desde ese lado....
amén