B.D.-Nr. 7812

Cognición perdida al caer en las profundidades....

Luz es cognición.... el saber acerca de la verdad.... La luz es sabiduría divina, que solo puede emanar de Dios, Que es la Luz desde la Eternidad.... Y esta luz irradiaba una vez a través de vosotros, cuando vosotros, como seres independientes emanasteis de Dios.... Y vosotros podíais reconocer todo, no se os ocultaba ningún conocimiento; reconocíais con claridad y precisión todas las correlaciones, y eráis bendecidos, porque estabais en la más suprema sabiduría y también reconocíais que emanasteis de un Ser supremamente perfecto, que este Ser era el Creador y Formador de todos vosotros, Quien os bendijo sin nombre.... Esta conciencia era un estado sumamente dichoso, que nunca habríais perdido si vosotros mismos no lo hubierais renunciado voluntariamente.

Porque a pesar de la luz más brillante, a pesar de la comprensión más clara, vosotros mismos elegisteis la oscuridad.... Vos otros os apartasteis de la Fuente de luz, de vuestro Creador y Padre, y os dirigisteis voluntariamente a un ser que por sí mismo cayo en las tinieblas y las extendió también sobre vosotros.... Renunciasteis voluntariamente a la luz y la dicha. El estado en el que ahora os encontrabais jamás habría cambiado, pues las tinieblas os mantenían cautivos, y al mismo tiempo habíais perdido fuerza y libertad.... Estabais indefensos, a merced de quien os había puesto en este estado de oscuridad, que era la causa de vuestra caída al abismo....

Y ahora vosotros, los seres humanos os preguntáis por qué el Creador de estos seres les permitió apartarse de Él, abandonar la luz y hundirse en las tinieblas.... os preguntáis por qué Él Mismo no les impidió apartarse de Él, a Quien pertenecía todo el poder y Cuya Ser es amor y sabiduría.... Y esta pregunta solo puede responderse diciendo que el amor de Dios es tan grande que Él quiso bendecir aún más a los seres, y que Su Sabiduría desde la Eternidad previó el objetivo de esta caída al abismo, que consistía en poder crear y obrar con seres igual a Él, a quienes nunca podría haber creado con Su poder en este grado de perfección.... porque esto último requería el libre albedrío, y este tenía que decidirse (¿probarse?) de antemano.

Dios, verdaderamente, no obligó a ninguna de Sus seres creados a caer en el abismo. Los seres tampoco estaban predestinados aquellos que se apartaron de Él. Incluso el primer espíritu creado, Lucifer, habría sido libre de permanecer con Dios, pues el Creador y Padre desde la Eternidad es verdaderamente lo suficientemente grande como para otorgar la más alta dicha a aquellos seres que Le permanecieron fieles. Ningún ser estaba obligado a caer en el abismo, sino que su voluntad era completamente libre y se decidió por Dios o a Su portador de luz primer creado.... Pero la insuperable sabiduría de Dios también había previsto una caída al abismo en Su plan de creación de verdaderos “hijos” de Dios, una obra que los seres mismos deben realizar, pero que les brindará una dicha inconmensurable.

Los seres humanos jamás podrán comprender esta caída al abismo, pues tampoco podrán explorar los sabios planes de Dios, ya que en su estado aún imperfecto son incapaces de hacerlo. Porque a través de la caída al abismo los seres han perdido la “cognición”, la luz, el saber acerca de todas las correlaciones, y en este estado de falta de luz, vosotros, los seres humanos, aún os encontráis, aún que ya podríais ser iluminados a través de la obra del Espíritu....

Pero para comprenderlo todo verdaderamente, debéis haber entrado ya en un estado de perfección, y entonces veréis solo el objetivo, que es sumamente glorioso.... Entonces también reconoceréis el amor infinito de Dios y Su sabiduría insuperable, y sabréis que solo Él puede actuar bien y con sabiduría.... y que Él desea bendecir inconmensurablemente a Sus seres que han emanado de Él.... Y entonces ya no cuestionaréis, sino que esperaréis fielmente a vuestra perfección, donde la luz, la fuerza y la libertad os crearán una dicha ilimitada, donde vosotros, como Sus “hijos”, podréis obrar con y a través de Él, como fue y es su objetivo desde la eternidad....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.