B.D.-Nr. 7805
El don de la gracia que recibís también os obliga a compartirlo.... Porque no se le da solo a un ser humano, sino que quiero dirigirme a través de este ser humano a todos los seres humanos, ya que no pueden oír Mi mensaje directo, pero necesitan desesperadamente Mi Palabra para salvarse del fin. Por lo tanto, os ayudaré en todo, para que podáis llevar a cabo vuestro labor en la viña, para que podáis difundir Mi Palabra de la manera que Yo considere más eficaz. Porque Yo sé qué almas aún se abrirán a Mi mensaje, y a ellas les transmitiré Mi Palabra a través de vosotros, siempre que estéis dispuestos a servirme.
Por lo tanto, haced siempre solo que os dicte vuestro corazón.... Haced lo que os parezca correcto después de haberos encomendado a Mí y haber pedido Mi bendición.... Entonces vuestros pensamientos siempre estarán bien dirigidos, solo estaréis cumpliendo Mi voluntad y Yo os bendeciré.... Siempre será solo un pequeño grupo al que podéis considerar con Mi Palabra, pues la mayoría de los corazones no siempre están abiertos; pero puesto que Yo lucho para que cada alma individual Me encuentre antes del fin, también guiaré Mi Palabra hacia donde se encuentre tal alma, y a menudo tendréis que tomar los caminos más extraños para llegar a ella.
Pero siempre estáis bajo Mi guía, o mejor dicho: Yo Mismo os abro las puertas por las que debéis entrar, Yo Mismo os abro todas las posibilidades para que difundáis Mi Palabra, y también seréis recibidos con alegría cuando les llevéis Mi Palabra, pues la reconocerán como un precioso don de gracia y, por lo tanto, la aceptarán con gusto. Por eso, sed incansablemente activos en el trabajo para Mí y Mi Reino, y no temáis perder fuerzas mientras Me sirváis. Mientras os necesite como Mis mediadores para dirigirme a los seres humanos a través de vosotros, y mientras eso siga así os mantendré aptos para vuestra misión y estaréis bajo Mi cuidado. No recorreréis ningún camino solo, sois guiados constantemente y solo necesitáis entregaros a Mí con confianza. Y Yo Me hago cargo de todas vuestras preocupaciones, espirituales y terrenales para que podáis realizar libre y sin carga la obra de la viña para la cual vosotros mismos os habéis puesto a Mi disposición.
Pues los seres humanos deben escuchar Mi Palabra, deben aprender lo que quiero de ellos, deben aprender a conocerme como su Dios y Padre, para que también Me muestren amor.... Hay que transmitir a los seres humanos un conocimiento espiritual que los puede ayudar a alcanzar la bienaventuranza.... Sin embargo, les queda el libre albedrío a su disposición para aceptar y evaluarla.... Pero tan pronto como Me creáis la oportunidad para que los seres humanos escuchen Mi Palabra, su voluntad también puede volverse hacia Mí, y entonces ya no hay peligro de que se pierdan. Pero el fin está cerca y el tiempo solo es corto.... Por lo tanto, trabajad con toda diligencia; trabajad mientras aún es de día, porque viene la noche cuando ya no podréis trabajar.... amén