B.D.-Nr. 7792

Subordinar la propia voluntad a la voluntad de Dios....

Seréis guiados por Mi voluntad cuando os sometáis voluntariamente a ella.... Entonces siempre desearéis y haréis lo que es recto ante Mis ojos; haréis, por así decirlo, Mi voluntad como la vuestra, y vuestra forma de vida será tal como corresponde a Mi voluntad. Pero debéis entregaros a Mí voluntariamente; debéis elegirme voluntariamente a Mí como vuestra guía y líder; debéis someteros voluntariamente a Mi voluntad, y esto significa aceptar en devoción todo lo que os ofrezco de Mi mano lo que no os parezca agradable, pero que, sin embargo, es bueno para vosotros, porque Mi amor solo os impone aquello que sirve a la salvación de vuestras almas.

En Mí hay amor, sabiduría y el poder.... Mi amor anhela atraeros hacia Mí eternamente, Mi sabiduría conoce los medios adecuados.... Mi poder logra todo lo que Mi amor y Mi sabiduría deciden.... Y siempre debéis confiaros a Mí, debéis reconocer Mi voluntad como sabia y amorosa y someteros a ella, debéis subordinar vuestra voluntad a la Mía.... Y verdaderamente, vuestra vida terrenal no será vivida en vano, os llevará al éxito para el cual estáis en la Tierra. para la unificación Conmigo, de Quien una vez os separasteis por vuestra propia voluntad.

Vuestra voluntad se apartó de Mí, el siguió su propio camino, se volvió hacia aquel que se enfrentó a Mí como adversario y que ejerció su influencia sobre vosotros, y a quien sucumbisteis.... Reconocisteis su voluntad, y a la Mía resististeis, y ese era un pecado que vosotros por sí solos ya no podíais expiar, porque os disteis cuenta de que estabais transgrediendo contra Mí y, sin embargo, en vuestro libre albedrío os alejasteis de Mí, a Quien probablemente reconocisteis como vuestro Dios y Creador en virtud de la luz que os inundaba, pero a Quien no quisisteis reconocer porque no podíais verlo....

Ahora tampoco Me podéis ver. Pero Yo Me revelo a vosotros de muchas maneras, y ahora podéis volver a dirigir vuestra voluntad hacia Mí. Podéis reconocerme conscientemente si sometéis vuestra voluntad a la Mía, si os entregáis voluntariamente a Mí para que Yo os guíe, para que Yo dirija vuestro querer, pensar y actuar a la dirección correcta, para que os reunáis voluntariamente Conmigo como al principio, cuando Mi voluntad fluía a través de vosotros y no encontraba resistencia. Pero yo os dejo con la libertad de vuestra voluntad; no seréis obligados a someteros a Mí y a Mi voluntad.

Bienaventurados sois, sin embargo, si tomáis voluntariamente vuestro camino hacia Mí, si entregáis vuestra voluntad enteramente a Mí.... Bienaventurados sois, porque entonces Yo determino vuestro destino futuro, vuestro viaje terrenal y vuestro desarrollo, porque Mi amor ya no os abandonará y está incesantemente activo, y fluirá en vuestro corazón, y ya no podréis pensar ni querer de manera diferente como vuestro Padre Celestial, porque entonces es Mi voluntad la que fluye a través de vosotros y determina vuestro pensar, querer y actuar.

Por lo tanto, ahora podéis completar vuestro viaje terrenal en paz, pues una vez que hayáis sometido vuestra voluntad a la Mía, vuestro destino terrenal se desarrolla de tal manera que siempre será para el beneficio de vuestras almas. Habéis escapado de Mi adversario, habéis regresado voluntariamente a los brazos de vuestro Padre, y ahora también Me pertenecéis a Mí, sois Mi propiedad, y también lo permaneceréis eternamente....

amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.