B.D.-Nr. 7729
¡Oh, insensatos, que creéis que podéis apagar Mi luz! Allí donde la luz pudo brillar una vez, allí también proyectará su rayo y siempre conmoverá a los corazones que se encienden con ella, que la reconozcan como una luz divina y que la lleven consigo.... que la dejen brillar de nuevo en su entorno. Y aunque solo palpite una pequeña llama, aun así atraviesa la oscuridad y muestra a los seres humanos el camino que conduce a lo alto.
Mi adversario, sin embargo, no dejará piedra sin remover para poder apagar esta luz, pero mi poder es más fuerte, e incluso si le concedo rienda suelta en estos últimos días antes del fin, así Mi poder de amor también está obrando, y Mi sabiduría reconoce todas las posibilidades en que la luz de lo alto, la luz que emana de Mí, se nutre. Y Yo verdaderamente aprovecho estas posibilidades. Por lo tanto, no os preocupéis, aunque parezca que la luz de lo alto está en peligro.... no os preocupéis, aunque Mi adversario haga todo lo posible por impediros difundir Mi Palabra....
Yo conozco todos los caminos, y vosotros también camináis por ellos, caminos que siempre conducen a las puertas a las que Yo Mismo deseo llamar para llevar Mi palabra a través de vosotros. y esto debéis saber. Que ningún trabajo se realiza en vano, que todo lo que hagáis por Mí y por Mi reino traerá sus bendiciones. Que ninguna palabra se ha dicho en vano, aunque no veáis el resultado de inmediato. Pero manteneos diligentes en vuestro trabajo en la viña; sabed que no debéis cansaros y que debéis servirme constantemente, para que la redención de lo espiritual aún no libre progrese.
La fuente de la vida se ha abierto para vosotros, y el agua de la vida fluye sin cesar, e imparablemente fluye desde el manantial el agua de la vida hacia vosotros, Mi Palabra, que es y seguirá siendo el alimento para vuestras almas por toda la eternidad.... y si es mi voluntad que el manantial no se seque, entonces no los humanos ni las fuerzas espirituales pueden impedírmelo al respecto, por muy hostiles que sean, incluso si ellos, a vosotros Mis portadores de luz continúan oprimiéndoos con tanta hostilidad. Porque a Mi adversario se le han puesto límites, y jamás podrá prevalecer contra Mí Mismo, como la “Luz Eterna”, porque esta Luz lo derriba.
Pero vosotros mismos debéis permanecer fieles a Mí; no debéis desviaros, aunque su poder os parezca grande. Yo Mismo estoy a vuestro lado y extiendo Mi mano protectora sobre todo aquel que Me sirve con seriedad. Y Mi Palabra resonará, el agua de la vida fluirá, y Mi adversario no logrará apagar la luz que he encendido, para que, incluso antes del fin, el camino que lleva a Mí esté brillantemente iluminado, para que los débiles e indecisos lo encuentren y se vuelvan a Mí antes de que llegue el fin....
amén