5625 La carga del pecado..... Jesucristo Salvador....

14 de marzo de 1953: Libro 62

La carga del pecado tira la gente hacia abajo, por eso se esfuerzan más hacia las profundidades que hacia las alturas, porque la razón es el pecado de la apostasía anterior de Mí, que también fue la causa de la encarnación de la Deidad en el hombre Jesús. Este pecado fue el alejamiento consciente de Mí, hacia el polo opuesto, quien, por tanto, domina las tinieblas, así como Yo estoy entronizado en el reino de la luz de eternidad en eternidad. Mientras este pecado aún no haya sido quitado, tirará hacia abajo, lo que es equivalente que sin hacer uso de Jesucristo, sin reconocimiento de Su Obra de redención, el hombre permanece afligido por este pecado y nunca podrá ascender.

Cuando se habla de la humanidad pecaminosa, esto no siempre la forma de vida pecaminosa en la tierra, sino que es ese gran pecado del que están cargados los hombres, y esta es también la causa de la distancia que los hombres tienen de Dios, de la incredulidad y del desamor porque ese pecado consiste en estas apariencias. Y por eso es comprensible que el gran pecado con sus características se haga cada vez más evidente, cuanto más mengua la fe en Jesucristo y Su Obra de redención, cuanto menos se reconoce a Jesucristo como Hijo de Dios y Redentor del mundo.

Probablemente también sea el culpable de que las personas carezcan del conocimiento de la verdad pura, de que estuvieran mal instruidos y de que, por lo tanto, se les hiciera más difícil de creer. Pero la persona dispuesta, que sólo tiene el más mínimo deseo por la verdad y lo divino, también siempre experimentará de Mí una guía tan amable que llegará al reconocimiento. Pero la humanidad no está dispuesta, usa mal su libre albedrío, que debe elegir entro dos señores, pero no adquiere primero el conocimiento del Señor, que será su meta.

El pecado mantiene cautiva a la humanidad, el pecado la arrastra. Y la humanidad no se defiende aunque podría defenderse. Porque ella no vive en el amor por el cual pueda recibir fuerza.... Y sin Jesucristo no hay salvación para las personas.... Por eso Jesucristo y Su Obra de redención deben ser proclamados a todas las personas, deben ser señalados una y otra vez a su condición y a la ayuda del divino Redentor....

Tan pronto como Mis siervos en la tierra logran encontrar fe en ellos, se salvan, porque incluso si la condición al morir sigue siendo tan deficiente, aún pueden ascender en el reino espiritual si solo lo han encontrado a Él.... Jesucristo, el divino Redentor, Que expió sus pecados con la muerte en la cruz, Que ha expiado la gran culpa del pecado para toda la humanidad por Su gran amor a los hombres y que, por tanto, también debe ser reconocido como Hijo de Dios y Redentor del mundo....

Amén

Traducido por: Hans-Dieter Heise

Este comunicación no se menciona en ninguna folleto temático.

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