Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/8959

8959 La agudeza de la mente es un obstáculo para la cognición correcta....

5 de abril de 1965: Libro 94

No es buena señal cuando los seres humanos se pierdan en la falta de fe, porque entonces están fuera de todo vínculo con su Dios y Creador, solo piensan en términos puramente mundanos y todo lo que hacen solo sirve para mantener y prosperar el cuerpo, el cual, sin embargo, perece cuando ha llegado la última hora del hombre. Y donde solo el mundo terrenal es el contenido de la vida, allí la vida terrestre sigue siendo una ociosa, las personas (almas) dejan sus cuerpos exactamente como estaban al comienzo de su encarnación y no han hecho ningún progreso, ellas han perdido el propósito de su vida terrenal, y no importa cuán altamente desarrolladas estén (fueran) sus mentes....

Precisamente la agudeza de la mente les impide reconocer un mundo espiritual, si están completamente sin amor, porque entonces negarán rotundamente a un Dios y Creador y solo permitirán que todas las creaciones sean válidas solo según la ley natural, sin pensar en el hecho de que también debe haber un Legislador, a Cuya voluntad todo está subordinada.... Entonces ya se ha alcanzado el “nivel superior de desarrollo” del ser humano en un sentido puramente humano....

El hombre se cree superior por su intelecto y difícilmente puede ser superado, pero en su desarrollo espiritual no ha progresado lo más mínimo, y sin embargo puede ser inferior a un ser humano que está muy por debajo de él porque es valorado por Dios según su amor, que también produce en él la creencia en una Deidad.... no importa como La llame.... Y si este hombre también permite que el Espíritu obre en él a través de su amor, entonces se acercará al pensamiento correcto, y entonces es salvo por el tiempo y la eternidad.

Y ahora también existe el peligro de que incluso aquellas personas, a las que no se les puede negar una cierta creencia en Dios, se incorporen a escuelas de pensamiento erróneas, a las que se aferran con una tenacidad, que no quieren aceptar a Jesucristo como Redentor del mundo y que por lo tanto.... si no reciben la debida aclaración de antemano.... entran al reino del más allá sin Él cuando mueren.... y allí tampoco no quieren aceptar nada al respecto para entonces todavía ser capaz de encontrarlo. Y el número de aquellos es muy grande.... Y por eso la luz de la verdad brillará una y otra vez, porque solo la verdad hace libre. Pero precisamente la verdad no es aceptada por personas con una agudeza de la mente inusual, a excepción de unos pocos que ahora también están en el pensamiento correcto y se sientes dependientes de un poder que domina todo....

(05.04.1965) Estos pocos también llevarán consigo su conocimiento mundano al más allá y desde allí podrán dar aclaración a aquellas personas que ahora piensan de la misma manera, que reconocen a Dios.... pero esto rara vez será el caso. Pero los otros pasan al otro lado sin ningún conocimiento, se quedan completamente vacíos y pobres en la puerta del reino del más allá, y una gran oscuridad los rodea y que no se va hasta que lentamente cambien su pensamiento a través de seres de luz. Pero también existe el peligro de que se hundan aún más en las tinieblas y que vuelvan a acercarse a un nuevo destierro, lo que fácilmente puede ser el caso al final de un periodo terrestre, porque no les queda mucho tiempo para un cambio de corazón.

Entonces su “desarrollo progresiva” no les sirve para nada, espiritualmente todavía están muy por debajo de una persona que es despreciada por su raza y, sin embargo, puede encender el amor en el corazón, que todavía cree en un Dios, no importa cómo se Lo imagine, pero siente y cree que ha emanado de ese Poder.... Y si a tal persona todavía se le da conocimiento del divino Redentor Jesucristo, entonces también él pertenecerá a los redimidos, porque precisamente esas personas lo toman más en serio y viven responsablemente su vida en la tierra.... Porque aquí también se aplica: “Los últimos serán los primeros....”

Por eso hay una gran bendición en la actividad de los mensajeros, que se encargan de llevar la Palabra de Dios, que no escatiman esfuerzos y trabajan desinteresadamente para la difusión de la enseñanza de la obra de Redención de Jesucristo, ya que es lo más importante de lo que deberían tomar conocimiento los seres humanos. Pero quien cree que la vida se acaba con la muerte corporal ha usado mal su agudeza de la mente, porque hay pruebas suficientes de que no hay un perecer, sino que todo simplemente se cambia, no hay nada que termina de existir, sino que todo sólo cambia su forma exterior.

Y así el alma humana es imperecedera, pero después de la muerte el alma vuelve a aparecer en la forma que corresponde a su vida en la tierra.... Por lo tanto, vuelve al estado de muerte, ya que ella misma no pude darse vida en la tierra.... Y este estado es extremadamente agonizante, pero que aún puede experimentar una mejora con la ayuda de los seres de luz, quienes no dejarán a ninguna alma a su suerte, a menos que ésta misma se endurezca de nuevo en su sustancia y tiene que recorrer el camino por la tierra nuevamente. Porque Dios es justo y la vida terrenal es un don de gracia que el hombre también tiene que aprovechar, porque le es posible que adquiera para sí la vida que le convierte en el ser más feliz para siempre.... Pero no puede ser considerado con felicidad en contra de su voluntad, porque Dios respeta el libre albedrío del ser humano....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise