Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/8141

8141 “Y la palabra se convirtió en carne....”

3 de abril de 1962: Libro 86

“ Y la palabra se convirtió en carne y ha vivido entre nosotros....” Yo Mismo, la palabra eterna, bajó a la tierra y se convirtió en carne.... Fue un acto de grandísimo amor y compasión a que me sentía empujado a anudar la unión con los hombres que se habían alejado infinitamente y que ya no fueron capaces de escuchar a Mi voz, que ya no podían escuchar a Mi palabra y que ya no tenían ningún enlace con con la palabra eterna.... Ellos mismos fueron culpables de ese alejamiento de Mí y por fuerza propia no hubieran sido capaces jamás de levantar a ese alejamiento, nunca jamás hubieran podido escuchar a Mi palabra como fue al principio, cuando me fue posible de intercambiarse con todos Mis criaturas llamadas a la vida a través de Mi palabra.... Por eso mi amor mismo ha superado esa distancia.... Yo mismo vine al mundo y me convertí en carne e intentaba conectarme con Mis criaturas para poder hablar con ellas y montarles un puente que da camino a Mi reino de la luz y de la bendición.... Yo mismo soy la palabra de la eternidad, pero obviamente no hubiera podido hablar a nadie desde lo alto, para no meterles en un estado de forzamiento, que fueron anteriormente seres libres que tuvieron la salida en Mí. Deberían tomar el camino por el puente con toda voluntad libre y solo lo podía conseguir por Mi discurso, pero que no debía sonar extremadamente, sino como una palabra pronunciada entre hombres. Y por eso me convertí en carne.... Vivía en la forma exterior de Jesus y hablaba a través de él con los hombres.... Pero fue Mi palabra que sonaba y podía enseñar con esa palabra a los hombres el camino, podía enseñarles y hacerles ver a Mi voluntad, podía proclamarles el evangelio, la doctrina divina del amor que debería haber devuelto a las almas el estado que cada hombre mismo hubiera escuchado a Mi palabra por dentro, si eso fuese su voluntad seria.... Pero primero los hombres debían haber redimido del pecado y la muerte, antes debían eliminar el pecado del origen por la caída de Mí para poder coronar la unión conmigo con la “efusión de Mi espíritu”.... “Y la palabra se había convertido en carne y ha vivido entre nosotros....” Pero muy poca gente entiende esa palabra; la palabra misma eterna bajó a la tierra, porque la humanidad ha estado en penuria grande, no sabían de su estado penoso, de su desamor, de la oscuridad espiritual en que se movían.... Estuvo totalmente aparte mío y no hizo nada para reducir esa distancia. Y solamente se podía ayudar a los hombres a través de la enseñanza que respetaba la verdad.... Debían saber de la voluntad de su Dios y creador y esa voluntad debía haberles proclamado por Mi....

Yo mismo tenía que hablar con ellos y solo podía hacerlo a través de un hombre.... Entonces me encarné a Mi misma en este hombre, y así fue posible de enseñar toda la verdad a los hombres, hacerles ver su manera equivocada de vivir, revelarles a Mi voluntad y darles un ejemplo de vivir como deberían llevarla para salir otra vez de la oscuridad espiritual, para tomar el camino que enseñaba a los hombres para que pudiesen llegar a la vida eterna. Porque fueron influidos por Mi contraparte que les animaba continuamente a llevar una vida con desamor (3 de abril 1962), en la que se quedaron sin fuerza y no podían ganar nada para su subida. Yo mismo selo mostraba que el amor se efectuaba como fuerza. He curado a los enfermos y realizado otros milagros que solamente la fuerza del amor puede ejercer.... Yo les he dado explicación sobre su vida con desamor.... Primeramente tuve que explicar a los hombres, porque se mantenían en una penuria corporal y espiritual.... Tuve que darles conocimiento sobre el estado no bendito del hombre y que pudiesen hacer para llegar a la bendición.... Y todo esto tenían que escuchar de la boca de Dios.... A Mi palabra tenían que escuchar, y entonces la palabra misma se bajaba a la tierra y se convertía en carne.... En el estado de origen la palabra resonaba en cada ser y causaba una felicidad interminable.... Y a esa felicidad los seres dejaban atrás, porque se alejaban voluntariamente de Mi y de hecho ya no podían escuchar a Mi palabra, porque esa palabra fue una inundación de amor directa Mia la cual los seres rechazaban ahora. El gran sufrimiento de los hombres en tierra activaba a Mi amor y caridad de acercarme Yo Mismo a ellos y enfrentarme a ellos en la palabra a pesar de su rechazo.... Y aquel que se enciende solo una chispa de amor dentro de sí mismo, me reconocía y adaptaba a Mi palabra.... Reconoció igualmente la deidad en Mí y me seguía.... Por lo menos se veía solamente el hombre en Mí y valoraba también a Mi palabra solamente como una de un hombre.... Estaba en medio de ellos y no me reconocían.... A pesar de eso podía proclamar el evangelio del amor, podía presentarles una y otra vez la doctrina de amor a los hombres y podía formar a Mis discípulos y hacerles salir al mundo con Mi mandato de proclamar el evangelio Mío y dar testimonio de Mí.... Fue la “palabra misma” que vino al mundo, se había convertido en carne para la bendición de la humanidad.... Y cada vez cuando suena Mi palabra, Mi amor y caridad eterno se baja a la humanidad a inundar con amor a los corazones humanos que voluntariamente acojan a Mi palabra, que la escuchan y la reconocen como palabra de su padre y me dan las gracias por la gran donación de gracia.... Porque Yo Mismo soy la palabra de la eternidad y quien me escucha, se une conmigo mismo estrechamente, y llegará a su último reto en tierra, encontrará la unión definitiva conmigo, su Dios y padre al que finalmente ha vuelto y será bendito eternamente....

Amén

Traducido por Bea Gato