Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7954

7954 La Protección de Dios en la lucha por la fe

1 de agosto de 1961: Libro 83

Manteneos firmes y no permitid que os hagan vacilar en la fe, porque cuando empezará la gran lucha por la fe –en la que mi adversario también quiere provocar la caída de vosotros que sois Míos– Yo, vuestro Dios y Padre desde eternidades, estaré con vosotros y también me quedaré con vosotros.

Todo lo que se emprenderá contra Mí tendrá como objetivo el presentaros a Jesucristo y su Obra de Redención como algo no digno de confianza. Cuando repudian a Jesucristo... cuando quieren quitar a los hombres toda fe en Él... cuando de esta manera quieren quitar a los hombres toda posibilidad de irse de esta Tierra ya redimidos... ¡Que esto os sirva de señal palpable del final cercano!

Porque cuando mi adversario procede contra Jesucristo –en El que Yo he llegado a ser el Dios visible– entonces actúa manifiestamente contra Mí. Y cuanto más vehemente estalla esta lucha, tanto más podéis estar seguros de mi presencia porque Yo no abandonaré a los Míos; pues Yo no permito que mi adversario llegue a ser vencedor sobre aquellos que quieren ser y seguir siendo Míos. Y si de esta manera os acorralan con la intención que me neguéis como Redentor divino Jesucristo... si os toca decidiros en favor de Mí o de mi adversario, entonces tened plena confianza en Mí; porque entonces estaré más cerca de vosotros que nunca. Yo mismo lucho con vosotros, de modo que no tenéis que temer a mi adversario, porque mi Poder es grande y os protegerá, parezca todo que emprenden contra vosotros tan amenazante como parezca.

Entonces, en cualquier momento, podéis contar con vuestra salvación... en cualquier momento podéis contar con mi Venida y el fin de esta Tierra de la que os voy a llevar cuando os encontréis en máximo peligro. Entonces no perdáis la fe sino recordad que Yo os había predicho que los sufrimientos que aún teníais que soportar por la causa de vuestra fe iban a ser grandes.

Pero cuanto más firme esté vuestra fe y con cuanto más confianza os atengáis a Mí, tanto más fácil os resultará la lucha por la fe; pues que os conste que tengo el Poder de evitaros incluso lo más grave... y los Míos podrán experimentar mi Amor y mi Poder, por lo que pueden esperar ese tiempo con toda tranquilidad. Pero consta que este tiempo llegará, porque los gobernantes mundanos y los esclavos de mi adversario atacarán a los fieles y les exigirán una confesión abierta; pero que estos por eso no tengan miedo, porque el Dios al que profesan también manifestará su Poder y les ayudará en sus desgracias y apuros terrenales.

Todos los que me queréis quedar fieles debéis estar preparados que se aplicará remedios brutales contra vosotros... Pero no olvidéis que Yo soy el Señor de la Vida y la muerte, del Cielo y de la Tierra... y que verdaderamente tengo medios y remedios para socorrer a los Míos de todas desgracias terrenales, incluso cuando os parece que no hay salida. Que os nieguen lo que sea, Yo os alimentaré de manera milagrosa porque incluso esto forma parte de mi Poder - ¡cómo no!, pues Yo he creado el Cielo y la Tierra, y he dado todas las Leyes conforme a mi Voluntad; y del mismo modo también puedo abolir Leyes y alimentaros de manera milagrosa...

Yo también puedo rodearos con una muralla protectora, pues puedo dar instrucciones a mis ángeles para que formen tal muralla alrededor de vosotros. Sólo hace falta que, llenos de fe, os entreguéis a Mí como Padre vuestro - El que no abandona a sus “niños” en sus apuros y que también os protegerá del enemigo del alma y de enemigos terrenales como también espirituales... Porque mi Poder y mi Amor son inmensos. De modo que esto sucederá dentro de poco tiempo.

De todos modos antes vuestra fe aún estará expuesta a pruebas, pero precisamente estas la fortificarán y harán que os hagáis capaces de aguantar en la última lucha en esta Tierra. Y cuando esta lucha estallará, sabréis que el fin ya está cercano porque mi adversario sólo podrá continuar poco tiempo; pues por la causa de mis elegidos Yo voy a abreviar el tiempo: voy a atarle a él y a su séquito, porque el plazo que estaba consentido a su actividad en la Tierra ya está expirado... Y también el fin de la Tierra está cercano, tal como está anunciado por Palabra y Escritura.

Amén.

Traducido por Pilar Coors