Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7911
7911 Transformación de la muerte a la vida....
5 de junio de 1961: Libro 82
Yo guío a la vida a todo lo que está muerto.... Porque el origen de todo lo que existe fue la vida.... Era un estado de actividad incesante en luz y fuerza, pues Mi fuerza de amor.... el fundamento primordial de todo lo que existe.... también fluía a través de todo lo que había emanado de Mí como algo esencial, y esta fuerza ahora también debía manifestarse en una actividad ininterrumpida. Esta actividad consistía en una creación constante, pero no se os puede dar ninguna explicación de la naturaleza de lo creado, puesto que eran creaciones espirituales que vuestro pensamiento aún limitado no puede comprender. Pero era activa, y esta actividad demostraba ser “vida”....
Cuando estos seres entonces, se apartaron de Mí cuando resistieron a Mi fuerza de amor, cayeron lentamente en un estado de inactividad, y así pasaron de la vida a la muerte.... Se endurecieron en su sustancia, se volvieron inmóviles, rígidos e impotentes para cualquier actividad.... Pero ahora tampoco se le poder llamar bienaventurados.... Y en este estado de muerte aún residen innumerables seres que una vez, como Mis criaturas, emanaron de Mí en toda perfección, que fueron bendecidos en exceso porque podían actuar sin límite en luz y fuerza.... pero que, sin embargo, renunciaron voluntariamente a su perfección cuando se resistieron a Mí y a Mi irradiación de amor, cuando siguieron a Mi adversario.... quien, como el primer ser creado, también se separó de Mí.... en las profundidades.
Ahora si pasaron de la vida a la muerte.... Pero Yo no los dejaré en este estado para siempre. Busco devolverla vida a todo lo que está muerto, y no descansaré hasta haber logrado Mi objetivo y todo lo que una vez se apartó de Mí haya regresado a Mí.... hasta que haya vuelto a la vida. Pero este regreso a Mí es un proceso que dura un tiempo infinitamente largo, uno que sin duda llegará a su fin en algún momento, pero cuya duración está determinada por el ser mismo. Porque Yo debo tener en cuenta una cosa: el libre albedrío que todo ser posee como signo de su divinidad, y que por lo tanto también determina la manera y la duración del proceso de repatriación.
Todo lo que ahora veis a vuestro alrededor, así que cualquier obra de creación, surgió únicamente con el propósito de esta repatriación, pues Yo Me he ideado un plan de Salvación que Mi amor y sabiduría reconocieron como propicio para el éxito, y que Mi poder está llevando a cabo. Devolveré la vida a lo muerto. Y eso significa que todo lo rígido, incapaz de actividad, debe ser activado lentamente de nuevo. Esta actividad está ahora determinada por Mí Mismo, porque Yo até la voluntad que se Me oponía durante un cierto periodo del desarrollo ascendente, y así regresa lentamente al estado de “vida”. Sin embargo, se encuentra en un estado de necesidad.... es decir, no posee ningún libre albedrío durante este tiempo, sino que ahora tiene que moverse según Mi voluntad para tener la certeza, después de proceso de desarrollo interminable, de alcanzar nuevamente el estado del libre albedrío.
Y este proceso de desarrollo debe entenderse como el viaje a través de todas las creaciones de esta Tierra.... un proceso que se aclarará para vosotros si os imagináis cada obra de la creación como vivificada por las sustancias individuales del alma que una vez pertenecieron al ser caído, que en ese estado muerto se disolvió en innumerables partículas, que ahora realizan su actividad asignada en las creaciones según Mi voluntad.... según la ley de la naturaleza divina....
Vosotros, los humanos, solo deberíais formaros una pequeña idea al respecto, de lo que la creación es en su esencia misma.... deberíais saber que no surgió arbitrariamente sin significado ni propósito, sino que su propósito es verdaderamente inmenso; contribuir al despertar de lo muerto a la vida.... Porque eso lo que una vez se apartó de Mí fueron seres que Yo había creado a Mi imagen, quienes deseaba bendecir y en quienes también deseaba encontrar Mi propia bienaventuranza.... Eran criaturas de Mi amor, a quienes nunca abandonaré y a quienes deseo rescatar de su estado de muerte, creado por su propia culpa, a quienes deseo llevar a una vida que dura para siempre.... Y puesto que Mi amor por lo que una vez creé no ha disminuido, no cesaré en Mis esfuerzos por da vida a estas criaturas muertas.
Pero un día también se les devolverá el libre albedrío, y entonces ellos mismos deben completar la obra de Mi amor en su interior.... Debéis esforzaros de nuevo por acercaros a Mí en vuestro libre albedrío, tal como una vez os apartasteis de Mí en vuestro libre albedrío.... Por lo tanto, debéis elegir vuestro propio estado de vida, pues vuestra perfección final no está determinado por Mi voluntad, sino por la vuestra propia. Y si esta voluntad falla, entonces el ser bien puede prolongar la duración del estado de muerta misma, pero Yo sin duda lograré Mi objetivo algún día, pues Yo no dejo en estado de muerte nada de lo que una vez surgió de Mi amor para una vida libre de luz y fuerza....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise