Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7902

7902 Hacer votos no corresponde a la voluntad de Dios....

27 de mayo de 1961: Libro 82

Lo que queréis lograr en la Tierra, debéis lograrlo en el libre albedrío, pero no sentiros obligados al respecto a través de una coacción de cualquier tipo, pues debéis tomar una libre decisión, pues solo esta determina vuestro destino en la eternidad, vuestro desarrollo espiritual, vuestra madurez espiritual. Y por eso tampoco debéis comprometeros al hacer un voto, pues entonces vosotros mismos hacéis que la voluntad no sea libre, y esto no corresponde a Mi voluntad. Objetaréis que ese voto lo hicisteis por vuestra propia voluntad.... pero debéis saber que os estáis adelantando a Mí, que estáis haciendo algo para lo que no tenéis Mi aprobación, la cual jamás os concedería precisamente por vuestro libre albedrío. Podéis lograr exactamente lo que queréis incluso sin haber hecho un voto, y entonces tendréis asegurada Mi bendición, siempre que sean obras de amor....

Pero ¿de qué os sirve una obra a la que falta el amor.... si os sentís realizarla por una coacción espiritual? No contribuirá a vuestro crecimiento espiritual y desperdiciaréis un tiempo que podríais aprovechar mejor si estuvierais libres de tal coacción. No debáis comprometeros con un voto que Yo jamás aprobaré, pues toda coacción mata; vosotros mismos os volvéis incapaces de actuar con amor.... porque la coacción pesa mucho sobre vuestra alma, y todas las acciones y omisiones baja esta coacción no puede traer ningún éxito espiritual. Y también el ser humano que os haga hacer tal voto también debe ser condenado, pues está controlado por Mi adversario; de lo contrario, tendría que reconocer la insensatez y la impiedad que expresa un voto.

Hacéis una promesa y no sabéis si sois capaces de cumplirla vosotros mismos, si no os quebrantaréis por tal voto, pues tenéis ideas completamente falsas al creer que tal promesa Me complacería. Por lo tanto, nadie debería creer que se convertirá en Mi siervo mediante un voto si este voto es hecho por otro ser humano. Tan pronto como se ofrece a Mí Mismo para el servicio en Mi viña, tan pronto como se entrega a Mí para que Yo le acepte, su libre albedrío se activa, y entonces le uso según Mi voluntad, donde y como le necesito.

Pero jamás un ser humano debería obligar a su semejante a hacer un voto, y jamás un ser humano debería prometer algo, si él mismo no sabe si podrá cumplirlo. Pues entonces se ha renunciado a su libertad de voluntad, y sus acciones o omisiones carecen de valor; no cuentan a Mis ojos como un acto voluntario, como una decisión libre del individuo. Hacer un voto puede dar lugar a una actividad que entonces se realiza mecánicamente, y cuyo valor disminuye al respecto. Y hacer un voto también puede sofocar cualquier amor que no se pueda forzar, que nazca del corazón y que deba manifestarse libremente.... Y solo aquello que se justifica por el amor Me agrada. Deja madurar el alma y promueve el desarrollo. Y quien tiene el amor en sí no necesita hacer voto; se siente impulsado desde dentro a toda acción, y siempre actuará según Mi voluntad, según Me agrada y según sea conveniente para su Salvación....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise