Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7802

7802 La materia es fuerza espiritual comprimida....

20 de enero de 1961: Libro 82

Considerados como Mis alumnos y recibid Mis instrucciones: El mundo espiritual, así como el mundo terrenal-material, es guiado y fortalecido por Mi voluntad. Si Mi voluntad no lo consolidaría, realmente se disolvería en la nada, porque todos Mis pensamientos, que expuse como Mis creaciones, se han comprimido a través de Mi voluntad para que podían existir como “creado”. Y esta voluntad firme ahora se expresaba en las creaciones más variadas, o también: Toda obra de creación era fuerza, comprimida a través de Mi voluntad, que dejé irradiar porque Me hacía feliz darle formas a esta fuerza, que Mi amor y Mi sabiduría determinaron....

El acto de la creación fue solo una expresión de Mi gran amor, sabiduría insuperable y poder sin fin.... Lo que puse fuera de Mí en pensamientos tomó forma a través de Mi voluntad, por lo que todas las obras de la creación fueron pensamientos comprimidos por Mi voluntad.... Y cuando lo quise, estos pensamientos formados también se hicieron visibles.... Las primeras obras de creación.... los seres que puse fuera de Mí.... también podían verse y así también todo lo que dejé surgir en creaciones espirituales para su felicidad.

Se encontraban en medio de glorias inimaginables que, sin embargo, no pueden describirse en detalle a vosotros los humanos, porque fueron creaciones espirituales que probaron Mi poder y gloria a los seres creados y los hicieron extremadamente felices.... Y lo que una vez había surgido nunca podría perecer. Pero los seres podrían perder la capacidad de ver estas obras. Sin embargo, siguieron existiendo, porque eran creaciones espirituales que son y siguen siendo imperecederos.... Pero la materia terrestre también es fuerza espiritual comprimida por Mi voluntad, que solo dura hasta Mi voluntad se retira y la materia se disuelve, es decir, la fuerza espiritual nuevamente se vuelve invisible, como lo era antes, y Mi voluntad vuelve a transformarla, según conviene al propósito, lo que puede suceder incontables veces, cuando Mi sabiduría lo ve necesario y Mi amor lo determina.

Si una forma material ahora se disuelve, entonces la fuerza espiritual ciertamente puede escapar de ella, pero no puede perecer, mientras que la materia misma se evapora, en cuanto Mi voluntad ya no la mantenga estable. Y Mi voluntad una y otra vez se apartará de ella porque siempre se le asigna una tarea que es limitada. Tiene que ser transitoria, porque siempre debe liberar lo espiritual de nuevo, que debe madurar en la materia según el Plan de la Eternidad.

En las disoluciones de las creaciones materiales, sin embargo, a veces también está involucrado el hombre mismo, quien ahora puede actuar en la voluntad de Dios o incluso en contra de la voluntad de Dios, pero esta libre expresión de la voluntad está permitida por Dios, aunque el hombre tiene que responsabilizarse por los motivos que le impulsaron a disolver las obras de creación materiales.... Porque esta disolución de la materia también puede ser buena, es decir, “querida por Dios”.... Pero también pueden basarse en motivos malos, que no corresponden a Mí voluntad y entonces serán valoradas como una violación en contra del orden divino.

También debéis saber esto para comprender, que ninguna materia podría existir, si Mi voluntad no la mantenerla, pero que tampoco obstaculizo el libre albedrio del hombre, si se opone a Mí voluntad y trata de destruir la materia.... Entonces él puede intervenir en Mi obra de creación, pero solo de forma limitada, y entonces esta mala voluntad suya también fue determinante para Mi Plan de Salvación, o también: Yo lo sabía desde eternidades y he basado esa voluntad en Mi Plan de Salvación.

Las creaciones materiales son efímeras y por eso a veces estimulan al hombre a intervenir de manera destructiva, lo cual tendrá un efecto bueno o malo según los motivos, porque Mi sabiduría reconoce la bendición que la disolución de la materia puede traer consigo, mientras que el hombre a través de su voluntad puede revertir el efecto de sus acciones a la calamidad de sí mismo o de lo espiritual aún atado en la materia y, por lo tanto, el hombre tiene que responsabilizarse si ha pecado contra la ley del orden eterno. Porque Yo Mismo ato y desato.... Y eso de acuerdo con la ley eterna, con amor y sabiduría, porque todo poder está a Mi disposición, como Mi voluntad lo determine....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise