Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7801

7801 Rechazo e irradiación de la fuerza del amor de Dios....

19 de enero de 1961: Libro 82

Mi amor os lleva, y por lo tanto no podéis perderos jamás. Nacisteis de Mi amor. Vosotros emanasteis de Mi amor, pues el amor es Mi sustancia primordial, el amor es la fuerza que os trajo a la existencia. Y así sois parte de Mí y lo seguiréis siendo eternamente. Y lo que Me pertenece a Mí puede, en efecto, separarse temporalmente de Mí, pero solo por la voluntad propia, pues de otro modo perecería si Mi fuerza de amor no lo llevara.

Sin embargo, la separación voluntaria y deliberada de Mí también implica la perdida de luz y fuerza, pues el alejamiento deliberado de vuestra parte de Mí también impide la irradiación de Mi fuerza de amor, que solo es efectiva cuando no se la opone resistencia. Esta es una Ley Eterna, y por lo tanto, solo la aceptación voluntaria de Mi fuerza de amor puede significar para vosotros la posesión de luz y fuerza, y solo entonces podréis ser bendecidos, pues la falta de luz y fuerza hace infeliz al ser. Pero aún poseéis todo Mi amor, que os sigue también hasta las profundidades más profundas, porque Mi amor nunca cesa, porque nunca disminuye, sino que siempre necesita un recipiente abierto en que pueda fluir.

Y esto es lo que vosotros, los seres humanos debéis hacer en la vida terrenal: debéis abriros de nuevo en el libre albedrío, debéis volver a dirigiros de nuevo hacia Mí, como una vez os apartasteis de Mí y os cerrasteis a Mi flujo de amor. Mi amor siempre está listo para irradiar hacia vosotros, así que vosotros también debéis prepararos para recibir Mi amor.... Debéis corresponder a Mi amor y así reestablecer la unificación Conmigo que una vez disolvisteis en el libre albedrío.... Esta es toda vuestra tarea terrenal, la cual cada uno de vosotros puede cumplir porque recibirá Mi apoyo en todo sentido. Porque Mi amor paternal anhela a los hijos, para que vuelvan a Mí, para que Yo pueda bendecirlos de nuevo como lo hice una vez.

Pero Me abandonasteis voluntariamente, y debéis regresar también voluntariamente, de lo contrario, hace mucho tiempo que os habríais convertido en Mi propiedad indivisa. En realidad, aún pertenecéis a Mi adversario, quien causó vuestra caída al abismo, pues lo seguisteis a él voluntariamente.... Por lo tanto, él todavía tiene derecho sobre vosotros, y ahora debéis decidir en esta vida terrenal a quien deseáis pertenecer. Porque ni Mi adversario ni Yo ejerceremos fuerza sobre vosotros. Por consiguiente, debéis aprender sobre Mí como también sobre Mi adversario, debéis saber acerca del objetivo que tanto Mi adversario y Yo perseguimos, debéis saber acerca de la naturaleza del ser y la voluntad que son totalmente opuestas, para que entonces podáis decidir libremente a quien deseáis someteros.

Y por eso, vosotros , los seres humanos seréis abordados por Mí, Yo Mismo os traigo este conocimiento, os doy una aclaración acerca de vuestro propósito de la vida terrenal, acerca de todas las correlaciones y sobre el amor infinito que Me llena por todo lo creado.... Y si vosotros sois de buena voluntad, Me amaréis a cambio y Me elegiréis como vuestro Señor y Guía, y entonces seréis salvados por toda la eternidad.... Entonces habréis escapado del poder de Mi adversario, entonces habréis emprendido el camino de regreso a casa, vosotros volveréis voluntariamente a la casa de vuestro Padre, os reuniréis Conmigo y Mi amor irradiará a través de vosotros como lo hizo una vez, y seréis inmensamente bendecidos....

Amén

Traducido por Hans-Dieter Heise