Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7789

7789 ¿Dios como “guardián de la verdad”?.... Distorsión de la Palabra....

5 de enero de 1961: Libro 81

Una y otra vez, vosotros, los seres humanos, distorsionaréis Mi Palabra mientas no os mováis en el más profundo anhelo de verdad, que os protege del error y la falsedad. Pero este anhelo de verdad reside en muy pocos humanos; la mayoría de los seres humanos son indiferentes a los bienes espirituales porque la vida terrenal aún los ocupa demasiado y porque tienen poco interés en lo que les sucede con ellos después de la muerte. Pues la creencia en una supervivencia del alma después de la muerte no es muy fuerte, ni siquiera entre quienes que se llaman cristianos y pertenecen a organizaciones eclesiásticas.... La dudan profundamente, si no la niegan rotundamente.

Y así, tampoco consideran su destino futuro y tampoco buscan una aclaración al respecto. Y si se les ofrece alguna aclaración, no examinan el origen de esta, sino que la aceptan sin reflexionar o la rechazan, porque carecen del deseo de la verdad.... Y mientras esto sea así, Mi pura Palabra corre el peligro de ser distorsionada por los seres humanos, porque Mi adversario, que lucha contra la verdad, los empuja al respecto.

Vosotros, los humanos, debéis saber acerca de todas las correlaciones, debéis saber acerca de la batalla de las tinieblas contra la luz.... debéis saber, que solo la verdad os ayuda a llegar a la perfección, que la verdad es el alimento espiritual que el alma necesita para madurar.... debéis saber, que jamás encontraréis el alimento adecuado para vuestra alma en el error.... debéis saber, que la condición fundamental para alcanzar la verdad es precisamente el deseo de la verdad, que es prueba de que también Me deseáis a Mí....

Y solo volveréis a sentir el anhelo por Mí si estáis dispuestos a amar. Por lo tanto, quien esté dispuesto a amar también reconocerá Mi Palabra como Verdad y la recibirá voluntariamente de Mí.... Y el rechazo de Mi Palabra siempre demostrará un corazón sin amor, y entonces Mi Palabra no está protegida de la distorsión, porque entonces Mi adversario se sirve de un ser humano que está dispuesto a escucharlo y actúa tal como el adversario lo exige....

Y puesto que el amor se ha enfriado entre los seres humanos, la verdad también se pierde, es decir, el error y la mentira se abren paso y son aceptados voluntariamente, mientras la verdad es rechazada o malinterpretada por la voluntad humana, lo cual siempre significa la distorsión de Mi Palabra. Porque ya sea que Mi Palabra os sea transmitida directamente o que la recibáis del Libro de los Libros, debe existir en vosotros el deseo de ser abordados de .... de recibir un don espiritual que se originó en Mí, porque entonces también debe ser verdad.... debéis desear la verdad.... de lo contrario vosotros mismos no podréis protegeros de los bienes espirituales falsos.

Por lo tanto, es erróneo opinar que Yo Mismo soy el “guardián de la verdad” y que quienes afirman ser Mis representantes no pueden ofreceros falsas enseñanzas espirituales.... El ser humano dispone del libre albedrío y, en virtud de este, puede transformar o distorsionar cualquier enseñanza espiritual, por muy pura que sea su origen. Así, cada individuo puede moverse dentro de la verdad, del mismo modo que puede distorsionarla por su propia voluntad, según su voluntad, según su madurez del alma y su actitud hacia Mí.... De lo contrario, la bendición sería privilegio de quienes solo aceptan lo que les transmiten esos “representantes de Dios”, porque creen que esta enseñanza espiritual esté protegida de cualquier contaminación por Mi parte.

Cada ser humano es responsable de su propio bien espiritual; cada ser humano tiene en sus manos si se mueve en la verdad, pues la condición para ello es que él mismo desee la verdad.... Entonces también podrá tener la certeza de que Yo ilumino su pensamiento, entonces reconocerá Mi Palabra como tal, y entonces también sabrá cómo protegerla y no permitir que se distorsione, porque la reconocerá al instante, porque su espíritu le enseña y le transmite verdaderamente solo la verdad que emana de Mí....

amén

Traducido por Hans-Dieter Heise