Origen: https://www.bertha-dudde.org/es/proclamation/7654
7654 Como la voluntad, así también es el destino....
24 de julio de 1960: Libro 80
Escuchad Mis Palabras: Yo quiero que volváis a Mí, que llegáis a ser bendecidos como al principio.... Pero Mi voluntad por sí sola no decide esto, vuestro libre albedrío también debe desearlo y esforzarse por ello. Vosotros también debéis querer permanecer Conmigo para disfrutar de la felicidad de la unión en Mi cercanía. Mientras vosotros mismos no podáis invocar esta voluntad, tendréis un destino infeliz, ya sea en la Tierra o en el reino del más allá, pues Mi voluntad por sí sola no puede liberaros de ello; de lo contrario, seguiréis siendo criaturas atadas, que una vez fuisteis creadas libremente a Mi semejanza.
Y para que ahora dirijáis vuestra voluntad correctamente, para que ahora podáis esforzaros hacia Mí en vuestro libre albedrío, os fue dada la vida terrenal como ser humano, y ahora debéis usar esta vida terrenal correctamente. Vosotros solo debéis ocuparos de la salvación de vuestra alma. Mi amor infinito os anhela, a vosotros que aún estáis lejos de Mí, y este anhelo no cesará hasta que seáis Míos. Y Mi amor hace todo lo posible por mover vuestro libre albedrío hacia Mí, porque entonces el regreso a Mí está garantizado.... porque entonces Yo Mismo podré agarraros y atraeros hacia Mí, y entonces la unificación puede tener lugar una vez, que es el objetivo de vuestro viaje terrenal como ser humano.
Pero se os ha puesto límites; vuestro viaje terrenal pronto terminará, incluso si no se os llama prematuramente.... Pero el tiempo se acaba; y entonces cada ser humano perderá su vida terrenal que aún no son de los Míos.... que aún no se ha esforzado por la unificación Conmigo o se han unido a Mí.... Y entonces a los últimos les espera un destino terrible; su voluntad había fallado, y entonces la distancia a Mí se aumenta, porque aquellos que no han regresado a Mí antes de la fecha límite señalada, como era su destino, se hunden irrevocablemente en las profundidades.
Mi amor por vosotros, los seres humanos, es infinito, y Yo haré todo lo posible por salvaros ante de este hundimiento, pero siempre respetaré vuestro libre albedrío, porque, según la Ley Eterna, no puedo actuar de otra manera. Porque Mi amor solo puede obrar donde no encuentra resistencia.... pero una voluntad que se aparta de Mí es resistencia que pone límites a Mis actos de amor. Y Yo no quebró esta resistencia por la fuerza, sino que la respeto, incluso si el ser cae entonces en las profundidades, porque esa es su propia voluntad.
Por lo tanto, no penséis que esos seres humanos están siendo tratados injustamente si no detengo el fin, si Mi plan de Salvación se desarrolla como fue establecido en Mi amor y sabiduría.... No tengáis lástima por los seres humanos que no desean ser salvados ellos mismos, pues a todos ellos se les han concedido muchas gracias, y hasta el final seguiré concediéndolos Mis gracias, y cada uno aún podría cambiar, porque es completamente libre de cómo dirige su voluntad.... Cada uno seguirá siendo colmado de gracias, se le facilitará a cada uno, porque verdaderamente Yo lo intento todo, y no exijo nada imposible de los seres humanos.... Todos aún podrían encontrarme, pues habría tiempo suficiente para un cambio de voluntad, por breve que sea.
Pero como la voluntad es el destino.... No serán tratados injustamente, porque Mi amor infinito se extiende verdaderamente a toda criatura, y yo deseo a recuperar a cada criatura antes del fin.... y entonces, para lo espiritual que falla como ser humano, creo nuevas posibilidades para que finalmente puedan lograr el último objetivo.... la unificación Conmigo.... Pero el ser humano que falla retrasa su regreso a Mí por toda la eternidad, y tiene que sufrir tormentos inconmensurables por su voluntad equivocada porque la ha vuelto a usar mal.... Sin embargo, él mismo ha elegido su propia condición; ha caminado hacia el abismo a pesar de las constantes advertencias y amonestaciones. Y liberarlo de ello será Mi constante empeño, porque Mi amor no disminuye y sigue incluso a los caídos hasta las profundidades, para que un día puedan encontrar el camino hacia Mí, para que un día puedan regresar a la casa de su Padre....
amén
Traducido por Hans-Dieter Heise